Carlos Mesa planeó quedarse para adelantar las elecciones Gobierno
LA DESPEDIDA • La noche del 9 de junio, Mesa salió del Palacio y subió a su vehículo. Unos metros más allá, un grupo de ciudadanos lo ovacionó. Él bajó, saludó y besó la bandera.
Expresó su intención en el diálogo que la Iglesia convocó en Santa Cruz, el domingo 5 de junio. Un día después renunció. El jueves 9, el Congreso estuvo a punto de fracasar en Sucre. Hasta primeras horas de la tarde, estaba listo el acuerdo para hacer presidente a Hormando Vaca Díez, pero la inseguridad volcó todo el plan. En La Paz, el Gobierno hacía consultas para que Mesa se quedara. Se habló de cerrar el Congreso y gobernar con decretos hacia la transición.
Unos minutos más y la historia del país sería otra. Ante el fracaso del Congreso en Sucre, Carlos Mesa tenía previsto anunciar al país que dejaba sin efecto su renuncia y decretaba la convocatoria a elecciones generales. Todo eso entre las 21.00 y 21.30 horas del jueves 9 de junio.
Sin embargo, conocedor de esa situación, el presidente del Congreso, Hormando Vaca Díez, renunció a la sucesión constitucional en una improvisada conferencia de prensa en el Hotel Plaza de Sucre. Minutos después hizo lo propio el presidente de Diputados, Mario Cossío.
Después de dejar el mando, Mesa dio una entrevista al diario El Tiempo de Colombia, en la que confesó que "10 minutos después del discurso de Vaca Díez cambió totalmente lo que íbamos a hacer 10 minutos antes. Y si yo hubiera tenido la mala suerte de tomar una decisión 10 minutos antes, la historia de este país hubiera cambiado".
¿Cuál era esa decisión tan trascendental que el Presidente pensaba tomar?
Ricardo Paz, quien fuera asesor de Mesa hasta el último día, dice que ante la situación de descontrol, "el Presidente, muy a pesar suyo, hubiera tenido que tomar actitudes que vayan a controlar la situación".
Cuando se le pregunta si esa salida era quedarse para conducir el proceso electoral, responde que "probablemente", pero aclara que se hubiera dado en el marco de la Constitución Política del Estado y siempre que el Congreso fracasara en Sucre.
En cambio, otras fuentes gubernamentales cercanas al ex primer mandatario, revelaron que en Santa Cruz, en el diálogo propiciado por la Iglesia, cinco días antes del Congreso de Sucre, Mesa propuso mantenerse en el mando para conducir el proceso electoral. Esta versión también es manejada por el jefe de bancada del MIR, el diputado Rafael Oviedo, quien dice que en una reunión previa a la celebrada con el cardenal Julio Terrazas, el domingo 5, Mesa les dijo a Vaca Díez y a Cossío: "Renuncio, pero me habilitan para que yo participe en la contienda electoral. O no renuncio —o renuncio, pero el Congreso no acepta mi renuncia— y yo soy quien lleva a cabo el adelanto de elecciones, con Mesa como Presidente". Ésas son, según Rafael Oviedo, "palabras textuales de Carlos Mesa".
Luego de las reuniones propiciadas por la Iglesia, durante el fin se semana del 4 y 5 de junio en Santa Cruz, Mesa regresa a La Paz y, la noche del lunes 6 presenta su renuncia para que el Congreso la considere.
Contrariamente a lo que el propio Mesa hubiera esperado, Vaca Díez no fija una posición y deja que todo se resuelva en el Congreso, según manda la Constitución. Ése es el primer indicio de que el MIR estaba armando un acuerdo para hacer Presidente a Vaca Díez.
La renuncia no calma los ánimos de los sectores sociales, por el contrario, La Paz sufre una arremetida aún más dura, esta vez protagonizada por los mineros cooperativistas, que llegan a La Paz para oponerse a la sucesión de Vaca Díez y, no lo dijeron entonces, pero ahora lo aclara su dirigente Víctor Mena, para garantizar que Carlos Mesa se quedara en el Gobierno.
Son los mismos cooperativistas que consiguieron un jugoso convenio en octubre de 2004, por el que el Gobierno les traspasa al menos nueve millones de dólares para reactivación, compra de equipo, y adquisición de un terreno.
El día más importante de la crisis llegó en medio de la incertidumbre. Carlos Mesa esperó en el Palacio sin dar señales de nada. Entre tanto, los mineros cooperativistas, pero esta vez no los paceños, sino los de Oruro y de Potosí, se aproximaban a la capital. Cerca de las 15.00 se produjo la muerte de uno de los marchistas en Cabezas, a unos 20 kilómetros de Sucre.
Fue después de ese hecho, que el prefecto de Chuquisaca, Carlos Cortez, recibió la llamada del delegado presidencial, Jorge Cortez, quien le instruía dejar pasar a los mineros rumbo a la ciudad. El Prefecto dijo que la intención era evitar más enfrentamientos en Cabezas.
Esos hechos derribaban el acuerdo que haría presidente a Vaca Díez. Todo parecía indicar que el Congreso fracasaría en Sucre. Incluso, un funcionario de la Casa de la Libertad, donde debía celebrarse la sesión, le dijo al periodista de La Razón que recibió instrucciones de La Paz para cerrar el recinto.
En La Paz, Mesa se despedía de su gabinete y recibía al Alto Mando Militar y a jefes policiales. Las reuniones con sus colaboradores más cercanos eran continuas. ¿Qué analizaban?
Los medios recibieron la información que, en cualquier momento, el Presidente emitiría un mensaje, pero eso jamás sucedió. Vaca Díez y Cossío se adelantaron a los hechos.
El senador mirista Hugo Carvajal dice haber sido informado de que "se hizo una consulta a líderes políticos y Alto Mando Militar sobre el cierre del Congreso ante la eventualidad de hacer un fujimorazo".
Este medio confirmó con uno de los líderes que se le hizo esa consulta a través de terceros. Otro de ellos dijo haber recibido una llamada a las 20.30 en la que se le preguntaba si respaldaría a Mesa para que llamara a elecciones generales.
Una fuente gubernamental dijo que se iba a gobernar con decretos. Ya había sido aprobada la norma para convocar a elección de constituyentes y para el referéndum autonómico y se preveía sacar otra para las elecciones generales.
La misma fuente, cuando se le consulta sobre el cierre del Congreso, sonríe y dice: Eran otros los que nos pedían eso y cita a los movimientos sociales de El Alto e, incluso, al MAS.
En cambio, los ex colaboradores de Mesa que fueron entrevistados para este trabajo —Saúl Lara y Ricardo Paz—, aseguran que Mesa jamás se hubiera apartado de la Constitución.
Paz dice que, pese a que "tenía el deber histórico de controlar la situación", nunca cerraría el Congreso porque siempre "tuvo una convicción de que no hay democracia sin Congreso".
El operador político del MIR, Óscar Eid, cree que "la estrategia era cómo bloquear el funcionamiento de la Constitución (...) Se seguía alimentando la confrontación y, probablemente, no tengo certeza, pero tengo elementos que he escuchado, no era tanto si el presidente del Senado asumía o no la Presidencia, sino más bien que no funcionara el Congreso, siguiera la anterior presidencia, se cerrara el Congreso y se convocara a elecciones".
Vaca Díez y Cossío, en la conferencia de prensa que dieron para renunciar a la sucesión, apuntaron a lo mismo. Pero, eso sí, acusaron al Gobierno de haber puesto en riesgo su seguridad llevando a los mineros.
Alrededor de las 23.00 del jueves 9 de junio, Mesa abandonaba el Palacio, mientras en Sucre se desarrollaba la posesión de Eduardo Rodríguez, quien habría expresado que no le interesaba el reto, pero que cumpliría con las leyes.
Unas fotografías junto a sus colaboradores en el hall del Palacio eternizaron la salida de Mesa, mientras en Sucre no había quién le diera la banda ni la medalla al nuevo Mandatario, Eduardo Rodríguez. Eid cree que si Mesa creía en la transición, debió estar allá.
El que fuera vicepresidente de Goni comenzó una gestión con la mirada puesta en el mariscal Andrés Santa Cruz, pero según Eid, fue "un remedo de eso" porque ni siquiera terminó su mandato que comenzó el 17 de octubre de 2003 y que debió concluir el 6 de agosto de 2007.
El ex presidente desarrolla ahora sus actividades desde la red de televisión PAT. Este medio buscó una entrevista con él, pero no fue posible lograrla.
“Tenía en mente hacer una gestión similar a la del Mariscal Santa Cruz, pero terminó en un remedo de eso”, dice Óscar Eid, del MIR.
“Fuimos prisioneros de una tenaza. Preferimos morir políticamente antes que matar y por eso nos fuimos”, señala Saúl Lara, ex ministro.
Tres intentos
Primera renuncia • El 6 de marzo de este año, Carlos Mesa presentó su renuncia al Congreso. La gente salió a las calles a apoyarlo. Entonces, negoció con el Congreso para quedarse, siempre que saliera una ley del gas viable. El Congreso lo ratificó.
Elecciones generales • El 15 de marzo, el entonces Presidente presentó un proyecto de ley para adelantar las elecciones con el fin de renovar el sistema político. El Congreso no consideró su pedido y Mesa decidió quedarse en el cargo para evitar que Hormando Vaca Díez asumiera el mando.
Tercera renuncia • El 2 de junio presentó un decreto para convocar a elección de constituyentes y referéndum autonómico para el 16 de octubre. El 6 de junio renunció a su cargo y el 9 de junio fue sustituido por Eduardo Rodríguez.