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Deja que tu niño ande descalzo

Los pies ponen en contacto a tu hijo con su entorno gracias a sus terminaciones nerviosas.

Deja que tu niño ande descalzo. Foto: caminaressalud.blogspot.com

Deja que tu niño ande descalzo. Foto: caminaressalud.blogspot.com

La Razón (Edición Impresa) / Andrea Azcui A. / La Paz

00:00 / 22 de enero de 2015

“¡Que te pongas los zapatos!”, es el típico grito de muchas mamás, que a veces insistimos en que nuestros hijos utilicen calzados incluso cuando no caminan. Sin embargo, estudios y profesionales avalan la importancia de dejarlos descalzos para su desarrollo en diferentes aspectos.

“Caminar sin zapatos es importante para los niños, al menos en la casa, para que se vaya formando el arco del pie. Además mejora la estimulación que brinda el piso hacia los músculos del pie, hacia las articulaciones, un estímulo que les da la ubicación y la posición correcta del pie”, explica la neurofisioterapeuta Verónica Anzoátegui.

La formación correcta del arco evita, por un lado, el denominado pie plano —deformación caracterizada por la desaparición del arco del pie, por lo que la persona apoya toda la planta en el suelo al caminar con dolorosas consecuencias durante toda la vida—, y por otro lado repercute en que tanto la cadera como la columna vertebral se desarrollen en forma correcta.

Sobre el primer punto, el ortopedista David Martínez Flores precisa que los niños deberían caminar sin zapatos mínimamente hasta los dos años de edad; la razón es fisiológica: la formación del arco plantar se produce hasta los cuatro años. Ejercicios podálicos y el uso de plantilla son la mejor manera de corregir el pie plano, complementa el especialista.

Adicionalmente advierte de más problemas que pueden evitarse con esta sencilla práctica, entre otros el hecho de que un dedo se monte sobre otro o la mala alineación de éstos. El suelo firme ayuda a evitar estas malformaciones, dice el galeno.

“Para el buen desarrollo de los pies de los niños se recomiendan zapatos cómodos, no hay zapatos ortopédicos, pero deben ser planos (o sea sin taco). Para evitar el talo valgo (pies doblados hacia delante y arriba) deben ser de caña alta, añade.

Por su lado, Anzoátegui afirma que es recomendable que los niños caminen sobre diversos tipos de texturas, ya que con ello perciben varias sensaciones a través de su sistema nervioso central y experimentan una “gran vivencia corporal”.

El estudio Podología preventiva: niños descalzos igual a niños más inteligentes, de Isabel Gentil García, profesora de la Escuela Universitaria de Enfermería, Fisioterapia y Podología de la Universidad Complutense de Madrid —citado en el portal creadess.org—, sostiene que los pies, como receptores, contribuyen a un mejor desarrollo de la inteligencia del bebé, así como su capacidad de diferenciar y discriminar cada vez más un mayor número de estímulos, ya que los pies de los niños tienen una sensibilidad mucho más fina que otras partes de su cuerpo y son receptores de todo el entorno.

Percepción

Los zapatos privan de información táctil y la percepción de la posición y movimiento de los pies en relación con el espacio.

Calcetines

De cero hasta que comienza a gatear no se recomienda ningún calzado, es suficiente tener puestos calcetines.

Músculos

Apoyar el pie descalzo en todo tipo de superficies, también irregulares, contribuye al desa- rrollo muscular.

 Fotos: caminaressalud.blogspot.com y es.tendencias.yahoo.com Fuente: Verónica Anzoátegui (neurofisioterapeuta/ Calle 9 de Obrajes, Edif. El Zodiaco, subsuelo of. 4) David Martines Flores (Médico ortopédico, traumatólogo / Torre Ketal 1er. piso, calle 15 de Calacoto.),  y el portal http://www.creadess.org

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