Tendencias

En recuerdo del genio

El guitarrista óscar Herrero y la Sinfónica homenajean a Paco de Lucía, que reinventó el flamenco y lo hizo universal

La Razón (Edición Impresa) / José Emperador - La Razón

00:00 / 18 de octubre de 2015

El flamenco es música y, por tanto, se puede orquestar y tocar con cualquier instrumento”, dice Óscar Herrero, el guitarrista español que el miércoles y el jueves ofrecerá con la Orquesta Sinfónica Nacional (OSN) un concierto que se titula Paco de Lucía in memoriam, en honor al genio de la guitarra flamenca que falleció en febrero del año pasado. Ese principio guiará a unos y a otros para saltar las barreras entre la música clásica y la música popular española, lo que resulta más fácil porque la influencia de la obra de De Lucía se puede encontrar en casi todos los géneros y en casi todos los músicos.

Mauricio Otazo, director de la OSN, reafirma esta presencia de De Lucía al recordar cómo, cuando él era niño, su hermano estudiaba guitarra y tocaba obras del compositor español. Se le quedaron grabadas muchas de ellas, y desde entonces ha seguido escuchando como aficionado “estas piezas tan virtuosas, tan hermosas” que figuran en el repertorio del concierto. Lo mismo ocurre con los músicos de la orquesta, que “se han adaptado bien a las partituras porque varias de las obras les son más que familiares”.

La partitura no es obra de De Lucía, quien aportó muchas innovaciones al flamenco pero no la de adaptarlo a la música sinfónica. Se escribió el año pasado, para un concierto de Herrero y la sinfónica de Venezuela. El autor de esta orquestación es un venezolano “al que se le nota que es un magnífico músico, pero también que se deja llevar por sus influencias latinoamericanas”. “No es ningún problema porque lo que toca la guitarra no se modifica, es lo mismo que el original, y a la mayoría de los temas les va muy bien ese aire de la orquestación”, aclara Herrero. De hecho, en el repertorio abundan obras de lo que se conoce como flamenco de ida y vuelta, es decir, los palos —variedades— que nacieron del intercambio musical entre España y América, como la rumba, la colombiana y la guajira.

INTERCULTURAL. El instrumento que mejor simboliza este mestizaje es el cajón, que va a tener protagonismo en el concierto. Proviene de la música peruana y fue introducido en el flamenco por De Lucía, en el disco Solo quiero caminar, que dio un cambio radical a esta música y en el que se escucharon, también primera vez, el bajo eléctrico y la flauta. “Hoy es muy raro encontrar un grupo que no lleve un cajón, ya forma parte de la familia flamenca”, dice Herrero. En esta ocasión lo va a tocar Luis Garzón, un boliviano especializado en el instrumento. Otro músico local, Cristian del Río, se pondrá a la guitarra para acompañar en varias de las piezas.

Herrero ya ha visitado La Paz, para impartir talleres, cuatro veces antes de ahora. Hace dos años fue la última, y la anterior en 2000. “En 2013 encontré un cambio sustancial: conocí a varios guitarristas con buen nivel que antes no existían”. Uno de ellos era Del Río, que asistió a esos cursos y recuerda a Herrero como “un guitarrista que sabe mucho de técnica y además es muy bueno en didáctica. Es un honor y una responsabilidad tocar con él. Claro que estoy nervioso, no todos los días hago algo así, pero confío en mis conocimientos y mi experiencia”.

Herrero dictó un taller el viernes en el Conservatorio Plurinacional. Marcos Puña, profesor de guitarra en esa escuela y experto en flamenco, considera “un privilegio nada habitual haber podido participar en él porque Herrero, junto a Manuel Granados, es el profesor más importante de guitarra flamenca que hay en España”. Herrero también tiene una editorial que publica materiales didácticos, y una importante presencia en internet: “antes el flamenco se transmitía de forma oral y tenías que esperar a que viniera alguien o aprender algo escuchando los discos, pero ahora con Youtube es mucho más fácil”.

SONORIDADES. El concierto del miércoles y el jueves se va a convertir en un acontecimiento porque será la primera vez que se escuche flamenco sinfónico en Bolivia. Tampoco es muy habitual en el resto del mundo, aunque últimamente se está viendo más. Herrero escribió un concierto para guitarra flamenca y orquesta que se estrenó en 2011, y antes que él lo hicieron los famosos guitarristas españoles Manolo Sanlúcar, José Antonio Rodríguez y Vicente Amigo, éste con el cubano Leo Brouwer. Lo que más se ha tocado siempre con sinfónica es el Concierto de Aranjuez, de Joaquín Rodrigo —para guitarra española pero no flamenca— “y poca cosa más”, dice Herrero.

Otazo tiene una experiencia reciente en Ecuador, donde hace un mes dirigió a la orquesta sinfónica de aquel país en un concierto para guitarra clásica. Como hizo allí, va a amplificar la guitarra —un instrumento que no tiene mucha sonoridad— “para que no se la coma la orquesta, pero poniendo mucho cuidado en la ecualización y buscando que haya un equilibrio entre todos”. Este problema de los volúmenes es menos grave con la guitarra flamenca que con la clásica, como explica Herrero: “Los flamencos somos un poco más brutos tocando: tenemos una pegada más fuerte y cuando rasgueamos nos sale esa cosa visceral que tenemos dentro”.

La adaptación es ahora más fácil que hace 40 años. “El instrumento se ha renovado, pero lo que realmente ha evolucionado es el guitarrista flamenco, que técnicamente, armónicamente y rítmicamente ya tiene poco que ver con el de antes”. De Lucía fue fundamental en este cambio pero hay otros guitarristas de su misma generación que también influyeron mucho, como Víctor Monge Serranito y Manolo Sanlúcar. “Lo que pasa es que apareció esa bestia que era Paco de Lucía y los eclipsó a todos”, manifiesta Herrero.

En este concierto se va a escuchar lo mejor de “esa bestia”. El repertorio recorre temas que marcaron épocas. Destaca Fuente y caudal, una taranta que para Herrero tal vez sea “la obra más bella de Paco”. Y no se puede hacer un homenaje a De Lucía sin interpretar Entre dos aguas, una pieza que Herrero cree que nunca se ha tocado así: “Un francés, Paul Mauriat, la orquestó en los 80, pero para orquesta sin guitarra”.

Los cada vez más numerosos aficionados del flamenco en Bolivia tienen así la ocasión de acercarse al mejor de todos los tiempos a través de Herrero, uno de sus continuadores: “Siempre me he identificado mucho con él. Crecí escuchando su música y fui alumno de su padre. Por eso Paco de Lucía tiene mucha parte de culpa de que yo me haya convertido en guitarrista profesional”.

Ediciones anteriores

Lun Mar Mie Jue Vie Sab Dom
1 2 3 4 5 6
7 8 9 10 11 12 13
14 15 16 17 18 19 20
21 22 23 24 25 26 27
28 29 30 31

Suplementos

Colinas de Santa Rita, Alto Auquisamaña (Zona Sur) - La Paz, Bolivia