Tendencias

Fue culpa del Paraíso

Poemas de Emily Dickinson

Emily Dickinson

Emily Dickinson

La Razón

00:00 / 17 de febrero de 2013

“Esperanza” es la cosa con plumas “Esperanza” es la cosa con plumas –Que se posa en el alma –Y canta la melodía sin las palabras –Y no cesa – jamás –Y dulcísima – en la Galerna – se oye –Y severa ha de ser la tormenta –Capaz de abatir al PajarilloQue a tanta gente dio calor –La he oído en la tierra más fría –Y en el Mar más desconocido –Sin embargo – nunca – en Apuros,Me – ha pedido una miga.Morir – lleva sólo un ratito –Morir – lleva sólo un ratito –Dicen que no duele –Sólo es más tenue – gradualmente –Y entonces – ha desaparecido de la vista –Una Cinta más oscura – por un Día –Una Gasa en el Sombrero –Y luego viene la bonita luz del sol –Y nos ayuda a olvidar –A la ausente – mística – criatura –Que salvo por amor nuestro –Se habría dormido – esa vez la más cabal –Sin la fatiga –Si yo estoy perdida – ahora –Si yo estoy perdida – ahora –Que me había encontrado –Seguirá siendo mi transporte –Que una vez – sobre mí – esas Puertas de JaspeSe abrieron resplandecientes – de pronto –Que en mi torpe – cara – contemplativa –Los Ángeles – escrutaron callandito –Y me tocaron con sus vellones,Casi como si les importara –Estoy proscrita – ahora – tú lo sabes –Lo ajeno que eso puede ser –Tú lo sabrás – Señor – cuando la cara de la SalvadoraSe vuelva así – de lejos de ti –ella barre con escobas multicoloresElla barre con Escobas multicolores –Y deja atrás los añicos –Oh Ama de casa en el Oeste por la Tarde –Vuelve – y desempolva el Estanque –Tú echaste en él una Hilacha Púrpura –Tú echaste un hilo Ámbar –Y ahora Tú has esparcido por todo el EstePaños de Esmeralda –Y aun así ella se aplica en Su industria moteadaY aun así la escena prevaleceHasta que la Penumbra obstruye la Diligencia –O la Contemplación fracasa.de bronce - y llamarada -De Bronce – y Llamarada –El Norte – esta noche –Tan adecuado – se conforma –Tan preconcertado consigo mismo –Tan distante – a las alarmas –Una Indiferencia tan soberanaHacia el Universo, o hacia mí –Infecta mi espíritu simpleCon Tachas de Majestad –Hasta que yo adopto actitudes más vastas –Y me pavoneo en mi tallo –Desdeñando Hombres, y Oxígeno,Para su Arrogancia –Mis Esplendores, son Casa de Fieras –Pero su Espectáculo que no CompiteEntretendrá a los SiglosCuando yo, sea hace tiempo,Una Isla en Hierba deshonrada –A quien nadie más que las Margaritas, conoce –Hay una cierta inclinación de luzHay una cierta Inclinación de luz,Las Tardes de Invierno –Que oprime, como el PesoDe Melodías Catedralicias –Celestial Herida, nos produce –No podemos encontrar cicatriz,Sino diferencia interna –Donde los Significados, están –Nadie puede enseñarla – Nadie –Es el sello Desesperación –Una aflicción imperialQue nos es enviada del Aire –Cuando llega, el Paisaje escucha –Las Sombras – contienen la respiración –Cuando se va, es como la DistanciaEn la mirada de Muerte –arder en oro ¡Arder en Oro – yEnfriar – en Púrpura!¡Brincar – como Leopardas al cielo –Luego – a los pies del viejo Horizonte –Acostar su cara moteada – para morir!Caer tan bajo como la ventana de la cocina –Tocar el Tejado –Y teñir el Granero –Besarle la Capota al Prado –

¡Y el Malabarista del Día – se ha ido!

Poemas de la solitaria de Amherst

Paraíso

Es fama que Emily Dickinson (casi) nunca salió de Amherst, el pueblo de Massachusetts donde nació en  1830 y murió en 1886. Nació, murió y escribió los 1.600 breves poemas que componen su  obra. Acaba de aparecer una edición bilingüe de estos poemas (casi mil páginas) con traducciones Ana Mañeru Méndez y María-Milagros Rivera (Madrid, Sabina, 2013). La señorita Emily sigue deslumbrando: la culpa la tiene el Paraíso. 

Etiquetas

Ediciones anteriores

Lun Mar Mie Jue Vie Sab Dom
1 2 3
4 5 6 7 8 9 10
25 26 27 28 29 30 31

Suplementos

Colinas de Santa Rita, Alto Auquisamaña (Zona Sur) - La Paz, Bolivia