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Trucos para no dejar La Dieta

¿Eres de las personas que nunca pueden seguir un régimen alimenticio? Te ofrecemos unos tips para que armes un plan efectivo.

Nutrición

Nutrición Foto: Archivo

La Razón / Miguel Vargas / La Paz

00:00 / 23 de febrero de 2012

Cada vez que intentas hacer alguna dieta, justo viene el cumpleaños de la abuela que se enoja si no te comes la torta, o el cumpleaños del jefe, que ordena pizzas para la cena. Siempre encuentras algún obstáculo que hace que un régimen se convierta fácilmente en una fantasía, pues a veces no llegas al primer día. Si éste es tu caso, te invitamos a no desanimarte y proponerte, de una vez por todas,  tener una dieta efectiva, quizá la primera de tu vida. A continuación te sugerimos algunos tips para que no sea una tarea imposible.

1 La seriedad. ¿Alguna vez fracasaste en dietas que sacaste de una revista, un folleto, internet o armaste tú misma? “Si encaras una dieta de forma irresponsable, de la misma forma la abandonarás”, sentencia la psicóloga Susana Cortez. “Toda dieta debe empezar consultando a un médico,  es él quien te dirá exactamente qué es lo que debes comer, en qué cantidades y con qué frecuencia”.

Una dieta responsable implica primero el chequeo médico y un seguimiento de lo que haces. Si empiezas así tu régimen, será mucho más difícil que lo abandones, ya que no se tratará del capricho de un momento de debilidad.

2 El acompañamiento. Cuando alguien te anima a llegar a la cima, sueles sacar fuerzas de flaqueza para lograr tus objetivos. De igual forma, si hay personas animándote a no dejar la dieta, será más probable que la continúes. “Los grupos de apoyo, como los Comelones Anónimos, la familia, los amigos, un médico o un entrenador personal podrán darte el aliciente necesario para que continúes con tus objetivos”, señala Ovidio Fernández, entrenador personal. “Cuando alguien te está dando su apoyo y confía en ti, todo el sacrificio que haces ya no sólo es por ti, puesto que debes responder a terceros”.

3 La vergüenza. Si la sola palabra “dieta” te desespera y avergüenza, trata de utilizar otras para describir tu nueva forma de alimentarte. “Algo que sirve mucho es decir que estás ‘aprendiendo a comer saludable’. De esta manera, la palabra ‘dieta’ no te estresará por el simple hecho de decirla”, señala el portal lineayforma.com. “Hay personas a las que pedir un producto dietético les pone de mal humor, ellas creen que el mesero, el vendedor del mercado y el resto del mundo ‘pensarán’ que, a pesar de usar esos productos, siguen gordas. Este tipo de pensamientos es el que suele bloquear comportamientos saludables”, expresa Cortez.

4 Objetivos. Jamás comiences una dieta sin saber exactamente cuál es tu objetivo. La pérdida de peso y la alimentación saludable deben estar siempre en tu mente, ya sea para la salud o la estética. “Todo está relacionado. El médico te dirá cuánto peso es el que tienes que bajar y en cuánto tiempo esto es posible.  Con las cosas claras sabrás a qué atenerte”, agrega Cortez. “ Bajar de peso tiene que ser un compromiso con uno mismo e implica ser consciente de que la paciencia y los nuevos hábitos harán el mayor trabajo. Para esto, siempre es necesario un norte. ‘Quiero entrar en estos pantalones que ya no uso’, puede ser un objetivo muy útil”, ejemplifica Fernández.

Si la presión de un objetivo te resulta demasiada, trata  con objetivos a corto plazo. “Hoy no voy a comer comida chatarra”, “Voy a limitar las bebidas gaseosas esta semana” y otros propósitos más fáciles de cumplir te pueden permitir mejores resultados.

5 El hambre. “Un concepto que hay que eliminar por completo es el que dicta que la dieta significa hambre”, indica el entrenador personal. “Mucha gente abandona su régimen sólo porque cree que nunca se llenará. Lo que pasa es que tiene una dieta mal elaborada, ya que uno tiene que comer todo el tiempo”.

La idea de pasar hambre provoca que comas más. Esto se debe a que,  tras un ayuno por más de cuatro horas, tu cuerpo entra en un estado de ansiedad que te conduce a no medir las porciones que comes, ingerir los alimentos más rápido y sin masticarlos,  lo que causa una mala digestión y la sensación de no estar satisfecha.

6 Cambio de vida. “Tienes que ser consciente de que la dieta trata de impulsar un cambio en tu forma de alimentación para que sea más saludable. Por eso es mejor que los cambios sean graduales y vayas eliminando de a poco las grasas. Si de pronto cortas todo lo que hoy  amas, jamás le hallarás el gusto a lo nuevo”, comenta Cortez. “Si te privas de todo, tratarás de volver a tu dieta habitual y engordarás aún más. Mejor avanza poco a poco, pero a paso seguro”.

Cuenta calorías

Diviértete contando las calorías de los distintos alimentos y memorízalas como si se tratara de la tabla periódica de elementos. Así siempre sabrás qué estás comiendo y qué es lo que te aporta. Puede volverse algo muy divertido.

Come en casa

Si tienes muchos antojos, evita salir a cenar fuera. Es mejor que en casa tengas que elegir entre una ensalada con algún aderezo bajo en calorías y una porción de fruta, que revisar un menú de platillos deliciosos, pero que engordan.

Fuentes: Susana Cortez, psicóloga, Ovidio Fernández, entrenador personal. Con datos de: lineayforma.com.com, hoymujer.com

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