Tendencias

El maestro Alberto Villalpando a partir de ‘Endechas’

Más de 200 músicos jóvenes se reúnen en La Paz para rendir homenaje al compositor

Alberto Villalpando. Foto: Pedro Laguna-archivo

Alberto Villalpando. Foto: Pedro Laguna-archivo

La Razón (Edición Impresa) / Gabriel Revollo - Organizador del Encuentro de Jóvenes Músicos Bolivianos

00:00 / 06 de julio de 2014

Debió ser hacia el año 2005 cuando me invitaron al Espacio Simón I. Patiño para presenciar un programa de homenaje que el maestro Alberto Villalpando le hacía a su esposa Blanca Wiethüchter, quien había fallecido poco tiempo antes. El programa comenzó con la pianista Irina Efanova interpretando la obra Endechas que el mismo maestro ha subtitulado con la frase miniaturas para piano. Al terminar la velada, me acerqué a Villalpando y le pregunté: ¿Maestro, qué significa Endechas? Él me respondió: “Son quejidos, Gabriel, quejidos del alma”.

En la partitura de Endechas el mismo maestro Villalpando hace la siguiente aclaración: “En su diccionario etimológico, Joan Corominas otorga a endecha el sentido de ‘canción funeral’ y cita a D. Garoza: El poeta se refiere a su lamentación por la muerte de su amada. Es exactamente en este sentido en que he compuesto los libros 1 y 2 de Endechas”.

El libro 1 de Endechas está compuesto por siete miniaturas para piano inspiradas en los siguientes versos del poemario Luminar de Blanca Wiethüchter:

Con solo mirar tus ojos en mis ojos

Otro aire en el rumor de las horas

Me hallarás encaramada sobre el más alto faro

Todo es para ti

Otro olor en el polen de la vida

Ya no habría árbol que tocara el cielo

Tu ola me lleva al olvido de mí

“Para Endechas —libro 2— tomé los seis versos —uno para cada endecha— del pequeño poema que abre el libro La lagarta tomando como séptimo un verso que está más adelante” nos advierte el maestro Villalpando en la partitura de la obra:

Desde la sombra

detrás de una piedra

salta la lagarta al sol.

Cierra los ojos

para ver mejor

las imaginaciones de la noche….

Dicho esto, se perdió la lagarta alegre.

Luis Moya Salgueiro en su libro Invenciones sobre la sonoridad andina. Estudio patrimonial sobre el pensamiento estético musical de Alberto Villalpando (Agalma Ediciones, 2009), divide la creación musical de Villalpando en tres etapas: la primera etapa desde el año 1960 hasta 1962 y en ella estarían incluidas las Tres canciones sobre antiguos textos chinos para soprano y piano. La segunda etapa que Moya denomina “Telúrico mística” comprende desde el año 1963 hasta 1991 y entre las obras compuestas en esta etapa están la Mística N° 1 para cuarteto de cuerdas; la Mística N° 3 para doble cuarteto de cuerdas, flauta, corno, contrabajo y cinta; la Mística N° 7 para orquesta; Término cartela en lacería churrigueresca para dos guitarras y otras, incluyendo gran parte de su obra electroacústica.  

La ópera Manchay Puytu compuesta el año 1995 está incluida en la tercera etapa que Moya denomina “Intimista mística” e incluye la obra compuesta entre 1993 y 2009. La ópera lleva el subtítulo El amor que quiso ocultar Dios y tiene un argumento tremendo de Néstor Taboada Terán que relata la trágica historia de amor entre Fray Antonio de la Asunción y su sirvienta, la india María Cusilimay. A este periodo corresponden también las miniaturas para piano Endechas, los Tres motetes profanos para coro, orquesta de cuerdas, soprano y timpani y otras.

Todos los músicos sabemos que el maestro Alberto Villalpando Buitrago es el más importante músico en la historia de Bolivia y ha ganado esa posición en vida no solamente gracias a las obras que ha compuesto sino también gracias a su gran tarea como educador. Villalpando, junto con su dilecto amigo Carlos Rosso han forjado —entre otros— dos generaciones de músicos en la Universidad Católica que han cambiado totalmente el panorama de la música en Bolivia en menos de 50 años. Entre los pupilos que estuvieron bajo la tutela de Villalpando están los más importantes músicos en el actual y futuro quehacer musical en Bolivia

Después de escuchar las Endechas, aquella velada en el Espacio Simón I. Patiño continuó con Cergio Prudencio y alguien más que imagino pudo haber sido Alba María Paz Soldán, leyendo poemas de Blanca Wiethüchter.  Luego vimos los asistentes ese video bellísimo donde Blanca lee a un grupo de jóvenes los poemas de Luminar. A la gran escritora boliviana le habían diagnosticado cáncer terminal y, aquella noche, los asistentes tuvimos el privilegio de sentir la profunda tristeza de los adioses entre Alberto Villalpando y Blanca Wiethüchter.

Después de publicado el libro de Luis Moya el año 2009, el maestro Villalpando siguió —y sigue— componiendo. Algunas de las obras compuestas durante los últimos cinco años son Cuatro tientos para dos pianos, el Concierto para violín y los Diálogos de Tunupa para cello y orquesta de cuerdas. No sé si corresponde incluirlas en la etapa definida por Moya como “Intimista mística”, para mi gusto estético Villalpando ha vuelto a sus raíces telúricas que Rosso y Wiethüchter denominan “La geografía suena” en el libro bibliográfico que escribieron sobre Villalpando (Blanca Wiethüchter, Carlos Rosso: La geografía suena: biografía crítica de Alberto Villalpando; Ediciones del Hombrecito Sentado; Plural Editores, 2009), pero ustedes no tienen que tomar mi palabra, pueden escuchar los estrenos mundiales de los Diálogos de Tunupa y los Cuatro tientos para dos pianos en el programa de conciertos del Encuentro de Jóvenes Músicos Bolivianos que se llevará a cabo del 5 al 13 de julio en la ciudad de La Paz.  Más de 200 músicos se reúnen en Bolivia para rendir homenaje al más importante músico en nuestra historia interpretando varias de las obras que ha compuesto durante su vida a lo largo de siete veladas consecutivas en diversos escenarios de la ciudad de La Paz. Cuatro orquestas, dos coros y varios ensambles de cámara están presentes en los conciertos.

El coro y la orquesta del Encuentro interpretarán las bellísimas Canciones bolivianas en el Teatro Municipal Alberto Saavedra Pérez bajo la dirección del maestro Sebastián Zuleta. La actual esposa de Alberto Villalpando, la soprano Elizaveta Vorojeikina, interpreta varias canciones compuestas por el maestro. Las solistas de los Cuatro tientos para dos pianos son las pianistas Irina Efanova y Elizabeth Tapia; el solista del concierto de violín es el joven virtuoso boliviano Justo Gutiérrez; el solista de violonchelo en los Diálogos de Tunupa es Miguel Pereira, la soprano Diana Azero está presente cantando en los Motetes profanos y, por supuesto, en una de estas veladas podremos escuchar las Endechas, miniaturas para piano, interpretadas por las pianistas Sachhiko Sakuma y Mariana Alandia.

Ediciones anteriores

Lun Mar Mie Jue Vie Sab Dom
1 2 3 4 5 6
7 8 9 10 11 12 13
21 22 23 24 25 26 27
28 29 30 31

Suplementos

Colinas de Santa Rita, Alto Auquisamaña (Zona Sur) - La Paz, Bolivia