La tercera edición del Mundialito de la Inmigración regresará este fin de semana al polideportivo Antonio Magariños, donde pretende, en palabras de Peter Angomas, jugador de República Dominicana y ganador de los años anteriores, "convertir tanto la cancha como la grada en una fiesta multicultural".
El tercer Mundialito, que fue presentado hoy en la Real Casa de Correos de Madrid, cuenta con el aliciente de ser el primero en el que participarán selecciones femeninas. Las jugadoras de Bolivia, que jugará con dos equipos, y las de Ecuador y República Dominicana se medirán en un minitorneo.
El presidente de la Federación Española de Baloncesto (FEB) José Luis Saéz, que intervino en la presentación, declaró que, para el organismo que dirige, la participación de la mujer es "una obsesión", y recordó que este deporte es el que cuenta con más licencias femeninas en España.
Los doce conjuntos masculinos fueron distribuidos en grupos en un sorteo del que se encargaron el ex baloncestista Fernando Romay, presentador del acto, la gimnasta olímpica Laura Muñoz y el también ex baloncestista Vicente Paniagua, y que fue seguido desde los asientos con gran expectación por los representantes de cada país.
Para la fase previa, los equipos han quedado distribuidos en cuatro cuadros: el A, formado por República Dominicana, Polonia y Perú; el B, con Ecuador, Estados Unidos y Colombia; el C, que incluye a China, Bolivia y Filipinas; y el D, en el que juegan Uruguay, Venezuela y Marruecos. Los emparejamientos de semifinales enfrentarán al grupo A con el C y al B con el D.
Para Angomas, jugador de República Dominicana, su selección, que acude con el mismo núcleo con el que conquistó el título en las dos ediciones anteriores, no tiene por qué tener problemas en la primera ronda. "Otra cosa son los cruces, donde puede vencer un equipo débil", admitió.
Angomás explicó durante la presentación que a él y a sus compañeros les gustaría ganar por tercera vez, pero señaló que "eso no sólo significa ser el mejor equipo el último día, sino ganar también en convivencia y respeto".
Una idea con la que coincide Romay, quien, en una de sus intervenciones, señaló que "el deporte también es convivencia y conocer a otra gente", y, dirigiéndose a los representantes de los equipos, dijo: "os estamos conociendo a vosotros, cómo vivís y cómo pensáis".
Algo a lo que el presidente de la FEB añadió que el colectivo inmigrante, al que definió como "de futuro e integrador", no es, en este caso, el que recibe ayuda, sino el que enriquece y mejora a las entidades organizadoras del torneo.
Al final del acto, los representantes de cada selección entregaron al consejero de Inmigración de la Comunidad de Madrid, Javier Fernández-Lasquetty, un balón firmado y dedicado por todos ellos.
Un total de 180 jugadores y 60 jugadoras de doce países tomarán la cancha del Magariños, sede del club de la ACB Estudiantes, los días 7, 8, 21 y 22 de noviembre. Madrid, EFE