Tendencias

Prudencio, el insurgente

El excelente desempeño de la OEIN habla del trabajo coherente de su creador y director

BERLÍN. Foto de la última gira por Europa.

BERLÍN. Foto de la última gira por Europa. Foto: Sergio Prudencio

La Razón / Donato Espinoza - músico

00:00 / 01 de julio de 2012

Cergio Prudencio es un gran maestro. Lo conozco desde hace muchos años, cuando yo todavía era estudiante y él enseñaba instrumentos nativos en el taller de música de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA). La forma de trabajar con esos instrumentos ha sido siempre una de las pasiones que sentíamos en él y que no ha dejado nunca. Por el contrario, ha seguido explorando y encontrando, y compartiendo, que es lo más importante.

En mi mente resuena cualquiera de las tantas películas nacionales en las que sus sonidos están presentes, en escenas que nos hacen vibrar: Para recibir el canto de los pájaros, La nación clandestina, Sayariy... Es cine, pero es música para mis oídos.

Al escucharlo ahora, en su último concierto, desbordando espiritualidad en los sonidos andinos y en la fusión entre percusión, cuerdas, vientos y efectos sonoros, la emoción se multiplica. Esa música llega al espíritu, golpea el corazón.

Con Cantos meridianos, junto a un gran invitado de Australia, Alain Thirion y su didjeridoo, uno siente que viaja imaginariamente por los Andes, sí, pero también por remotas tierras de este planeta. La voz humana, con Teresa Dal Pero en solvente actuación, se integra a los sonidos, se mueve, se mimetiza, se separa. Y la trompeta de Joel Tórrez pone la nota dramática que sobrecoge. No son sólo palabras, son sentimientos los que expreso.

Excelente la interpretación de la orquesta que ha formado Cergio, junto a sus colaboradores (los instructores que trabajan en barrios de La Paz, todos ellos jóvenes). La orquesta misma está integrada por muchachos y hasta  algún niño, y el resultado habla de un trabajo férreo, disciplinado para semejante coherencia y fuerza.

Lo que más me entusiasma de cuanto logra Prudencio es la fusión de los sonidos interpretados con una técnica moderna, melodías telúricas representadas en un lenguaje moderno, contemporáneo.

Los conciertos recientes a los que hago referencia, al segundo de los cuales pude asistir, se realizaron en la iglesia Luterana de La Paz. Hubo público que llenó el auditorio; pero siempre queda la sensación de que podría, debería haber mucha más gente siguiendo el trabajo de un compositor boliviano.

Esos conciertos han permitido además un privilegio: asistir al estreno de una obra que seguramente dará que hablar (tendría que hacerlo): Cantos insurgentes, banda sonora para la película nueva de Jorge Sanjinés, Bolivia insurgente. Los sonidos de los instrumentos de viento y los de percusión, además de otros no convencionales (piedras que se raspan, tutumas en el agua), voces, generan presencias humanas que pugnan por dejarse sentir y escuchar. 

Estoy seguro de que a través de la música, Cergio desarrolla una conciencia cultural en nuestros jóvenes y niños. Felicidades, por ello, soy un admirador tuyo, querido maestro.

Etiquetas

Ediciones anteriores

Lun Mar Mie Jue Vie Sab Dom
1 2 3 4
5 6 7 8 9 10 11
12 13 14 15 16 17 18
19 20 21 22 23 24 25
26 27 28 29 30 31

Suplementos

Colinas de Santa Rita, Alto Auquisamaña (Zona Sur) - La Paz, Bolivia