Mía

Escapar de una propuesta matrimonial

La sinceridad y el coraje te ayudarán a romper con una relación que no quieres.

Escapar   de una propuesta matrimonial. Foto: Internet

Escapar de una propuesta matrimonial. Foto: Internet

La Razón (Edición Impresa) / Érika Ibargüen

00:03 / 30 de mayo de 2013

Él ya compró el anillo de compromiso, te ha comentado su sueño de compartir el resto de su vida contigo y quiere oficializar el compromiso en una reunión familiar. Tu sientes que él no es el dueño de tu corazón y nunca pensaste en ser su esposa. Esa situación merece ser encarada con honestidad para dejar de alimentar algo que no prosperará  y que puede acabar mal.  

Muchas veces hemos escuchado amigas, hermanas o primas decir que su pareja es un buen tipo, pero  no están dispuestas a casarse porque no sienten el suficiente amor como para  convertirlos en sus esposos. Sin embargo, mantienen  la relación por pena, pues en su intento ellos no merecen tal desprecio.

La psicóloga Mónica Soliz critica esta posición y aconseja hablar con mucha sinceridad antes de seguir avanzando, pues el daño podría ser peor. “No es honesto seguir alimentando algo que uno sabe que no tiene futuro, ni por pena, ni por soledad”.

Debes afrontar lo que te toca vivir, pero con mucha sinceridad. Es posible que el terminar con esa relación lastime mucho a tu pareja, pero entenderá y hasta te agradecerá con el tiempo por haberle hablado con la verdad, expresa la especialista.

Para la psicóloga Sherezada Exeni, la falta de honestidad es un antivalor que hay que corregir. “Para llegar al punto en que un chico piense que la  chica quiere casarse con él tuvo que haber un gran malentendido en la relación o mucha falta de honestidad”.

Ante la posibilidad de caer en una situación difícil y no saber cómo salir de ella, la especialista aconseja ser honesta primero con una misma y luego con la persona que pretende algo serio con una. “No es bueno jugar con los sentimientos de los demás, a veces uno siente miedo de decir la verdad y sigue ilusionando a la otra persona causándole sólo daño”, subraya. Ante esta situación la psicóloga Susana Sáenz, coincide con Exeni en que hay que evitar ir tan lejos con alguien que no significa tanto para una.

“Evidentemente, para llegar a un compromiso serio tienen que haber pasado muchas cosas que han dirigido la relación hasta ese punto. El problema más grande es el no haber hablado claramente en su momento”, agrega.

La especialista sugiere hablar, hablar y hablar, pase lo que pase, aun cuando la verdad lastime, es mejor antes que después —dice— y aconseja tener mucho tino al hacerlo y no utilizar lugares comunes ni frases hechas, ya desgastadas, como: necesito un tiempo; no eres tú, soy yo; no sé qué pasa conmigo, o estoy confundida. Ve directo al grano, claro, pero ten mucho cuidado de no lastimar a esa persona que siente tanto amor por ti. No hagas lo que no te gustaría que te hagan. Recuerda que el daño es mayor si la persona está ‘enamorada’ y que se ilusionó con compartir una vida junto a ti.

Termina la relación

Si ya sabes por dónde anda la relación y las intenciones que tiene tu pareja, mejor anda dándole algunas indirectas antes de que se atreva a pedirte que seas su esposa. Por ejemplo, puedes decirle que: todavía no estoy dispuesta a unir mi vida con nadie porque tengo muchos proyectos por delante, me siento muy bien sola o pienso acompañar mucho tiempo más a mis padres (mamá o papá) .

Si aún así no te lee entre líneas y te hace la propuesta de matrimonio, pues dile todo lo que dijiste antes, aclarándole que no está en tus planes cambiar tu estado civil por el momento, hazlo de manera directa,  mirándole a los ojos, pero sin ser agresiva.

El no atreverte a decir la verdad, por miedo, pena, vergüenza, falta de coraje o compasión, te condenará a unirte con alguien que no amas, te costará la felicidad  y te convertirás en una mujer frustrada. “Si esto pasa, no podrás darle dicha a la otra persona y menos a los hijos si los tienen. O terminarás por divorciarte en poco tiempo, porque no soportarás esa vida”, sostiene Soliz.

Etapa de enamoramiento

Exeni resalta que la etapa de enamoramiento previa al matrimonio sirve justamente para conocerse, aceptarse, tolerarse, gustarse. “Por eso es importante que veas qué tipo de pareja tienes, qué piensa, qué busca, cuáles son sus cualidades, cuáles sus defectos, qué hay con sus sentimientos y dependiendo de esto, decidas si es el elegido para acompañarte y ser el padre de tus hijos”.

Si en este tiempo te convences de que no es lo que buscas termina con esta relación lo antes posible, habla claro, no des esperanzas por ningún motivo y libérate de hacerte acreedora de un futuro infeliz al lado de alguien que no será capaz de cambiar tus sentimientos y que además de eso será tan infeliz como tú al no tener tu amor.

Engañar

Sé coherente con lo que buscas para tu vida futura. Si sientes que tu pareja no es con quien quieres pasar el resto de tus días, díselo a tiempo y no vivas engañada ni lo engañes.

Actuar

Para muestra un botón, en poco tiempo de enamorar deberías darte cuenta si quieres seguir o no con esa persona.

Fuente: Psicólogas, Sherezada Exeni, terapeuta familiar. Con Datos de : www.imujer.com

Ediciones anteriores

Lun Mar Mie Jue Vie Sab Dom
1 2 3 4
5 6 7 8 9 10 11
12 13 14 15 16 17 18
19 20 21 22 23 24 25
26 27 28 29 30 31

Suplementos

Colinas de Santa Rita, Alto Auquisamaña (Zona Sur) - La Paz, Bolivia