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¿Tus hijos te tienen miedo o respeto?

No ejerzas autoridad imponiendo miedo, gánate el respeto de tu hijo con amor.

No ejerzas autoridad imponiendo miedo, gánate el respeto de tu hijo con amor. Foto: Internet

No ejerzas autoridad imponiendo miedo, gánate el respeto de tu hijo con amor. Foto: Internet

La Razón / Érika Ibargüen / La Paz

00:00 / 14 de marzo de 2013

Es con actitudes que se gana el respeto y no con imposiciones. Algunos papás creen que la autoridad sólo puede  ser ejercida a través del miedo o la amenaza y no se dan cuenta de que lo que están haciendo con sus hijos es coartar  cualidades como el pensamiento crítico, la resolución de problemas o el poder tomar decisiones adecuadas.

“Como padre no dejes que el autoritarismo te ciegue, no puedes dar órdenes y listo. Lo que debes hacer es explicarle lo que es bueno y lo que es malo para que tu hijo entienda y  actúe correctamente sin necesidad de escuchar tu voz de mando”, es la recomendación de la psicóloga Tatiana Jáuregui. “Si procedes con imposiciones, este cuadro se repetirá después con los hijos de tus hijos, porque ellos habrán aprendido de ti”. Si actúas con respeto, sin infundirle miedo y le explicas lo necesario, estarás respetando su humanidad, integridad y, sobre todo, su forma de ser. “Esto te obliga a ser coherente, consistente, congruente, asertivo y empático”, señala la psicóloga.

Mucho depende de la forma en la que le des instrucciones: debes estar calmado, usar un lenguaje según su edad y, sobre todo, dar el ejemplo de respeto. “Si das órdenes gritando o con el cinturón en mano, obviamente que tu hijo o hija te harán caso, pero por temor al castigo”, dice por su lado la psicóloga Sonia Gottret.

Si esto sucede, el niño tendrá problemas en el colegio, pues el modelo se repetirá y el profesor siempre tendrá que dar órdenes e instrucciones.El miedo es un sentimiento involuntario de  aprensión hacia otra persona o una situación. Éste se alimenta de las inseguridades de cada uno y sólo se combate enfren- tándolo.

“El niño tiene derecho a decir lo que piensa y a ser escuchado. Por ejemplo, si lo mandas a dormir a las 21.00 todos los días es una norma que debe acatar, aunque si le permites decir que no le gusta acostarse a esa hora y que quiere estar despierto una hora más. De todas maneras tendrá que obedecer porque tú le explicarás que es necesario por su salud que duerma temprano tomando en cuenta que aún es un niño”, expresa Gottret.

Pero de ninguna manera se lo impongas y ya, porque obedecerá sólo por temor y producirás en él un sentimiento de angustia y temor”, añade. Haciéndole saber que lo respetas y escuchas, te irás ganando su deferencia  poco a poco.

Valores

Para que la relación con tu hijo sea fluida debes hablar siempre de lo que significa el respeto, un valor que toda persona debe tener. Esto no significa que no puedas impartir algún castigo de ser necesario porque el mismo niño se dará cuenta de que lo merecía.

El ejemplo

‘Respetos guardan respetos’. Si buscas que tu hijo te respete, respétalo tú a él. Dale además el ejemplo de este valor en tu casa, con tu pareja, con el vecino, con el mesero, con la señora de la tienda, el chofer del minibús y otros. Él valorará todo lo que dices por cómo eres y no será necesario retarlo para que cumpla.

Sentimientos

El respeto se gana con acciones y expresando lo que se piensa y siente. Tu hijo no repetirá una mala acción si le muestras que eso te lastima y mella la imagen que tienes de él, mientras que una golpiza o un castigo exagerado sólo le creará susto y será origen del resentimiento.

Fuente: Sonia Gottret y Tatiana Jáuregui, psicólogas.

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