Recordado Hormando: Te conocí en 1970 en un congreso de la federación boliviana de periodistas, ocasión en la que elegimos como a secretario general a José Luis Alcázar, ¿recuerdas?
Nos volvimos a ver en Salta (Argentina) en la época del exilio. No puedo decir que nos conocemos o que somos amigos, por eso te pido disculpas por escribirte públicamente. Tal vez no tenga derecho a plantearte mi inquietud porque me quedé en Suecia donde me establecí, es decir no vivo en Bolivia. Sin embargo, mi pregunta es simple y llana, no tiene que ver con tu privacidad sino con el destino del país que me concierne tanto como a ti. ¿Quieres pasar a la historia como un patriota?
Estoy seguro que la respuesta es positiva. Desde que eras un dirigente gremial de los periodistas de Santa Cruz mostraste condiciones de liderazgo. Es hora de mostrar con nitidez esas cualidades. Tu respuesta a la situación actual será la clave. Te agradezco personalmente por tu sabia decisión de no aceptar la presidencia. Tu nombre pasará a la historia y estará impreso junto al nombre del Dr. Hernán Siles Suazo que, no sólo lideró una revolución, sino que renunció a seguir presidiendo el país, como muestra de desprendimiento patriótico. Sonreirás y me dirás que es más fácil renunciar por el país después de haber sido presidente. No Hormando, esta vez la grandeza está precisamente en no ser presidente.
Un abrazo por tu sabia decisión. En este mismo correo le escribo al diputado Morales.
Señor Evo Morales:
A usted no lo conozco personalmente. Cuando usted vivía en Oruro yo estaba en alguno de mis exilios. Le escribo sólo para pedirle un favor. No piense con el hígado, recuerde que para esa acción tenemos el cerebro.
Los grandes líderes son los que saben encausar por las avenidas políticas los objetivos del pueblo. Esas avenidas políticas hoy están empedradas por la democracia, y el sistema democrático es lo mejor que le puede pasar a la izquierda del nuevo milenio, (si eso que usted dirige podría llamarse "izquierda"). La dictadura lo enviará a la cárcel o al exilio.
Algunos le deben estar soplando al oído que ha llegado la hora "de agudizar las contradicciones", no les haga caso. Porque las contradicciones bolivianas no llegan ni siquiera a la categoría de "contradicciones de clase" en el sentido ideológico.
¿De qué proletariado podemos hablar? ¿Es Solares o usted el conductor del proletariado boliviano? El sólo hecho de ser secretario general de la COB no concede la categoría de "marxista" o de "revolucionario".
El campesinado, estimado señor Morales, no es una clase en el sentido de Marx. Sino me cree, pregúntele a Filemón Escóbar o llámelo por teléfono a Simón Reyes. Si nos ceñimos a la teoría, algunos sectores del campesinado entran en la categoría de reaccionarios y hay hasta indofascistas, que quieren llevar la categoría "étnica" hasta el extremo de negar la existencia de la otra etnia.
Usted ha dicho que respetará el sistema democrático, me place saber. Si es así, que el MAS sea el más democrático de todos los partidos que hay en Bolivia. Es una lástima que los partidos tradicionales se hayan servido del sistema hasta desacreditarlo. Es hora de que con su liderazgo se devuelva al sistema democrático su racionalidad. De lo contrario la historia le asignará el puesto de demagogo o en el mejor de los casos de "agitador de masas".
Finalmente, señor Morales, ser democrático implica practicar el diálogo. Y en política el ejemplo es muy importante.
PD. Mi profundo deseo personal es que se adelanten las elecciones. Y gane quien gane deberá pensar que un país no se salva por fragmentos, se salva en conjunto.
*Carlos Decker-Molina es periodista boliviano radicado en Suecia.
¿Cómo vamos a gobernar?
Me dicen que hace viento en Sucre. En La Paz, lo certifico, hace frío este jueves en el que escribo mi columna. Es ese sol que brilla pero que no calienta, metáfora de un tiempo en el que el corazón de algunos se cubre de escarcha.
¿"Lujos"? No gracias
El 6 de enero de 1996 se instalaba un nuevo gobierno municipal en La Paz. Una ocurrente nota periodística de la época calificaba al Legislativo edilicio de entonces como "El Concejo de lujo".
El país necesita
Así como de inicio, un gobierno sin ambición política. Un gobierno que no conciba en su tiempo de vigencia la idea de hacer un partido histórico, ni delire con la opción de dar a la patria un iluminado.
Crónica de las tres caras de Evo
En 1957, el film Las tres caras de Eva planteó nuevos derroteros cinematográficos examinando un caso de personalidad múltiple. La bella Joanne Woodward ganó el Oscar en el papel de una joven esposa que sufre migrañas