Ven a visitarme, dijo la araña a la mosca y cuando la ingenua voladora se acercó, en comida se convirtió.
Las arañas son cazadoras perfectas en el mundo de los invertebrados, sólo superadas por las avispas. No importa su tamaño, su forma o si son muy venenosas. Tampoco afecta a su capacidad para conseguir comida si es que tejen telas o no.
Estos artrópodos viven en los cinco continentes del mundo en un millar de formas y tamaños. Hay desde bicharracos del tamaño de un plato que meten miedo al más valiente, hasta cositas tan pequeñas que no se ven hasta que es demasiado tarde.
Son criaturas fascinantes, no han cambiado su aspecto desde su primera aparición hace millones de años. Esta forma les permitió sobrevivir en cualquier clima y adaptarse a la compañía humana.
Pese a lo que cree mucha gente, las arañas no son insectos. Son parientes de ellos, ya que pertenecen al grupo Artrophoda, que significa patas articuladas, sin embargo ellos son miembros de los arácnidos. Estos animales, que incluyen escorpiones, garrapatas, ácaros y arañas, se caracterizan por tener, primordialmente, ocho patas más colmillos o pinzas con las que atacan.
El tamaño no indica el peligro. Las más grandes, generalmente, no quieren tener nada con los humanos. La famosa tarántula no es tan mortal como se cree e incluso ¡puede ser una buena mascota!
Las pequeñas pueden ser más peligrosas, sobre todo la bananera y la viuda negra, las más venenosas. Son tan chicas que las víctimas no se percatan de su presencia hasta que es tarde.
Por suerte hay antídotos y los ataques son bastante raros, además con un poco de cuidado se evitan problemas.
Las arañas son temidas por varias personas. El miedo puede ser tan grande que se convierte en un problema llamado aracnofobia, que se puede curar con ayuda.
Notilla El sexo de fósiles se ve en huesos
¿Cómo un científico puede asegurar que un dinosaurio era macho o hembra con sólo mirar a los fósiles? Simple, observando un tipo especial de hueso.