El viceministro de Defensa, José Luis Prudencio, ordenó el cierre del botadero municipal de Quillacollo que está ubicado en predios de las Fuerzas Armadas en Cotapachi, determinación que causó malestar entre los habitantes de ese municipio.
El dirigente del Distrito 3 (zona Sud de Quillacollo), Eddy Terán informó que el general Prudencio, oriundo de Quillacollo, instruyó al Comando de la Policía Militar impida el paso de los carros basureros de la Alcaldía hacia el botadero municipal.
Lamentó que la decisión de Prudencio responda a resentimiento porque no fue invitado a los festejos del aniversario de Quillacollo, por lo que desde hace tres días alrededor de 150 toneladas de basura permanecen en las calles y avenidas de esta ciudad, con graves riesgos para la salud de más de 200 mil habitantes.
"El Ejército por una decisión unilateral de Prudencio castiga a los quillacolleños con este cierre del botadero que está emplazado en predios de las Fuerzas Armadas por un convenio de alquiler. No conforme con este perjuicio a los derechos de los vecinos, el Viceministro de Defensa pretende lotear con fines de urbanización un área destinado a proyectos turísticos, que no estamos dispuestos a tolerar", dijo Terán.
El dirigente señaló que una asamblea de vecinos de las organizaciones territoriales de base, determinó por unanimidad declarar al general Prudencio como "persona no grata" y paralizar actividades la próxima semana, en caso de persistir el cierre del botadero.
La decisión de los vecinos también es respaldada por Valerio Ramos, dirigente de los más de 20 mil comerciantes minoristas que se sienten afectados con la acumulación de toneladas de basuras en los principales centros de abasto de Quillacollo.
Los dirigentes cívicos, vecinales y comerciantes, anunciaron que solicitarán al alcalde Marcelo Galindo que inicie las acciones legales correspondientes por la comisión de delitos ambientales y en contra de la salud pública contra el viceministro. Cochabamba, ANF