Tres presos por delitos subversivos y que fueron trasladados a un hospital carcelario después de cumplir 50 días de ayuno, proseguían ayer sin ingerir alimentos, informaron sus allegados.
El doctor Pablo López, que atiende a los detenidos, ha advertido que si prosiguen el ayuno más allá de los 50 días, “corren serio riesgo de muerte”. Pablo Vargas, Claudio Melgarejo y Hardy Peña han perdido unos 20 kilos y exhiben ya los efectos físicos del prolongado ayuno que iniciaron el 16 de mayo.
Los reos, que cumplieron en promedio 12 años de cárcel de una condena a presidio perpetuo por asesinatos, pretenden obligar a la oposición derechista a votar favorablemente en el Congreso un proyecto que les permitiría salir en libertad condicional. Familiares de víctimas de la dictadura de Augusto Pinochet (1973-90) se manifestaron ayer en las afueras del penal de alta seguridad donde están los presos y demandaron su libertad.
“Queremos que de una vez por todas que los que lucharon en Chile contra la dictadura puedan recuperar su libertad”, dijo Lorena Pizarro, presidenta de la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos.
Un senador y varios diputados oficialistas prometieron ver el proyecto esta semana. Pero, el senador opositor que encabeza la Comisión de Constitución, Legislación y Justicia, Alberto Espina, dijo que el proyecto no está en mesa y que él no trabajará presionado. Santiago de Chile, AP