Su historia empezó con 120 sargentos, cabos y soldados Comienzo • La partida de nacimiento de la entidad, con la que se institucionalizó y asumió atribuciones, fue dictada por el Mariscal Sucre.
La primera misión de la institución verde olivo fue controlar la vagancia, los juegos de azar, vigilar los hospitales e incluso los oficiales de entonces debían pasarse el trabajo de limpiar las calles.
Su partida de nacimiento, con la que se la institucionalizó, y se le fijaron atribuciones propias y específicas, fue dictada por el segundo presidente de Bolivia, Antonio José de Sucre, el 24 de junio de 1826. Un día antes, el Congreso General Constituyente había sancionado la correspondiente ley reglamentaria.
En este documento, el presupuesto que se les asignó, según el libro Policía y democracia en Bolivia: una política institucional pendiente, de Juan Ramón Quintana, fijaba la dotación de 120 sargentos, cabos y soldados.
Un texto que se encuentra en la página web de la Policía (www.policianacional.gov.bo), escrito por William Llanos, recupera el contenido completo de ese primer reglamento. Entre las funciones se estipulaba por ejemplo: “perseguirán y prenderán a los inquietos, ladrones y escandalosos que perviertan las costumbres y turben el orden”, una misión que se mantiene hasta hoy. Además, debían detener a quien se sorprenda delinquiendo “in fraganti”, pero con la innegociable condición de entregar al reo al juez competente en 48 horas.
No permitía el juego de dados, gallos, “ni de otros que inviten al fraude”. Tampoco consentía que en plazas ni calles haya juegos que estorben a los transeúntes.
La Policía debía cuidar que las calles estén bien “enlosetadas y desembarazadas”; mientras que las veredas, empedradas y limpias.
Los oficiales estaban conminados a informar acerca de los posibles abusos que se podían presentar en los hospitales, cárceles, hospicios y demás establecimientos de beneficencia, “sin meterse en ningún caso en la dirección de las casas, ni estorbar a sus administradores”.
Otra misión en el ámbito de la salud era realizar un control estricto de las vacunas, “y en caso de manifestarse en la ciudad alguna enfermedad epidémica”, debían informar de inmediato a su superior, el intendente, para que éste a su vez pase la voz al Prefecto, la autoridad encargada de asumir las medidas correspondientes para esa situación.
Si el intendente era el responsable de hacer cumplir esta disposición, los comisarios eran los encargados operativos. Ellos, a su vez, tenían a su cargo a los sargentos, cabos y soldados.
Este reglamento se firmó la tarde del 23 de junio de 1826, en la sala de sesiones de Sucre, por el presidente del Congreso, Casimiro Olañeta, y los diputados secretarios José Ignacio Sanjinés y Manuel Molina. Sucre y su ministro Facundo Infantes lo promulgaron al día siguiente.
Historias
La disciplina sobre todas las cosas Marcelino Quispe flores, Partero de Radio Patrullas. Nació en 1953 en la comunidad Merke Achacachi, provincia Omasuyos, La Paz. Es casado y tiene cinco hijos. Estudió la primaria en su comunidad, la secundaria en el colegio Bolívar de La Paz. Ingresó a la Escuela Básica de Policías en 1977. Tiene un título en provisión nacional de auxiliar de enfermería, tiene una experiencia de más de 10 años como partero. Es casado con Francisca Pomacusi, tiene cinco hijos. Además de Policía es artesano, microempresario y comunicador en lenguas nativas. Vive en Villa Tejada Rectangular, El Alto. Más de 200 partos atendió en diferentes circunstancias. Casi todas sus pacientes eran de pollera. Niños, niñas y mellizos que llegaron al mundo con la ayuda de sus manos, se inscriben en la hoja de vida del partero de Radio Patrullas. Es conocido en la institución policial por su disciplina y el cumplimiento del deber.
Una mujer lucha contra las drogas Zaida Mariaca, Teniente coronel FELCN El Alto. Es madre de dos hijos. Es la primera mujer que ejerce la jefatura en la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (FELCN) de la ciudad de El Alto. Está al frente de esa unidad policial desde el 2003. Es abogada y cursó estudios de Medicina antes de ingresar a la Academia Nacional de Policías (Anapol). Después de concluir su carrera en la Policía, aspira a ejercer el Derecho y especializarse en la defensa de la mujeres víctimas de la violencia. Realizó un curso de Estado Mayor en Estados Unidos y ocupó la Dirección de Planeamiento y Operaciones en el Comando General de la Policía. Es la fundadora de las Brigadas de Protección a la Familia de la Policía. Fue directora en los penales de Cochabamba y La Paz. Es conocida en la Policía por su disciplina y responsabilidad.