informe

El Gobierno apuesta por una estrategia de educación vial

Se impulsa la creación de puntos educativos de seguridad vial. El proyecto pretende llegar a los diferentes sectores de la sociedad boliviana

rriba, un accidente del micro Eduardo Abaroa en Pasankeri, en 2010.

Un accidente del micro Eduardo Abaroa en Pasankeri, en 2010.

La Razón

12:57 / 27 de febrero de 2012

En los últimos años, el número de los accidentes de Tránsito ha trepado una cuesta ascendente, según datos del Viceministerio de Seguridad Ciudadana. Para frenar el número de siniestros en los caminos, el Gobierno preparó su Estrategia Nacional de Educación Vial.

El proyecto gubernamental tiene un enfoque educativo y está dirigido a distintos segmentos de la población. El Viceministerio ha previsto la creación del Punto Educativo de Seguridad Vial. Se trata de la implementación de un aula o recinto educativo  para albergar a 20 o 40 personas donde habrá “difusores” que impartirán cursos sobre el tema. Está previsto que cada sesión académica tendrá una duración variable, pero no deberá excederse de los 40 minutos. Y, además se impartirán metodologías activas y participativas de capacitación.

Los programas se elaborarán según cronogramas previos para tratar de cubrir las necesidades de Eduación Vial de los diferentes sectores de la población. Por ejemplo, habrá talleres para escolares, docentes, grupos de conductores, juntas vecinales, entre otros.

Según la Estrategia Nacional de  Educación Vial, uno de los pilares para el éxito de los puntos educativos es la interacción entre las instituciones. Por ejemplo, personal del sector de salud podrá impartir sus conocimientos respecto a primeros auxilios; los profesores escolares estarían encargados de mejorar los aspectos pedagógicos de las sesiones.

La sostenibilidad de la iniciativa dependerá de la asignación de recursos financieros mediante la inscripción de las actividades en los Planes Operativos Anuales. Además, será preciso asignar recursos humanos para cumplir las funciones de “difusores”. La Estrategia Nacional reseña que será necesario entrenar a los difusores en el manejo de los materiales educativos. También se deberán evaluar los programas educativos y el conocimiento generado en los participantes de las sesiones educativas.

Según registros de la Unidad Operativa de Tránsito y el Observatorio Nacional de Seguridad Ciudadana, entre 2005 y 2010 hubo cerca de 210 mil hechos de tránsito; lo que representa un promedio de 351 hechos por cada 100 mil habitantes durante estos seis años. Además, esta cifra fue aumentando cada gestión.

En este periodo, los accidentes más comunes en las vías son tres: colisiones (55%), choques a objeto fijo (22%) y  atropellos (15%). Los registros policiales también establecen que hay tres causas responsables del 70% de los accidentes. En primer lugar está la imprevisión del chofer (40%), luego se encuentra la conducción en estado de embriaguez (17%) y finalmente el exceso de velocidad (12,5%).

Sin embargo, los transeúntes tampoco están libres de responsabilidades. La imprudencia de los peatones es responsable de un promedio del 78% de los casos. En tanto que el restante 22% se produce por la omisión de señalizaciones en las vías  y la falta de respeto a las disposiciones en las vías.

De forma sistemática, las entidades gubernamentales intentaron frenar esta escalada de hechos. Así, en 2007 se creó el Plan Nacional de Seguridad Vial en rutas. Pero, una de las medidas más difundidas fue la creación del Decreto Supremo 420.

NORMA. Enero de 2010 fue un mal mes para choferes y pasajeros. Aquel mes fallecieron 99 personas en accidentes en las carreteras, según datos del Viceministerio de Seguridad Ciudadana.

El problema activó las luces de alarma en las esferas gubernamentales y el Ministerio de Gobierno junto al Viceministerio del área pusieron en marcha diversas estrategias para frenar el problema o, cuando menos, reducir el impacto. Es así, que el 3 de febrero del mismo año se firmó el Decreto Supremo 0420.

La norma tiene por “objeto aprobar mecanismos de control, fiscalización y seguridad vial, en el sector de transporte automotor público terrestre de pasajeros, para disminuir el riesgo de accidentes de tránsito en las carreteras y caminos del Estado Plurinacional de Bolivia, estableciendo las infracciones y sanciones ante el incumplimiento de los mismos”.

El Decreto establece castigos para los choferes y las empresas operadoras que incumplan con los controles previstos. Por ejemplo el año pasado, hasta mediados de diciembre cinco empresas de buses fueron castigadas con un día de suspensión por tener al frente a un conductor en estado de ebriedad. En esta gestión una compañía fue suspendida de forma definitiva.

Los accidentes viales son la mayor causa de muertes en el país

En todo el mundo, los traumatismos en accidentes derivan en el mayor número de fallecidos entre las personas cuyas edades van entre 15 a 29 años.Las cifras hablan por sí solas: 1.335 muertos, 15.077 heridos y 16.412 afectados por accidentes de tránsito en 2011. La abogada y creadora de la Fundación de Seguridad Vial (Sevi) Roxana Bustillos afirma que más personas mueren a causa de colisiones o vuelcos que los que padecen de enfermedades que cuentan con políticas de salud para contrarrestarlas.

Más números respaldan esta hipótesis. Por ejemplo, en 2011 hubo 57 víctimas fatales debido a la epidemia del dengue de más de 30 mil damnificados. Con otras enfermedades existe una relación similar.

Los siniestros en las rutas representan diversos problemas para la víctima, según el perito de accidentes de tránsito Leonardo Ramos. “Este tipo de hechos suele suceder una vez en la vida de una persona y tiene consecuencias graves. Por lo general, las secuelas son de por vida”.

Ramos no se refiere sólo a los daños físicos, sino a los traumas psicológicos que quedan tras los accidentes. “Las personas ya no vuelven a tener la misma confianza de antes al subirse a un vehículo y se sienten inseguras en muchos momentos”.

Comenta que desde el Estado debería existir apoyo hacia las políticas de seguridad vial en el país y que éstas tendrían que ser permanentes.ESTADÍSTICAS. Según datos de 2010 de la Organización Mundial de la Salud (OMS), cada año los accidentes de tránsito causan la muerte de aproximadamente 1,3 millón de personas en todo el mundo. Los traumatismos físicos que ocasionan los choques en las vías son la causa principal de muerte en el grupo de personas entre 15 a 29 años de edad.

El informe agrega que “a pesar de que los países de ingresos bajos y medianos tienen menos de la mitad de los vehículos del mundo, en ellos se producen más del 90% de las muertes relacionadas con incidentes de tránsito”.

Hay más. Casi la mitad (46%) de las personas que mueren por esta causa en todo el mundo son “usuarios vulnerables de la vía pública”, es decir, peatones, ciclistas y motociclistas.

Aunque el Organismo Operativo de Tránsito no cuenta estos datos en Bolivia, dice que en 2011 hubo 39.407 hechos de tránsito, de los cuales 6.000 fueron atropellos a peatones. La mayor parte de esos incidentes fue culpa del conductor (17.336); al contrario, los peatones ocasionaron 2.153 de esos casos.

El horizonte se pinta oscuro para los países de ingresos bajos y medianos porque si no se aplican medidas para evitar este tipo de accidentes, se prevé que hasta 2020 los incidentes de tránsito causarán cada año 1,9 millón de muertes.

Para la a OMS, únicamente el 15% de los países cuenta con leyes completas relacionadas con cinco factores de riesgo: la velocidad excesiva, la conducción bajo los efectos del alcohol, el uso de casco por los motociclistas, la utilización de los cinturones de seguridad y el empleo de medios de sujeción para los niños.

Bolivia forma parte del 85% de países que no tiene legislación respecto a estos cinco puntos claves para evitar el aumento de damnificados por los accidentes.

Las cifras no acaban ahí. La OMS refiere que además de las víctimas fatales a causa de accidentes, entre 20 millones y 50 millones de personas sufren traumatismos no mortales, y a su vez una proporción de estos padecen alguna forma de discapacidad; es decir, pueden derivar en problemas irreversibles de salud.

Ante este panorama, la Asamblea General de las Naciones Unidas proclamó el Decenio de Acción para la Seguridad Vial 2011-2020. La apertura del recordatorio fue en mayo de 2011 en 110 países. Se pretende salvar millones de vidas mediante el mejoramiento de la seguridad en la vía pública y de los vehículos, del comportamiento de los usuarios de la vía pública y de los servicios de urgencias.

La entidad también dará apoyo técnico a los países, desde la prevención primaria hasta la rehabilitación de víctimas.

La Fundación de Seguridad Vial apoya a las víctimas  de accidentes

En 2007, la abogada Roxana Bustillos, el perito de tránsito Leonardo Ramos y otros especialistas inauguraron la Fundación de Seguridad Vial (Sevi), con el objetivo de ayudar a las personas que han sufrido accidentes en las rutas, especialmente en La Paz.

“Sevi es una fundación sin fines de lucro y ha nacido como respuesta a un problema latente. Hemos visto que en Bolivia y en La Paz había muchos accidentes que nos hizo dar cuenta de la necesidad de mejorar la educación vial para evitar hechos de tránsito que causan daños a la sociedad y ocasionan muchas muertes. Como no hay fundación o institución particular o privada para la educación vial es que creamos Sevi que trata de llenar ese vacío en la sociedad”, explica  Bustillos en su despacho en el casco urbano de la sede de gobierno.

La institución ofrece distintos pilares de atención a la sociedad porque presta atención jurídica, técnica, social y psicológica a las víctimas.Sevi es una fundación que se dedica a la investigación de hechos de tránsito y a la prevención a través de la educación.

Ramos comenta que después de un accidente existe un “estrés traumático” para los conductores y peatones implicados. La atención que pretende entregar la entidad abarca a distintas áreas.

Bustillos explica que, por ejemplo, se brinda ayuda jurídica para las personas que no saben qué hacer ante un accidente. “Nosotros podemos explicarles qué es el SOAT (Seguro Obligatorio de Accidentes de Tránsito), cómo se tiene que pagar una indeminización y cuáles son los derechos de las víctimas”.

Para la jurista no sólo se trata de ayudar a los accidentados, sino también a los conductores. “Nadie quiere atropellar ni estar en estos conflictos. A veces el peatón  genera estos accidentes y el conductor se ve sometido a un proceso por negligencia e inobservancia por culpa del peatón”.Sevi lleva a cabo seminarios para que transeúntes y conductores conozcan sus derechos y eviten estos incidentes.

Ediciones anteriores

Lun Mar Mie Jue Vie Sab Dom
1 2 3 4
5 6 7 8 9 10 11
19 20 21 22 23 24 25
26 27 28 29 30

Suplementos

Colinas de Santa Rita, Alto Auquisamaña (Zona Sur) - La Paz, Bolivia