La Gaceta Jurídica

Democracia y Estado de derecho una construcción social pendiente en Bolivia

(Parte I)

La Gaceta Jurídica / Juan Carlos Quinteros Ramos

00:00 / 06 de marzo de 2012

Introducción

Dentro del marco de la democracia y Estado de derecho, hay que entender que Bolivia es un mosaico con diferentes culturas, valores, y creencias, por ende, pensar que nuestro país es una cultura monolítica forma parte de una concepción anticuada.

No aspiro a conocer la complejidad social en su realidad concreta, sino trato de ver el sistema democrático y el Estado de derecho boliviano con visión optimista, la cual no significa cerrar los ojos en nuestro contexto.

El objetivo es analizar la democracia y el Estado de derecho, dilucidar que no se reduce a ciertos estereotipos o modelos mentales que aparentemente parece, o la idea en general que tiene nuestra sociedad tomándolo más posiblemente como forma de gobierno o participación ciudadana. Mencionando así también a elementos que son importantes como los partidos políticos y la cultura política boliviana.

Se debe tener en claro que en sentido amplio, democracia es una forma de convivencia social en la que todos sus habitantes son libres e iguales ante la ley y las relaciones sociales se establecen de acuerdo a mecanismos contractuales (1).

La democracia es una forma de relación social en la que los individuos pueden vivir juntos siendo diferentes y resolver los conflictos sin hacer uso de la violencia. (Lazarte, 2002:115) (2).

Aristóteles, dentro de sus clasificaciones de las formas de gobierno “monarquía, aristocracia y  politeia y tres desviadas: tiranía, oligarquía y democracia” (3), ya mencionaba a la democracia pero como un desvío de la politeia, en el cual podemos darnos cuenta que no es nueva la expresión.

La idea del Estado de derecho supone básicamente que el Estado se somete a la ley misma que el mismo impone, ley que es obligatoria para todos, gobernantes y gobernados, en iguales condiciones.

Debemos el concepto a la doctrina alemana donde se fue elaborando en la obra de los grandes juristas de los siglos xvii y xviii, como Christian Wolf (1679-1754), Heinrich Von Justi (1720-1771) y Emmanuel Kant (1724-1804) (4). En nuestro país, por un lado las fuerzas populares son quienes lograron la recuperación de la democracia y una vez recuperada aparece un protagonismo de los partidos políticos.

Hay que reconocer de alguna manera el rol que jugaron los partidos políticos para lograr estabilidad en el país, los partidos tuvieron que cambiar su visión del adversario, en cierto modo, de la Política. “Se pasó de la política como exclusión a la política como integración y compromiso”. (Lazarte; 2002,112) (5).

Democracia y Estado de derecho, aun en construcción social en un escenario de compleja composición étnica, con distintas visiones, actitudes, creencias y valores denotando la difícil tarea pero imprescindible en el desarrollo de un bienestar de la sociedad.

En la actualidad el tema étnico es una de la categoría acreditada y utilizada en el discurso político, esta compleja composición étnica podría ser uno de los nudos para que no tengamos una cultura política madura.

Argumentación

Es incuestionable, que en Bolivia se transitó de una democracia representativa a otra con mayor participación ciudadana. Con una democracia con menor inclusión a otra con mayor inclusión, donde las organizaciones sociales, sindicatos (movimientos sociales) tuvieron el protagonismo. Lograron producir cambios al sistema político tradicional, con la presión en las calles se hizo de manera eficaz los cambios, las reformas de índole político e institucional.

Si verificamos en la Constitución Política del Estado:

Artículo 1. Bolivia se constituye en un “Estado Unitario Social de Derecho Plurinacional Comunitario”, libre, independiente, soberano, democrático, intercultural, descentralizado y con autonomía. Bolivia se funda en la pluralidad y el pluralismo político, económico, jurídico, cultural y lingüístico, dentro del proceso integrador del país.

Es claro que lo plurinacional y comunitario permitió abolir la forma republicana, se reemplaza de un “Estado de Derecho” que caracteriza al modelo republicano (separación e independencia de los poderes públicos, la elección democrática de los representantes, el ejercicio pleno de la ciudadanía, la publicidad de los actos de gobierno, otros.) por un “Estado de Derecho Plurinacional Comunitario”.

Es decir que el gobierno de las leyes ya no rige para todos los ciudadanos del Estado. Si no que es sustituido por un régimen en el que las naciones y comunidades se auto-gobiernan de acuerdo al “Derecho Plurinacional Comunitario”, es decir, a sus usos y costumbres que se contraponen al gobierno de las leyes.

Hay que reconocer también que hoy por hoy Bolivia se instituye en un Estado compuesto por diversas naciones y pueblos libremente determinados y ya no por “ciudadanos”.

Observando los lineamientos estructurales y organizativos de la Constitución Política del Estado según:

Artículo 12, parágrafo I dice El Estado se organiza y estructura su poder público a través de los órganos Legislativo, Ejecutivo, Judicial y Electoral. La organización del Estado está fundamentada en la independencia, separación, coordinación y cooperación de estos órganos.

Considero que es una parcial separación de poderes, si bien es cierto que la Constitución actual es la primera que establece la elección de los integrantes del Tribunal Supremo de Justicia, del Tribunal Agroambiental, del Concejo de la Magistratura, del Tribunal Constitucional Plurinacional, mediante el voto universal, también es cierto que los candidatos a desempeñar estas funciones deben ser preseleccionado por el Órgano Legislativo.

En cuanto a los integrantes del Órgano Electoral, seis son elegidos por el Órgano Legislativo y uno por el presidente, conforme al parágrafo III del artíuclo 206 de la presente Constitución. Podemos denotar que, de alguna manera, se conserva la dependencia tradicional, creada por la democracia representativa de gobierno.

Las reglas de juego han cambiado, donde prevalecen los derechos colectivos sobre los derechos individuales, en términos políticos, los derechos de los otros ciudadanos (minoría), tenemos que aceptar que las decisiones se toman por las mayorías que pueden desembocar en una dictadura, lo que ha hecho es que en temas transcendentales se fije como mayoría calificada.

Igualmente se alude a los riesgos de entregar a un grupo de personas la voluntad decisoria de todos los individuos de un país, una región o un municipio.

También existe la tendencia al crecimiento continuo de un poder ordenado de manera jerárquica, del vértice a la base, que es diametralmente opuesta al sistema de poder democrático (el aumento del aparato burocrático).

El fenómeno actual es que los individuos deben asociarse para poder ser protagonistas de la vida política. Ahora los grupos son los actores de la vida política boliviana de esta sociedad “democrática”.

En la actualidad, nuestra sociedad está compuesta por grupos relativamente autónomos, estos luchan por la supremacía para hacer valer sus intereses en contra de otros grupos, cada grupo tiende a identificar los intereses nacionales con los intereses del propio grupo.

Bolivia tiene antecedentes sobre la existencia de forma poco desarrollada como la democracia, Estado de derecho e incluso de un sistema de partidos y elecciones restringidas.

Por ejemplo, es evidente que las mujeres tienen una propensión mucho menor que los hombres a responder a temas políticos. Del mismo modo, la gente poco instruida tiene una propensión mucho más débil que la gente instruida, así como los pobres tienen una propensión mucho más débil.

Cuando más del 50 por ciento (%) de ciudadanos no vota surgen los problemas para la democracia, sobre todo cuando este 50% no está distribuido al azar, sino que se recolecta principalmente del lado de los más desfavorecidos económicamente y culturalmente. Esta capacidad desigual de acceso que existe en nuestra sociedad es en extremo importante para evitar de establecer las desigualdades.

Téngase en cuenta que la instituciones democráticas tienen un papel fundamental en el proceso de consolidación y difusión de una cultura política democrática. Asimismo, son la base en la que se sustenta el “Estado de derecho”.

Joseph Schumpeter (6) sostuvo que la característica de un gobierno democrático no es la ausencia de elites, sino la presencia de muchas elites que compiten entre ellas por la conquista del voto popular.

Para Juan Linz (7) lo que distingue a un régimen democrático no es tanto la oportunidad incondicional de expresar opiniones y de recibir la protección del Estado contra las arbitrariedades, especialmente contra la interferencia violenta de ese derecho.

Las condiciones para la estabilidad de una democracia son la eficacia del régimen político, es decir, su capacidad para encontrar soluciones a los problemas básicos y su efectividad, o sea, la capacidad para poner realmente en práctica las medidas políticas formuladas con el resultado que se busca.

Si no existe efectividad se debilita la autoridad del Estado y por ende, su legitimidad. Sin embargo, para Linz, una democracia no tiene nunca un apoyo incondicional de todos sus miembros, independientemente de la política que aplique y de los resultados que obtenga.

Democracia

La democracia es claramente polisémica, pues, entre otros, contiene dos conceptos bien diferentes, por una parte, un ideal de sistema político; por otra, un conjunto de sistemas políticos reales que suelen estar lejos de aquella realidad. (...) (Dahl, 1989:12) (8).

Al ser polisémica nos da a pensar sobre el lado ideal de sistema político que garantiza el pluralismo y el equilibrio de poderes. En la actualidad, la permanente tensión democrática está, precisamente, entre lo real y lo ideal, deseable pero nunca alcanzable.

Karl Popper hace la diferencia de una sociedad abierta y una sociedad cerrada en su obra.

Esta es una sociedad tribal, donde la dualidad de hechos y normas no se distingue (...). donde no hay libertad ni democracia. La sociedad cerrada puede ser antigua pero también moderna. Los regímenes totalitarios son muestra palpable de una sociedad cerrada: no hay libertades políticas ni instituciones democráticas.

La sociedad abierta, en cambio, está basada en los valores de libertad, igualdad, humanidad y razonabilidad y está a favor de las instituciones. La sociedad abierta pone el énfasis en los individuos y en su afán por liberarse de la tutela de la autoridad absoluta, del hábito, de la tradición y el perjuicio y por sustituirlos por la crítica racional, la libertad y la humanidad. La sociedad abierta es una democracia, “solo la democracia proporciona un marco institucional capaz de permitir las reformas sin violencia y por consiguiente, el uso de la razón en los asuntos públicos” (Popper, 1993:245) (9).

Siendo idealista y crítico, creo que la democracia significa donde el pueblo tiene la oportunidad de aceptar o rechazar a los hombres que han de gobernar, en un escenario de libre competencia e igualdad con institucionalidad, donde la estabilidad de la democracia depende de tener buenos lideres, quizá con una elite de expertos profesionales y teniendo una burocracia estable y cualificada.

La tarea es hacer de la democracia un sistema seguro para el mundo, que en el gobierno tengan participación de manera libre e igualitaria todos los ciudadanos, que disfruten de francas posibilidades para acceder al poder y de ejercer control sobre él, que les brinde garantías para desarrollar sus campañas electorales y que consagre a las minorías derrotadas derechos y canales para seguir defendiendo su opinión y convocando fuerzas que las apoyen.

Considerando que la democracia no es simplemente una forma de gobierno si no también una forma de vida, la pregunta es ¿qué entendemos los bolivianos por democracia?

Según los estudios del cuadro 1, las respuestas confirman nuestra consideración de la democracia.

Denotando la encuesta con sus porcentajes podríamos decir que la democracia es un sistema de libertades y derechos, que se puede generar mediante la discusión y resolución colectiva de los problemas para tener una forma de gobierno y de vida con participación de todos los ciudadanos.

Tanto las doctrinas liberales como las socialistas han considerado que la democracia es compatible con sus principios, es decir, la democracia es compatible con la doctrina de diverso contenido ideológico. En un significado formal, se la ha entendido como un método o un conjunto de reglas procesales para la constitución de un gobierno y para la formación de decisiones políticas, en la cual se ha llegado a interpretar que la democracia depende de resultados materiales.

Lo irónico es que la democracia se presenta como una forma adecuada de representación en las sociedades modernas, pero no ha dado solución a los males políticos que nos aquejan a los bolivianos, Construir ciudadanía en el nuevo orden político, social y jurídico es nuestro reto.

Estado de derecho

La sociedad estamental de clases y lo jurídico inauguran el Estado de derecho, caracterizándole en términos generales el imperio de la ley, la división de poderes, la legalidad de la administración, existencia de jueces que resuelvan los conflictos y la existencia de garantías para los derechos y libertades fundamentales.

Sánchez Viamonte (10) dice que “se llama Estado de derecho a toda organización política de sociedad que reposa sobre normas fundamentales cuyo imperio se impone y se sobrepone a toda voluntad arbitraria y personal, lo que caracteriza al Estado de derecho, al que aspira toda actividad gubernativa es el imperio inexcusable de un determinado orden jurídico”.

Para kelsen (11) la expresión “Estado de derecho” es un pleonasmo porque, según él, todo Estado es un Estado de derecho, cualquiera que sea la forma de su gobierno. “El Derecho, el Derecho Positivo (no la justicia) es precisamente ese orden coactivo que es el Estado”.

Considerando que un sistema democrático donde existe el ejercicio pleno y el respeto de los derechos y libertades ciudadanas que es el fundamento del “Estado de derecho”, en el estudio sobre la Calidad de Democracia en Bolivia referente a la percepción sobre si  ¿será evidente que en Bolivia se ejerce plenamente y respetan los derechos y garantías ciudadanas? se obtuvo los resultados que se muestra en el gráfico 1.

En el estudio llama la atención que el 70% de los entrevistados considera que en Bolivia no se ejerce ni respetan plenamente los derechos y garantías ciudadanas, solo el 29% cree que dichos derechos y garantías se ejercen y respetan y 1% Ns/Nr.

En Bolivia no es novedad esta percepción y una de las razones podría ser que no existen condiciones institucionales para alentar el ejercicio de los derechos, garantías y libertades, en el cual es otra tarea a construir para los bolivianos.

Ante la falta de “Estado de Derecho” reflejado en el estudio por el gráfico 1 nos lleva a preguntarnos ¿Por qué?, ya que es una preocupación constante para los ciudadanos en general.

Como puede apreciarse en el cuadro 2, un 38.1% de los entrevistados considera que no se ejerce y respetan plenamente los derechos, garantías y libertades ciudadanas en Bolivia por falta de una cultura política democrática. Un 25.9% considera que el gobierno controla la justicia, un 20.1% considera que el gobierno es autoritario, un 11.5% considera que el gobierno ejerce persecución política, un 2.9% es que están en proceso de implementación con la Nueva Constitución Política del Estado (ncpe) y no sabe/no responde 1.5%.

Es claro que las causas, para que no ejerzamos nuestros derechos, garantías y libertades ciudadana es por falta de una cultura política, y que el problema radica también en la actitud del gobierno por el cual es una tarea y un desafío para todos los bolivianos.

Continuará

Notas

1. En versión digital. www. http://es.wikipedia.org/wiki/Democracia.

2. EBERT, FRIEDRICH. (FES-ILDIS). Propuesta para el Fortalecimiento de una Cultura Democrática. En: Bolivia: Visiones de Futuro. La Paz-Bolivia. Edit. Offset boliviana Ltda. 2002; pág. 115.

3. BOTELLA, JUAN, CAÑEQUE, CARLOS, GONZALO, EDUARDO. El Pensamiento Político en sus Textos de Platón a Marx. Editorial Tecnos, S.A., España: 1994 “Aristóteles: Formas de gobierno” pág. 43.

4. DERMIZAKY, PABLO. Estado de Derecho. En: Derecho Constitucional. 8va. edicion Cochabamba-Bolivia, Edit. Kipus. 2008. Pág. 75.

5. El adversario fue admitido como interlocutor legítimo con quien es imprescindible tomar decisiones pactadas y concertadas en la definición y acatamiento de las reglas básicas de funcionamiento del sistema político. EBERT, FRIEDRICH (FES-ILDIS). Propuesta para el Fortalecimiento de una Cultura Democrática. En: Bolivia: Visiones de Futuro. La Paz-Bolivia. Edit. Offset boliviana Ltda. 2002; pág. 112.

6. Citado por Norberto Bobbio, El futuro de la democracia, Fondo de cultura Económica, México, 1986. Citado en GÓMEZ, Carina. Introducción a la teoría política. México, Edit. Mexicana 2000. Pág. 119.

7. Juan LINZ, La quiebra de las democracias, Alianza, México, 1990, pág. 36. Citado en GÓMEZ, Carina. Introducción a la teoría política. México, edit. Mexicana. 2000. Pág. 120.

8. MÁIZ, RAMÓN. Teoría Normativa y Análisis Empírico de la Democracia en Robert Dahl. En: Teorías Políticas Contemporáneas, (Compilador Ramón Maíz). Valencia, 2001; pág. 166.

9. La sociedad abierta y sus enemigos, Barcelona, Paidós, 1982, pág. 18. Popper define la ciencia social como la razón en la sociedad. Citado en SUÁREZ, Enrique. De los Clásicos Políticos. México, Grupo edit. Miguel ángel Porrúa SA 1993. Pág. 245.

10. LINARES QUINTANA, segundo V. Cil. Vol. 1 pág. 83. Citado en DERMIZAKI, Pablo. Derecho Constitucional. 8va. edicion. Cochabamba-Bolivia, Edit. Kipus. 2008. Pág. 76.

11. DERMIZAKI, Pablo. Estado de Derecho. En Derecho Constitucional. 8va. edicion. Cochabamba-Bolivia. Edit. Kipus. 2008; pág. 77.

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