El secretario general del Partido de los Trabajadores (PT, izquierda), Silvio Pereira, presentó ayer su renuncia, pidiendo ser alejado del cargo hasta que el Congreso brasileño concluya las investigaciones de corrupción en las que fue mencionado.
La renuncia ocurre en medio de fuertes presiones dentro del partido para que renuncien sus más altos dirigentes: el presidente, José Genoino; el tesorero, Delubio Soares, y el propio Pereira, todos mencionados en las investigaciones que lleva el Congreso.
El PT enfrenta acusaciones de haber pagado mensualidades a parlamentarios a cambio de apoyo político. Por ese caso ya renunció José Dirceu, ex mano derecha del gabinete del presidente Luiz Inacio Lula da Silva.
La denuncia fue hecha por el diputado Roberto Jefferson (del Partido Trabalhista Brasileño, PTB, aliado del gobierno) y es investigada en el Parlamento.
El PT fue sacudido el fin de semana por la revelación de que el presidente y el tesorero del partido suscribieron el 2003 un préstamo por unos 2,4 millones de reales (un millón de dólares al cambio actual) con aval del publicista Marcos Valerio.
Valerio tuvo importantes contratos con el gobierno y es considerado por Jefferson como el intermediario que pagó las presuntas mensualidades a parlamentarios. Sao Paulo (Brasil), AFP