Roxana Aguilar, de 27 años de edad, madre de Estéfani Mallco, es una mujer que, como muchas otras, trabaja todos los días para dar de comer a sus hijas.
Muchas veces, como el último día en el que se supo que Estéfani estaba con vida, no podía recogerla de su colegio, precisamente porque no tenía tiempo, pues debía cumplir sus obligaciones.
Y es que precisamente llegó a La Paz con el propósito de encontrar un trabajo para mantener a sus pequeñas. Además de Estéfani, tiene dos hijas: Joselyn, de cinco años y Dyana de tres.
Aguilar es una madre soltera, que sólo se sustenta con su trabajo en la empresa Serlat.
No tiene documentos de identidad, pues no nació en La Paz, sino que es de Bermejo. Ayer, durante el velorio, representantes de la Prefectura de La Paz ofrecieron cooperarla, pues para seguir el proceso contra el asesino necesita al menos su carnet.
Roxana clama por justicia para su “muñequita”, como se refiere a la pequeña que le arrebataron. “Que hagan hasta lo imposible para encontrar a la persona que le hizo esto a mi niña”.