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FRAUDE - Alertan de seis métodos de estafa inmobiliaria

Están involucrados timadores y gestorías comerciales. Los casos denunciados casi se duplicaron de 2012 a 2013

Anuncios comerciales.

Anuncios comerciales. Fotos: Pedro Laguna, Eduardo Schwartzberg, Miguel Carrasco, Jorge Quispe y Archivo La Razón.

La Razón (Edición Impresa) / Jorge Hernán Quispe Condori

00:00 / 30 de junio de 2014

El 30 de octubre de 2013, Ángela R. entregó $us 10.000 a Jeaneth L. para cubrir el anticrético por un departamento en el barrio paceño de Obrajes, pero fue estafada porque el inmueble estaba hipotecado. Jeaneth engañó a otras cinco personas y ahora está detenida acusada por una estafa total de $us 400.000.

“La detenida se acogió al derecho al silencio y no tiene nada (ningún bien) a su nombre, por lo que no podemos recuperar nuestro dinero”, cuenta, amargada, Ángela. El error de su familia fue no verificar en las oficinas de Derechos Reales el registro de propiedad y la existencia de posibles anotaciones hipotecarias. Estas consultas son posibles a través de un mecanismo de “vista rápida” que tiene un costo de Bs 36.

El caso del inmueble hipotecado es una de las seis formas de estafa que afecta a las personas urgidas de vivienda. Las otras cinco son: el pago de comisiones, la estafa múltiple, la falsificación de documentos, la publicidad engañosa y la estafa a través de casas comerciales o gestorías fantasma, según un relevamiento efectuado por la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC).

La estafa vinculada con la venta, alquiler y anticrético de bienes inmobiliarios creció en los últimos dos años en al menos 72% en La Paz, de acuerdo con datos procesados por la Policía anticrimen. En 2012 se registraron 63 casos, cifra que subió el año pasado a 115. “De los 463 casos de estafa que la División Económica y Financiera atendió en 2013, 25% (115) son estafa inmobiliaria”, explica el mayor Yumer Dante Justo Condori, responsable de esta oficina, que hasta abril de este año ya había atendido 40 de estos casos.

La figura de la “estafa inmobiliaria”, como tal, no existe en la nomenclatura vigente, pero sí la estafa y estelionato. El Código Penal (artículo 335) castiga a quien hubiere estafado con hasta cinco años de cárcel. El delito se describe así en la referida norma: “Quien con la intención de obtener para sí o un tercero un beneficio económico indebido, mediante engaños o artificios, provoque o fortalezca error en otro que motive la realización de un acto de disposición patrimonial en perjuicio del sujeto en error o de un tercero”. El artículo 337 refiere el estelionato y sanciona con la misma pena a quien “vendiere o gravare como bienes libres los que fueren litigiosos o estuvieren embargados o gravados (hipoteca)”.

La Policía también ha identificado, en muchos casos, organizaciones criminales detrás de las denuncias de estafa vinculadas con bienes inmuebles. El jefe de la Dirección General de Régimen Penitenciario, Javier Aramayo, informa que 417 personas están encarceladas acusadas de estafa, en penitenciarías del territorio nacional. Solamente en Santa Cruz hay 123 por este delito, mientras que La Paz es el segundo con 120 y tercero Cochabamba, con 93 casos.

El anticrético es la cesión temporal de un bien inmueble a cambio de una suma que es devuelta al anticresista al finalizar el contrato tras un tiempo sujeto a negociación. La modalidad aplicada en Bolivia no existe en otros países de la región.

Múltiple. Si la familia de Ángela fue engañada por un inmueble hipotecado, José O. y otras 30 personas entregaron en 2009 un total de $us 120.000 a Glisseth Ch. y Marcelo R. para conseguir una vivienda bajo la modalidad del anticrético. Se trata de una estafa múltiple, la modalidad más empleada en los últimos dos años, de acuerdo con la fuerza anticrimen. 

José buscaba un departamento en anticrético y vio un aviso en una comercial de la avenida Buenos Aires, allí donde están afincados la mayoría de estos negocios en La Paz. Animado por la oferta, se contactó con los teléfonos celulares de Glisseth y Marcelo, posteriormente fue a ver la propiedad y luego entregó a la pareja $us 3.000.

Pero cuando quiso trasladarse, la supuesta propietaria le pidió tiempo para realizar remodelaciones. “Como tardaba mucho, busqué un alquiler que esta señora (Glisseth) dijo que iba a pagarlo, incluso mientras remodelaban la vivienda para el anticrético; pero al final de todo, nos enteramos que era una estafadora y que engañó a otras 29 personas”. 

Pasaron cerca de cinco años y la pareja sigue prófuga. Los afectados se cansaron de los trámites para recuperar el dinero invertido. “Nosotros creemos que el notario y el abogado con los que firmamos los contratos, también eran sus cómplices”, plantea José en tono de hipótesis.

El coronel Adolfo Cárdenas, director de la FELCC de El Alto, recomienda, además de verificar la información de propiedad en Derechos Reales, preguntar a los vecinos si realmente el ofertante es propietario del inmueble ofertado. “Los propietarios tienen que acreditar su identidad”, insiste, por su lado, el mayor Justo.

La Razón informó en 2011 cómo René M.D. estafó a 50 personas en tres años, con una vivienda en Sopocachi. El acusado llegó a obtener $us 100.000. El año pasado fue denunciada también Graciela L.U. por  estafar a dos familias por $us 145.000, bajo la misma modalidad. En 2013, también la FELCC de El Alto detuvo a los hermanos Ángel y Reyna por estafa múltiple en anticréticos. Los primeros informes de la Policía señalan que ambos estafaron Bs 500.000 a 28 víctimas. En aquella ocasión, una de las afectadas recordó que el anuncio de traspaso de anticrético fue puesto en una gestoría comercial.

EL REPORTAJE COMPLETO EN LA EDICIÓN ESPECIAL DE INFORME LA RAZÓN, QUE CIRCULA ESTE LUNES 30 DE JUNIO JUNTO A NUESTRA EDICIÓN IMPRESA.

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