“La escucha de calidad hace milagros”, dijo Jesús Madrid, presidente internacional del Teléfono de la Esperanza, un número al que acude la gente que se encuentra en situación de crisis.
En Bolivia, el Teléfono de la Esperanza será inaugurado en seis meses, informó Madrid, quien presentará hoy el libro Procesos de la relación de ayuda, en el edificio Herrmann, a las 18.30.
Cualquier persona puede pasar por una crisis, comentó Madrid, alguien que esté de duelo, que tenga una enfermedad crónica, que haya perdido un miembro de su cuerpo, que sufra por una ruptura con su pareja, padres con hijos drogadictos, etc.
Desde hace tres años, en La Paz, esta ONG organiza la apertura del Teléfono de la Esperanza.
Sólo la formación de los voluntarios (hay 45) tomó un año y medio, así sean profesionales, pues es el requisito, dijo Madrid, quien dictó un taller el pasado viernes, sábado y domingo.
“Estamos en nueve países y en España, donde tenemos 20 centros. Allí atendimos, desde 1971, cuando nació la ONG, acerca de un millón y medio de personas”.
La línea de la esperanza será un número de teléfono que funcionará las 24 horas del día y la atenderán personas capacitadas.
Además, la ONG ofrecerá otros servicios de forma gratuita. Por ejemplo, a las personas que están atravesando una crisis se les ofrecerá un servicio profesional de entrevista atendido por psicólogos, siquiatras, orientadores familiares y otros.
También se dará orientación familiar y talleres para aquellos que atraviesan crisis agudas. Talleres para fomentar la calidad de vida emocional, para aprender a ayudar y para nuevos voluntarios.
En Cochabamba se abrirá una oficina para el Teléfono de la Esperanza, pero su habilitación tardará más de seis meses.
“Todos pueden ayudar a una persona en crisis. Lo que más necesitan es alguien que los escuche sin prejuicios y con cariño”.