Mía

Pancara pasión por lo animales

La cantante boliviana habla de su faceta como presidenta de la fundación WALF, que promueve la conservación animal.

La Razón / Miguel Vargas

00:00 / 19 de septiembre de 2013

Salvar nueve especies de Bolivia en peligro de extinción es el objetivo del proyecto Arca de Noé, una iniciativa de la World Animal Life Foundation (WALF), institución que, con ese fin, se ocupa de coordinar acciones con instituciones, empresas, gobiernos y sociedad civil. La presidenta y creadora de esta fundación, con sede en Estados Unidos, es la cantante boliviana Pancara Iturralde, quien conversó con Mía sobre esta faceta en su vida.

¿Cómo empezó tu trabajo con los animales?

Desde niña amé a los animales. Me crié en una finca y siempre estuve muy cerca de ellos. Tuve la oportunidad de ver el trato que se les da en el campo y en los criaderos, y siempre me pregunté si lo que se hacía allí estaba correcto. Por ejemplo, el hecho de que amarren las patas de las ovejas y las tiren a la camioneta era algo con lo que no estaba de acuerdo. Fue así que comencé escribiendo un libro sobre la adaptación de los perros en los hogares para terminar con el abandono, en un proyecto para EEUU. Pero después me di cuenta de que mis intereses iban más allá de sólo un tipo de animales y hace como seis años decidí abrir mi fundación.

¿Cómo fue compatibilizar tu labor como cantante con la de crear una fundación?

Tuve que elegir entre el anterior álbum y la fundación. Por eso, luego de que salió el disco, el 10 del 10 del 10 (10 de octubre de 2010), en mi cumpleaños, comenzamos formalmente con el trabajo. Así empezaron a unirse a nosotros personas de diferentes países, gente de distintas especialidades interesada en los mismo fines, personas que aman a los animales y que saben que hay mucho por hacer. Comencé a invitar a la gente del directorio, a los voluntarios y se empezaron a formar los proyectos...

¿En qué áreas trabaja WALF?

Tratamos de repartirnos en cuatro áreas: la educativa, la conservación, la legislación y el rescate. Se integran entre todas y sobre la base de ellas comenzamos a desarrollar muchos proyectos. Así nació el proyecto Arca de Noé, que es una idea de Marco Lilienfeld, zoólogo que además ha sido director de parques por muchos años en Bolivia. Él creó el concepto para salvar a estas especies endémicas. El proyecto ha tenido una gestión de año y medio y el auspiciador principal es la CAF. Gracias a eso hemos podido empezar con dos ramas, una administrativa y de medios que está en La Paz y otra con el equipo operativo, que está en Santa Cruz, donde se hacen los talleres. Lo que realmente se necesita es la integración de las empresas, los gobiernos y la población. Cuando se empiezan a unir más actores, los proyectos comienzan a alzar vuelo. 

¿Cómo ha sido la recepción de las instituciones y la gente en Bolivia?

Buena, muy buena. Sobre todo, con mucho cariño. El Ministerio de Culturas, sobre todo Pablo Groux, nos apoya mucho. También en la Alcaldía de La Paz hemos encontrado excelente recepción, con ellos organizamos la campaña del Perrotón cuando hubo inundaciones y rescatamos a 150 perros, fue todo un éxito, pues funcionó mejor de lo que esperábamos, gracias a los medios y a la gente. Así trabaja la fundación, la integración de todos ha logrado que estas campañas funcionen. Nos acompañan empresas como Amaszonas, que nos ayudan con los pasajes para los talleres. Quiero aprovechar la oportunidad para que la personas y las empresas sepan que necesitamos su apoyo: Las puertas de WALF están siempre abiertas, necesitamos arquitectos, diseñadores, fotógrafos, biólogos, proyectistas... Las buenas ideas son bienvenidas.

¿Cuál es el principal problema con que tropezaron?

El tiempo de gestión de los proyectos, se necesita mucho. Hay que tener bastante convicción para no bajar las fuerzas y terminar renunciando. Hay que seguir hasta que salga. El ver que un proyecto funciona es motivador. Hubo momentos en que mi equipo se sintió bajoneado, nos reunimos con muchas empresas para pedir ayuda sin resultados. Desespera ver que hay problemas graves y que no podamos conseguir ayuda. Pero es el tiempo de Dios y las cosas van saliendo poco a poco.

¿Le robas el tiempo a tu vida de artista para sacar adelante la fundación?

Le robo el tiempo a todo lo que puedo (ríe). La verdad es que tengo que separar esto del trabajo musical. Tengo un proyecto para el próximo año en Europa, pero lo voy a empezar a trabajar después de estos lanzamientos, porque mi compromiso con la fundación es grande y debo concentrarme. Lo bueno es que mis compañeros de música se han unido y apoyado el proyecto. Con Fabio Zambrana (del grupo Azul Azul), por ejemplo, la hemos pasado muy bien, todos mis amigos me han ayudado, Piraí Vaca, Gísela Santa Cruz, Yalo Cuéllar, Marcela Rengel, Mamani Mamani... es muy reconfortante. La carrera artística ha sido una puerta para poder llamar la atención de la gente que me sigue y escucha mi música, los encamino a lo que me gusta (ríe). Es un espacio muy propositivo.   

Pero seguramente también ha significado algún sacrificio...

He sacrificado montón del tiempo que le dedico a la música. El último año y medio he estado trabajando y viviendo en Asia, sacando adelante el proyecto, y no emprendí nada musical porque estuve consumida con la fundación, sabía que no podía dejarla. Sin embargo, ahora estoy lista para el nuevo emprendimiento.

¿Qué es lo más gratificante de la música?

Para mí, lo más gratificante es escuchar una canción el día que en que se terminó de mezclar, cuando ya no hay nada que quieras arreglarle, cuando no queda ningún detallito. Cuando un tema ya está listo, tu alma sonríe. Mientras no la escuchas de verdad, hasta que no suena como la tenías en tu cabeza, no termina el proceso. Normalmente, cuando ya la termino, me encierro en mi auto y la escucho, generalmente son las seis de la mañana (ríe). Ése es un momento especial, una satisfacción que extraño ahora.

¿Cómo puede hacer la gente para unirse a tu causa?

Todo son bienvenidos. A la gente que, por ejemplo, le interese participar en el concurso del quirquincho (donde se debe presentar un proyecto alternativo para la creación de una obra artesanal inspirada en este animal), les invito a visitarnos en www.walf.org. Las bases para la inscripción están ahí. Lo mismo pasa con cualquier voluntario que tenga ganas de unirse a nosotros. En la página tenemos un espacio especial para que pongan qué es lo que hacen, qué tiempo tienen para disponer, en qué ciudad viven y cuando tengamos un evento allí, nos contactaremos con ellos.

Especies

El proyecto Arca de Noé trabaja con el delfín de río, el quirquincho andino, las parabas barba azul y frente roja, el perezoso, el guanaco, el pecarí, la tortuga y la londra.

Campaña

El 19 de septiembre, en el auditorio de la CAF, se realizó el lanzamiento del Proyecto Arca de Noé Bolivia, donde se presentó el concurso de arte sobre el quirquincho.

La artista

Pancara es cantante, bailarina, compositora y productora.  En su música combina elementos propios de la música foklórica boliviana con el rock, el pop y la balada.

La fundación

En el portal www.ealf.org se puede encontrar información sobre la institución, así como el formulario para inscribirse en el concurso para artesanos que deseen presentar una obra sobre el quirquincho.

Etiquetas

Ediciones anteriores

Lun Mar Mie Jue Vie Sab Dom
1
2 3 4 5 6 7 8
16 17 18 19 20 21 22
23 24 25 26 27 28 29
30 31

Suplementos

Colinas de Santa Rita, Alto Auquisamaña (Zona Sur) - La Paz, Bolivia