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‘Es pertinente regular la venta de las dinamitas’

El ministro de Gobierno, Carlos Romero, admite que en la actualidad cualquier persona puede comprar dinamita. Explica que la venta de este explosivo no tiene restricciones porque se lo usa en actividades industriales y mineras. Sin embargo, abre la posibilidad de normar su comercialización en la futura Ley de Armas que presentará pronto el Órgano Ejecutivo.

Carlos Romero, ministro de Gobierno.

Carlos Romero, ministro de Gobierno.

La Razón

00:00 / 22 de octubre de 2012

— ¿Cómo define la situación en el comercio de dinamitas y demás explosivos?

— No hay muchas restricciones del comercio de dinamita y explosivos porque se supone que estos productos, inicialmente, están dirigidos a un conjunto de actividades industriales productivas laborales. Dado que la legislación penal boliviana establece esos límites, tal vez no los ha especificado de manera concreta y los materiales explosivos están dirigidos a actividades laborales. Por lo tanto, no hay mayor regulación ni restricción en la comercialización de explosivos.

— Es decir, cualquiera puede comprar dinamita en el país...

— Sí. No analizamos la posibilidad de requerir algún tipo de autorización previa o un trámite especial porque se supone que hay muchos usos industriales que necesitan de estos materiales. Pero, ciertamente, veremos cómo funciona la penalización (promulgación del Decreto Supremo 1359 que prohíbe el uso de dinamita en manifestaciones). Si esto no es suficiente, entonces tendremos que hacer una evaluación.

— Hay normativas para los lugares donde se almacenan explosivos...

— Hay normativas y directrices del Ministerio de Minería para la manipulación de materiales que puedan dañar la salud pública, pero con fines de prevención ambiental y de protección a la salud humana.

— Existen experiencias de gente que ha usado dinamitas para hacer explotar ambientes o contra personas...

— También en los últimos días, en el distrito minero de Colquiri, pese a que los dirigentes se han pronunciado contra el Decreto Supremo 1359, ellos mismos han convenido en la necesidad de facilitar el trabajo de la Policía para aprehender a personas que manejan dinamitas cuando han visto peligrosidad de enfrentamientos entre ellos. Está también el ejemplo del extranjero (Lestat Claudius de Orleans y Montevideo) que hizo explotar dinamitas en hoteles. Me parece que es pertinente regular la comercialización de dinamita porque ahora tiene un uso irrestricto.

Para la regularización hay ejemplos que se pueden usar a modo de parangón como el acceso de determinados carburantes combustibles que pueden ser usados para el narcotráfico. Se hacen trámites y solicitudes con el respaldo técnico de los volúmenes necesarios y hay límites para su respectiva venta. Esto serviría a manera de ejemplo.

En el caso de los (mineros) asalariados, la empresa pública o privada es la que debe realizar estas adquisiciones. En el caso de los (mineros) cooperativistas, seguramente con un respaldo y un volumen de necesidad, se tendría que autorizar la comercialización.

— También se sabe de explosivos que llegan vía contrabando...

— Seguramente es así. El problema del contrabando nos afecta en todos los materiales. Hay explosivos que, es posible, pueden internarse por esta vía. Eso nos establece una voz de alarma en el sentido de que hay que tomar precauciones.

— ¿La Ley de Armas (cuyo proyecto será remitido pronto a la Cámara de Diputados) puede ser el escenario legal para evitar el contrabando y normar la comercialización de explosivos?

— Es una posibilidad, es un buen instrumento. El espíritu de la Ley de Armas y Explosivos es, precisamente, restringir la circulación de estos instrumentos que puedan ser dañinos a la seguridad de las personas y a la propia seguridad del Estado, en su comercialización, tenencia, uso y, sobre todo, en su acceso. Este tipo de materiales deberían estar restringidos a fines industriales y otros usos correspondientes. La idea es normar la comercialización de armas y explosivos.

— La futura Ley de Armas despierta mucha expectativa...

— Tal vez la mayor expectativa de la población es que se empiece a aplicar el Decreto Supremo 1359. Por ejemplo, se ha detenido a una persona en Colquiri porque tenía en su poder diez cachorros de dinamita. Se la ha trasladado a la ciudad de La Paz y se la ha remitido al juez cautelar. Entonces, se ha iniciado una serie de advertencias y presiones del sector cooperativo, que amenazó con romper la tregua si es que el aprehendido fuera imputado o encausado. En este sentido, la normativa no tendría eficacia si no se la practica. Ahí tenemos que ser ciegos y no discriminar a quien esté afectando.

Perfil

Nombre: Carlos Romero Bonifaz

Nacimiento: 23-08-66

Profesión: Abogado

Cargo: Ministro de Gobierno desde el 23 de enero de la actual gestión.

Datos

Antes de ocupar el cargo actual fue Ministro de Desarrollo Rural Agropecuario y Medio Ambiente, Ministro de Autonomías y Ministro de la Presidencia.

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