El superintendente de Saneamiento Básico (Sisab), álvaro Camacho, informó que ayer se inició, de manera oficial, las negociaciones para concertar, de forma “amigable”, la salida de Aguas del Illimani (AISA) de las ciudades de La Paz y El Alto.
Camacho dijo que se busca una solución “amistosa”, que no afecte los intereses del Estado. Para ello, la Sisab no renunciará a la realización de una auditoría técnica a toda la gestión de la distribuidora, desde 1997, para conocer sus inversiones.
En enero de este año, el Gobierno Central determinó al alejamiento de AISA, mediante un decreto, bajo la presión alteña.
Camacho confirmó que Aguas del Illimani no renovó sus boletas de garantía y que la Superintendencia enviará las notificaciones respectivas otorgando a la transnacional un plazo razonable para que lo haga. Con relación a la boleta por la administración de los bienes de Samapa, Javier Zárate, responsable del municipio de La Paz para este tema, manifestó que la comuna paceña considera que esta ampliación de plazo no es viable, pues esa figura no se encuentra en el contrato.
Aguas del Illimani solicitó a la Superintendencia renovar las boletas con disminución del monto, considerando que el tiempo de vigencia del contrato será menor.
Se espera que las negociaciones concluyan esta semana. Entonces se sabrá qué tipo de empresa operará la distribución.