Hace 400 años, el 5 de julio de 1605, la Iglesia Católica inició su labor en Santa Cruz, con el nombramiento del primer obispo de la Diócesis de San Lorenzo de la Barranca (hoy Santa Cruz), segregándola del obispado de La Plata o Charcas. Fue consagrada a San Lorenzo, patrono de la ciudad capital, siendo su primer prelado Antonio Calderón, quien nunca se constituyó en su sede, instalándose en Mizque, Cochabamba.
Sin embargo, la presencia de los misioneros en el departamento data desde 1561 cuando se funda Santa Cruz “la vieja”, actualmente San José de Chiquitos. Según la Iglesia, quien habría acompañado a Ñuflo de Chávez en la fundación de Santa Cruz fue el clérigo Francisco Pérez, quien ejerció su labor evangelizadora hasta 1571. Luego, el virrey Don Francisco de Toledo encarga la evangelización a cuatro religiosos de las órdenes de La Merced y Jesuita. En 1590, cuando Santa Cruz “la vieja” desaparece y se funda San Lorenzo de la Frontera, se crean tres centros eclesiásticos: La Merced, Jesús Nazareno y San Lorenzo. En 1621, cuando San Lorenzo de la Frontera se traslada a la actual capital oriental, la Iglesia busca mayor organización. Es así que en 1650 se funda el Obispado de Santa Cruz y su primer obispo, en 1765, fue Erbosi Figueroa.
En honor a este aniversario, anoche se celebró una serenata en el estadio Tahuichi Aguilera, con bailes y cantos, al que asistieron el cardenal Julio Terrazas y varios obispos. El Nuevo Día