Ex líder de la triple K es condenado a 60 años de reclusión Edgar Ray Killen, de 80 años y ex jefe del Ku Klux Klan, fue sentenciado por el asesinato de tres activistas de los derechos de los negros en EEUU.
ANCIANO RECLUSO • Edgar Ray Killen, en silla de ruedas, ingresa a los tribunales donde ayer fue leída la sentencia.
Un juez del estado de Mississipi sentenció ayer al ex líder del Ku Klux Klan, Edgar Ray Killen, a 60 años de prisión por los asesinatos en 1964 de tres jóvenes.
Killen, de 80 años y en una silla de ruedas, escuchó impertérrito la sentencia, que supone que terminará sus días en prisión.
Un jurado integrado por nueve blancos y tres negros declaró el martes pasado culpable de tres homicidios a Killen, antiguo trabajador de una serrería y pastor religioso, aunque le exoneró de los cargos más graves de asesinato.
El veredicto coincidió con el 41 aniversario del asesinato de los tres jóvenes que promovían el registro de negros en el sur de Estados Unidos para que votaran, Michael Schwerner, Andrew Goodman y James Chaney.
El juez Marcus Gordon dijo a Killen que “cada una de las vidas de los tres jóvenes tiene el mismo valor para la sociedad” y por eso aplicó el castigo máximo de 20 años en cada caso.
Los tres jóvenes fueron detenidos el 21 de junio de 1964 por la Policía local por una infracción de tránsito. Luego, fueron dejados en libertad en medio de la noche y poco después les capturó un grupo de hombres entre los que habían policías y miembros del KKK. Cuarenta y cuatro días más tarde, los tres cadáveres —golpeados y con disparos de bala— fueron hallados bajo un dique de tierra.
El incidente fue descrito en la película Mississippi Burning, de 1988, aunque de manera distorsionada: en el film un agente de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) aclara lo ocurrido a pesar de la oposición de la Policía local. En la realidad, el FBI se abstuvo de intervenir en el caso.
Killen, ex cabecilla local del grupo racista blanco Ku Klux Klan que durante décadas aterrorizó las comunidades negras de los estados del sur de Estados Unidos, había sido absuelto en 1967 de esas muertes, después de que un jurado fuese incapaz de llegar a un acuerdo. Entonces, una mujer miembro del jurado se opuso a declarar culpable a Killen por su condición de pastor, pero este enero se reabrió el caso.
Schwerner, de 24 años; Goodman, de 20, y Chaney, de 21 años (los dos primeros blancos y el tercero negro), habían llegado a Filadelfia, en Mississipi, desde Nueva York en lo que se denominó el “verano de la libertad”, cuando miles de activistas del norte fueron al sur en campañas para registrar a los negros para que votaran. Filadelfia (EEUU), EFE