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FranÇois Hollande, de enredo en enredo

Un idilio amoroso puso en jaque al Presidente de Francia y reveló el lado más flaco del Jefe de Estado: su ‘capacidad seductora’ es, también, su talón de Aquiles.

La Razón (Edición Impresa) / Patricia Cusicanqui Hanssen / La Paz

00:00 / 30 de enero de 2014

‘Anuncio que he puesto fin a la vida en común que compartía con Valérie Trierweiler”. La declaración, vía telefónica, del presidente francés, François Hollande, sacudió al país galo y —contrariamente a lo que el Primer Mandatario hubiera esperado— abrió un nuevo capítulo de una historia que bien podría convertirse en todo un culebrón, de esos que tanto gustan y tan alto rating tienen en Europa.

Hollande, que llevaba una secreta relación amorosa con una actriz, aclaró, sin embargo, que hablaba a título personal y no como gobernante, dado que se trata de su “vida privada”. Pero como sucedió con el alboroto que causó el expresidente Bill Clinton al involucrarse con una becaria de la Casa Blanca en 1998, lo de Hollande pasó también a ser un asunto de Estado por sus implicancias en el ámbito político, más en momentos en que los franceses demandan acciones prontas y concretas para superar la crisis y hay quienes consideran que este episodio cuando menos distrae al Jefe de Estado. Las alusiones al escándalo sentimental durante la protesta de este domingo en París contra su administración, lo prueban.

Hasta el día en que Hollande (de 59 años) hizo el anuncio de su ruptura con Trierweiler (48) habían pasado apenas 15 días de la tribulación, ya que fue el 10 de enero que la revista Closer reveló el amorío del Mandatario con la actriz Julie Gayet (41), lo que confinó a la hasta entonces “primera dama francesa” a la hospitalización.

Pero el primer hombre de Francia no podía darse el lujo de esperar demasiado tiempo para hallar una salida al entuerto. Ninguno de los involucrados desmintió la publicación de Closer y a medida que los días pasaban, el Mandatario se ponía en aprietos dada la necesidad de cumplir con una serie de compromisos presidenciales, entre ellos su próxima visita a Estados Unidos, el 11 de febrero.

De modo figurativo, alguna cabeza “debía rodar” y esta vez le tocó a Trierweiler, como sucedió antes con Ségolène Royal, excompañera y madre de los cuatro hijos del Presidente.

‘Desabrido’ y gordinflón

Y es que la vida sentimental de Hollande no ha cesado de enredarse con la política, y viceversa, pese a su decidida voluntad de separar lo uno de lo otro.

Una interesante mirada de la periodista Béatrice Le Bohec a través de la agencia AFP nos pinta a un casi sexagenario presidente que aparecía, en la prensa y a ojos de la opinión pública, como la antítesis del seductor. “Le han endilgado apodos poco halagadores que aluden a su supuesto aspecto físico blando y sin carisma: Flanby (un flan) y gordinflón”. Mas esta su relativa “normalidad” —leitmotiv de su campaña presidencial—, y su deseo de discreción para evitar que la eficacia de su discurso público se viese afectada, no ha resistido a sus encuentros con mujeres de carácter.

Y sí, las mujeres que han marcado la vida de Hollande brillan con luz propia y en algún momento hasta le causaron sombra. Con Royal formó una pareja emblemática de la vida política francesa por 28 años. Juntos subieron los escalones del poder: ella, nombrada ministra por François Mitterrand y él diputado. En 2007 Royal le salió al paso mostrándose más ambiciosa y lanzó su candidatura a la presidencia de Francia, obligándolo a él a darle su apoyo. Meses después, la pareja se separó pues, según diversas publicaciones, Hollande frecuentaba, ya desde 2005, a Trierweiler, cientista política y periodista en la revista Paris Match. En 2010, Hollande confesó: “Valérie es la mujer de mi vida”.

La nueva “primera dama” (cargo que de hecho no existe en Francia) se mostró desde el inicio cuando menos “enérgica”. Para muestra un botón: En junio de 2012 tuiteó su apoyo a un candidato socialista a las elecciones parlamentarias que concurría en competencia con Royal, lo que fue bastante criticado por políticos y ciudadanos franceses.

La bella Gayet no orbita en la esfera política, pero es una de las actrices más afamadas de Francia y hasta ahora mantuvo perfil bajo. El futuro de esa relación es un enigma; el de Trierweiler se descifró en ocho años.

Texto:Fotos: www.latinpost.com, cyrusaudiocastle.com, kissthemegoodbye.com y privatekeymagazine.com. Fuente: Con datos de AFP y EFE.

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