Mía

NO es NO, caso contrario es violación

Respetemos el ‘NO’ de cualquiera persona, sea este ‘NO’ expresado rotundamente o en voz muy baja, o por la situación.

Si queremos aportar para que haya menos violencia y menos feminicidios, es importante cambiar esta conducta aprendida.

Si queremos aportar para que haya menos violencia y menos feminicidios, es importante cambiar esta conducta aprendida.

La Razón (Edición Impresa) / Pedro Brunhart

00:00 / 13 de mayo de 2019

Los varones hemos sido criados para ser audaces, conquistadores, dominantes. Un ‘NO’ rotundo a veces interpretamos como: ‘tímida la muchacha’, o ‘se hace la difícil’. Un ‘NO’ puede herirnos, pues normalmente pensamos en competencia, en posesión, en dominación.

Esta es una historia para reflexionar sobre la violación: sucedió que una  estudiante había tenido un día muy malo. Esa noche se enteró acerca de un problema familiar que no la dejaba pensar claramente.

Se sentía muy sola y deprimida. En esa situación tocó la puerta de otro estudiante, que vivía en el mismo edificio, y preguntó si podría estar con él un tiempo, porque se sentía destrozada. Su amigo la recibió y los dos estaban echados sobre la cama. La chica habló sobre sus problemas.

El chico empezó a besarla y a intentar estimularla sexualmente. Antes tenían relaciones sexuales esporádicamente, pero ahora la chica dijo que no quería sexo, lo cual también era obvio por la situación.

El chico seguía besándola y la chica pensó que esto no terminaba, así que no puso más resistencia a tener sexo. Después, la chica se sentía peor y se despidió.

¿Qué pasó aquí? Pues hubo una violación. Era sexo en contra de la voluntad expresada verbalmente por la chica, y por la situación delicada en la que ella estaba.

El chico probablemente no estaba consciente de que estaba violando a una mujer, pues en la mente masculina están grabados los mandatos: ser arriesgado, dominar, conquistar, ser fuerte, etc. Él no reflexionó que estos mandatos son contraproducentes en cualquier relación íntima.

La chica, típicamente, tampoco se daba cuenta de que era una violación. Solamente por sentirse muy mal muchas semanas a partir de este episodio habló con amigas, y al reflexionar se daba cuenta de que había pasado: pues era una violación.

Seguramente muchos varones hemos violado a mujeres sin estar conscientes de eso.

Respetemos el ‘NO’ de cualquiera persona, sea este ‘NO’ expresado rotundamente o en voz muy baja, o por la situación.

Pregúntate: ¿Es violación si duermo con una mujer que está borracha? ¿Aprovecharse de esta situación es violación?

Si queremos aportar para que haya menos violencia y menos feminicidios, es importante cambiar esta conducta aprendida.

Pedro Brunhart

Investigador y miembro de Círculo Achocalla. Se dedica hace seis años al

tema de sociedades matrifocales y patriarcales ([email protected])

Etiquetas

Ediciones anteriores

Lun Mar Mie Jue Vie Sab Dom
1 2 3
4 5 6 7 8 9 10
11 12 13 14 15 16 17
18 19 20 21 22 23 24
25 26 27 28 29 30

Suplementos

Colinas de Santa Rita, Alto Auquisamaña (Zona Sur) - La Paz, Bolivia