La nueva ministra de la Presidencia de Brasil, Dilma Rousseff, opinó que, al calor de los escándalos de corrupción denunciados en el país, surgieron “sectores interesados en interrumpir el mandato” del presidente Luiz Inacio Lula da Silva.
Rousseff, en una entrevista con el canal de televisión Globo,
rechazó la “teoría de la conspiración”, pero apuntó que aprovechando las denuncias han aparecido sectores políticos, que no identificó, con el objetivo de “adelantar las elecciones” previstas para octubre del año próximo.
En el último mes han arreciado denuncias de corrupción contra el Gobierno y contra el gubernamental Partido de los Trabajadores (PT), que se han visto acorralados por una oposición que no ha escondido su interés en debilitar a Lula, favorito para ganar las elecciones.
Rousseff asumió el Ministerio de la Presidencia el pasado martes, en lugar de José Dirceu, quien renunció al cargo tras ser implicado en diversas corruptelas.
El Gobierno sostiene que todo es consecuencia de la lucha frontal que se está librando contra las irregularidades, y el PT dice que el origen de las denuncias es puramente electoral y tiene como objetivo final desgastar a Lula de cara a las presidenciales del próximo año. Brasilia, EFE