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Sibah mezcla la poesía, la tecnología y el rock and roll

La cantante lanza su último disco en internet y colabora con dos poetas que ‘intervienen’ su música

Estilos. La cantante toma elementos del reggae, la bosa nova y el folklore nacional, y los adapta a su forma de entender la música. Foto: sibahvoz.com

Estilos. La cantante toma elementos del reggae, la bosa nova y el folklore nacional, y los adapta a su forma de entender la música. Foto: sibahvoz.com

La Razón (Edición Impresa) / José Emperador - periodista

00:00 / 12 de julio de 2015

La cantante, compositora y guitarrista paceña Sibah se mantiene firme en el rock and roll pero ha cambiado la tradicional receta de mezclarlo con drogas y sexo por una nueva que prefiere los poemas y la tecnología. En el periodo de mayor madurez de su carrera se ha embarcado en un proyecto que titula Intervención poética a mi música y en otro que acerca su producción musical a todo el mundo a través de internet.

“Le pongo mucha dedicación a las letras de mis canciones”, afirma Sibah, a quien le gusta contar historias de relaciones: de pareja, con la ciudad, en el trabajo, con uno mismo, unos temas que relatan sus propias experiencias pero a la vez las de casi todo el mundo: “Siempre pienso más allá de la historia que estoy contando, que difícilmente es solo mía. Mis letras generan emociones parecidas en los oyentes”. Un tema de su último disco se titula La pregunta.

Cuando termina, el oyente se queda con la intriga de cuál será la pregunta en cuestión, porque ningún verso lo aclara. Bastantes veces se le han acercado a Sibah para especular sobre qué es lo que sugiere. “No puedo contestar, pero me parece fantástico que la gente le dé vueltas, se lleve un pedazo de mis ideas y las coloque junto a las suyas”.

INTERVENCIÓN. La Sibah compositora ha decidido darle otra vuelta de tuerca a las letras que viven con su música. Para ello ha recurrido al bajista Christian Laguna y a dos poetas, Diana Taborga y Sergio Arteaga, y ha creado un espectáculo que ya han presentado en La Paz y se titula Intervención poética a mi música. Aunque también se podría llamar al revés, porque en la mayor parte de las canciones la influencia es mutua entre los músicos y los escritores. “La poesía de por sí ya tiene ritmo, pero la música tiene más. Las letras de las canciones tienen lírica pero, claro, la poesía tiene más”, dice Arteaga, que aunque toca la guitarra nunca había logrado lo que surge de la interactuación de los cuatro artistas. Sibah, tampoco: “A veces, en el local de ensayo dejamos de tocar, se crea un silencio y nos miramos entre nosotros como diciendo ‘uuufff’ esto sí ha sido...”.

Lo más habitual al encarar un reto así es poner una música de fondo y leer los poemas encima. “No es mal sistema, pero así la cosa no suele quedar bien amalgamada”, explica la cantante. En la intervención todos se escuchan, y se inspiran unos a otros. Normalmente parten de la música ya compuesta por Sibah. En algunos casos los poetas le adaptan textos que ya tenían escritos y ven que encajan bien y en otros, los crean específicamente para la ocasión. A partir de ahí cada artista va planteando las modificaciones que considera necesarias. Se establece “una charla de amigos”, según Arteaga, porque “la manera de tocar de Laguna y Sibah “tiene un espíritu muy lindo”.

Con este método han llegado al punto de no crear una serie de canciones que se suceden, sino un guion que describe un día completo en cualquier ciudad del mundo aunque más específicamente en La Paz. Empieza con el poema Hay una ciudad, le sigue la canción Amanecer y, a partir de ahí, van sucediéndose notas y versos, hasta que se llega a la canción El tren, que habla “de lo rápida que van nuestras vidas y de cómo uno quiere parar pero no puede”. Tocan, cantan y recitan todos juntos y a ratos se escuchan solos de poesía o de bajo o de canto.

INTENSO. Los cuatro artistas están pensando en grabar estas intervenciones. Y Sibah, en subirlas a internet, como ya ha hecho con su último disco, Intenso, que está disponible en 31 plataformas virtuales —Spotify, iTunes y Google Play entre ellas— desde las que se puede escuchar en streaming o descargarse a la computadora. “Ya veremos cómo funciona, pero hay que estar en esos sitios porque ahora son la tarjeta de presentación del artista. Pero el rédito no es inmediato, hay que trabajarlo mucho”.

En general vender discos ya no es un negocio ni en las tiendas de toda la vida ni en internet. Hay que grabarlos porque “son una tarjeta de presentación cara pero que te acerca a los oyentes, que te empiezan a conocer ya por el diseño de la portada”. Solo tocando los músicos pueden recuperar algo de dinero, aunque no suele ser todo lo invertido. Las plataformas en internet sirven para promocionarse a todos, sí, aunque “tampoco son tan democráticas, los artistas grandes tienen sus estrategias para que lo suyo se escuche más”.

Sibah está dispuesta a llegar más al público a partir de ahora, como sea. “Aún no he tenido la suerte de ver mis discos pirateados en la calle”, sostiene. “Eso siempre es una buena señal, en el sentido de que si se fijan en ti quiere decir que has llegado a algún lugar. Es un poco triste que sea así pero es parte de la piscina en la que nadamos”, manifiesta la cantante entre risas.

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