Tendencias

Poemas de Ángel Zuaznábar

Licantropía

El libro Licantropía de Ángel Zuaznábar

El libro Licantropía de Ángel Zuaznábar

La Razón

00:00 / 02 de septiembre de 2012

acostada gruñe cada piedra insomne durmiendo sin fin un sueño vacilante el vago lecho en las calles desierto del empedrado alfombra congelada de pasos inmemoriales un fantasma sin opacidades vastas transparentes a ambos lados amplias se extienden de cada sombra testigos sin cargo los lechosos charcos temblorosos agitado de capullos el sendero la alfombra inquieta del río afuera el rubor pálido que acometiera sus bordes hecho incierto reflejo de ansiedad herido gris inserto en la penumbra templada donde inmóvil pasar el tiempo hoy miras algo húmedo tras los encajes atisba relente sin armonía duro tembloroso su alucinado lomo liso se encabrita perplejo del amanecer balsámico que hosca un ave hiere translúcido intenta seducir dividida nuestra alma un sabor a miel construido espacio cruel que decapita sorpresas minuciosos abalorios un hermafrodita denso y tajante parto que vuela sangra come y se dispersa su sonrisa de libélula tibia espalda de su blanca alegría frágil vaporosa de miedo entre muros el regado paisaje la recíproca afición del cárdeno tejado tierra de sofocante ávida espesa leche

valoro que sediento lobo es cuando interminable febril por las vías aúlla atrapado por esa ciega errante luna que un tacto frío de su lomo araña como de sí mismo saldría la presa pezuñas eran las que sin tocar el suelo casi del polvo pálido flotaban en la bruma ensartadas oscuras en la fría celeste coronada de vientos gris sonora lluvia presagio conjuro ira pensamiento asqueada de hondas pupilas se dilata un quieto incendio que en ascuas devora todo cuanto se mueve respira o repta húmedo semen quería del cuerpo zafarse de la sin pelos piel sudor sin aire de ojos carminados tierna babosa fiera preciosos artefacto preso pedernal aérea jadeante taciturna gota coral cola ríspida aguja látigo de miedo vaporosa noche vaharina muerte de rostro nebuloso pleniluna intensa del alma puñal la noche reina brumosa rada ululante anclada mágica ilusoria detenida campana transparente oscilar de una vida o un instante nívea transparente salvaje caricia curvas hirsutas de miedo ensartadas sombras tenues de cráteres lejanos donde se iniciaran de astronautas las horrendas cataratas del vacío por las oscuras latentes barandas penetra sudorosa la niebla densa orificio cautivo de insondables pupilas alucinadas crudas devorándose espejos donde tropieza cae e inmóvil se detiene de cristal devuelve miradas ninguna laguna demente paraíso de brujas duermevela el tiempo no existe ni el rumor que late súplica vientos de amor alucinados besos ebrias aves succionando la bermeja aurora los que pasos tenues trajeron han borrado no existe huella del retorno camino alguno pero aún brilla dorada de día la riente luna entre celeste plata recostada y blanco sarcófago hondo de la transparente noche

Ángel Zuaznábar (1955-2012)

Poeta, narrador y artista plástico Con el libro Licantropía Ángel Zuaznábar ganó el Premio Nacional de Poesía 2004. El jurado valoró su estilo diferente, “una especie de nuevo barroco”.

Ángel Zuaznábar fue el nombre de artista de Miguel Ángel Aranda Suaznábar. Nació en La Paz en 1955. A lo largo del tiempo, combinó las artes plásticas (los dibujos de esta página son de su autoría) y las letras, sus dos oficios y pasiones.

En Venezuela publicó su libro Gotacoral en 2009. También es autor, entre otros títulos, del volumen de relatos Nubes como alfombras (2008). Murió el domingo 26 de agosto.

Ediciones anteriores

Lun Mar Mie Jue Vie Sab Dom
1 2 3 4
5 6 7 8 9 10 11
12 13 14 15 16 17 18
19 20 21 22 23 24 25
26 27 28 29 30 31

Suplementos

Colinas de Santa Rita, Alto Auquisamaña (Zona Sur) - La Paz, Bolivia