El poderoso huracán "Dennis" ingresó ayer en territorio estadounidense a unos 32 kilómetros de Pensacola, Florida, con vientos de hasta 193 kilómetros por hora, sin víctimas y daños materiales.
El huracán "Dennis" tocó tierra cerca de las 23.15 GMT en la isla de Santa Rosa y se dirigió al golfo de Pensacola sobre cuyas costas se alza la ciudad del mismo nombre. Numerosas zonas costeras quedaron sin electricidad a medida que Dennis penetró tierra el domingo arrancando árboles, techos y señales que volaban, mientras más de millón y medio de personas recibieron órdenes de evacuación en la zona de mayor peligro desde Luisiana, al oeste, hasta Florida.
Los poderosos vientos de "Dennis" levantaron olas de tres y cuatro metros de altura, capaces de provocar inundaciones.
Las autoridades locales pidieron a los residentes quedarse en un lugar seguro y no evacuar la zona. "Si no se prepararon ahora es muy tarde", dijo el alcalde de Panamá City, Lee Sullivan, a la cadena CNN.
El azote del huracán de categoría 3 en la escala Saffir-Simpson dejó 10 muertos en Cuba, cinco en Haití y un muerto en Jamaica. Panamá City, Miami, AFP, DPA