El fútbol nacional tiene cinco cabezas El gobierno del balompié está en manos de cinco cabezas, tres de ellas fueron elegidas y los dos restantes tienen un mando natural y poder suficiente para imponer algunos criterios. Los dirigentes no quieren hacer una cirugía rápida.
El fútbol boliviano está en manos de cinco cabezas y deberán cortarse cuatro de ellas para que este deporte no se vaya a pique. Los potenciales decapitados aceptan que es lo mejor para el progreso del balompié, aunque indirectamente se resisten al cambio inmediato.
Wálter Castedo, el presidente de la Federación, lleva la representación del país a las reuniones de la Confederación, pero se encuentra entre la espada y la pared cada vez que debe llevar la nave del fútbol en Bolivia. La espada es la Liga y en la pared se instaló la Asociación Nacional.
“Quien ejerce el dominio es la Federación. El decir que hay dos o tres cabezas es sólo una figura. Ante la FIFA y la Conmebol, la Federación es la que manda”, afirma Wálter Castedo, titular del ente rector del fútbol nacional.
El propio Castedo se quejó en varias oportunidades de que se encuentra “con las manos atadas”. En otra ocasión, y cuando estuvo en peligro la presencia de los jugadores de la Selección, llegó a afirmar: “Qué puedo hacer si no son mis jugadores”, es más, en un momento de angustia expresó: “Esto es un quilombo”.
Los dirigentes ligueros obran a momentos en conjunto y otras veces como región. Éste es el talón de Aquiles del fútbol profesional, que permite a las asociaciones lograr el equilibrio.
“Castedo es indeciso y lo peor que hace es tratar de conformar a las asociaciones y a los ligueros. Tiene que haber una sola cabeza en el fútbol y son los clubes profesionales los que deben llevar el control”, afirma Carlos Chávez, presidente de Oriente Petrolero y quien es el portavoz de los clubes cruceños, con un peso específico en las reuniones de la Liga.
A juicio de Chávez la federación adopta “posiciones tibias, camina por la cornisa, por la maldita paridad que existe entre Liga y asociaciones”.
“Por supuesto que el gobierno del fútbol lo deben tener los clubes profesionales, como sucede en cualquier otra parte, pero esta es una cuestión que hay que dialogarla”, apunta Mauro Cuéllar, sin lugar a dudas, el hombre que tiene la voz cantante en muchas de las reuniones ligueras y quien guarda una estrecha relación con Mauricio Méndez, el actual presidente de la Liga del Fútbol.
Cuéllar acaba de bajarle el pulgar al técnico Ovidio Messa, quien a su turno recibió un respaldo tibio de la Federación. Se prevé que tendrá problemas para conformar el equipo que dispute los próximos partidos de las eliminatorias. A Cuéllar le disgustó que el técnico convocara a pocos jugadores de Bolívar y se postró de hinojos ante Carlos Chávez.
El presidente de la Liga, Mauricio Méndez, prefiere jugar en la cancha de la Liga, y pocas veces se mete en el terreno de la Federación, del que es primer vicepresidente. Se mantiene en su cargo en base a sus buenas relaciones públicas, pero teme el contacto con la prensa y adopta una postura complaciente.
“La Liga debe tomar el control de la Federación. Debemos ver qué es lo mejor para el fútbol”, alcanzó a decir. Está distanciado de The Strongest, no pudo ayudar a Wilstermann en el tema de las impugnaciones y parece haber perdido el control de la Liga, al punto de que cuando hay problemas prefiere viajar o evita hacer comentarios.
“Que desaparezca la Liga y también las federaciones. La Liga se tira la mitad de la plata que entra a la Federación. Debe existir una sola cabeza”, afirma Jorge Justiniano, el pandino que manda a las asociaciones, aunque el tarijeño Mario Reinoso, actual secretario general de la Federación, tiene el poder detrás del trono.
Las asociaciones quieren más dinero y mantener su poder en el fútbol. Saben que la presencia de Castedo al frente del fútbol les conviene, pero también sienten que los clubes profesionales ganan cada vez más terreno, por lo que obran con espíritu de cuerpo y postulan a tener el 50 por ciento del control del fútbol y del dinero que genera la FBF.
“Si el fútbol boliviano está donde está es por culpa de la Liga”, recuerda Justiniano.
Los dirigentes de la Liga y Asociaciones preparan el encuentro para el cambio de estructuras, pero hasta el momento no hay ningún proyecto.
A los dirigentes sólo les interesa la fachada
Pese a las reuniones constantes de comisiones mixtas entre Liga y la ANF, ninguna de ellas habla de efectuar cambios de estructura.
La casa está vieja y sólo quieren darle una mano de pintura para que luzca mejor. El cambio de las estructuras sólo quedaría en promesa. “No hay ningún proyecto de reformulación”, advirtió Alberto Montalvo, uno de los seis miembros de la Comisión Preparatoria que trabaja desde hace dos semanas para presentar al Consejo Superior de la Federación un cambio de los estatutos.
De acuerdo con el actual estatuto, “son miembros de la Federación Boliviana de Fútbol la Liga del Fútbol Profesional Boliviano y la Asociación Nacional de Fútbol No Aficionado ... Son afiliados a la federación Boliviana de Fútbol los clubes que integran el fútbol profesional y las asociaciones departamentales” (art.5).
En los congresos se elige al nuevo titular, que generalmente pertenece a un club liguero que recibe el apoyo de dos o tres asociaciones para tener mayoría.
“El congreso, por el principio de paridad, está constituido por 18 miembros de la Liga del Fútbol Profesional, otros 18 representantes de la Asociación Nacional y cinco miembros del Comité Ejecutivo”. (art.12).
Esta paridad nació en 1977 cuando los principales clubes de La Paz, Cochabamba y Santa Cruz decidieron salir de las asociaciones y formar una nueva estructura profesional, pero para ser reconocidos admitieron la paridad de votos en los congresos.
En la década de los años 80 las asociaciones provinciales, que tenían gran incidencia en las elecciones se fusionaron a las asociaciones departamentales.
Hoy los ligueros quieren el poder del fútbol, y que las asociaciones cumplan con su rol de organizar torneos menores y de promoción, como sucede en los países vecinos, pero se encuentran con una tenaz resistencia.
De esta manera, el titular de la Federación se preocupa por contentar a la Liga y asociaciones para quedarse en el trono. Las dos entidades quieren participar en todas las instancias y formar parte del comité de árbitros, de penas, de dopaje, técnico y otros.
Los miembros de la Comisión Preparatoria admiten que “si no hay desprendimiento de las partes, lo único que se hará es cambiar la fachada del fútbol”.
Los problemas
1 últimos en sudamérica • El nivel poco competitivo del fútbol boliviano lo ubica en la cola de la eliminatoria sudamericana. Fue eliminado en la primera fase en las cinco últimas versiones de la Copa Libertadores.
2 la pobreza • El gradual empobrecimiento de los clubes profesionales compromete su patrimonio y vida institucional. Las deudas van creciendo y las planillas se tornan impagables.
3 creciente indisciplina • Las denuncias permanentes por el mal uso del tiempo libre de los jugadores, los casos de dopaje, alcohol y otros, le hacen un favor muy flaco al fútbol nacional.
4 poco trabajo • Los partidos de la eliminatoria y la Copa Libertadores mostraron elocuentemente que el fútbol boliviano es lento y sin sorpresas, producto de un trabajo pobre y poco profesional durante la semana.
5 sin promoción • Hay cada vez menos promociones de jugadores de las divisiones inferiores. En las asociaciones se trabaja poco y la Liga ha dejado a un lado esta responsabilidad.
6 sin dirigentes • El fútbol boliviano pasa por un periodo de sequía de buenos dirigentes. La mayoría sólo ve sus intereses personales, de club y región. Han desaparecido los líderes y mecenas.
La entrevista a: [Wálter Castedo, Presidente FBF] “La directiva debe modificar su actitud”
Así mejore nuestra estructura, si los dirigentes no cambian de mentalidad y actitud de nada servirán las variantes, anticipó el dirigente Wálter Castedo, titular federativo.
¿Para cuándo el cambio? ¿Qué cambio? Su pregunta más directa sería para cuando la reunión del consejo, porque si van a darse cambios yo no lo sé. Si yo digo tal día y sólo nos reunimos y no hay cambio, entonces quedo como mentiroso.
¿Entonces todo lo que se dijo sólo fueron anuncios? En la reunión se pueden hacer cambios, pero no puedo hacer una afirmación total. Lo que pasa es que el Consejo Superior puede admitir o rechazar los cambios.
¿Qué urge cambiar? Lo más rápido y pronto es la mentalidad que tenemos, en todo aspecto. La directiva debe modificar su actitud.
¿Se atacará a las estructuras y normas desactualizadas? Repito, si nosotros no cambiamos por más que las estructuras sean buenas no funcionaremos.
¿Coincide que el fútbol tiene más de tres cabezas? No, hay una sola, pero pienso que cada quien pelea lo suyo, lo malo es que se entorpecen y nadie se colabora.
¿Se habla que los dirigentes Cuéllar y Chávez tienen un gran poder de influencia? Cada quien tiene influencia en su área, para mí son dirigentes que trabajan por lo suyo. Pero ellos son una parte del todo e igual deben someterse a las normas.
La entrevista a: [Jorge Justiniano, titular de la ANF] “La Liga se rehúsa a iniciar los cambios”
El titular de la Asociación Nacional de Fútbol reitera que la federación debe ser única cabeza y el resto tiene que desaparecer.
¿Por qué no se efectúan los cambios? Porque la Liga aún no quiere. No es la primera vez que deciden aplazar una reunión, ya lo hicieron antes. Es hora de que la opinión pública se dé cuenta de quiénes no desean el cambio.
Unos apuntan a la asociación como la conflictiva Nos dicen caprichosos, cuando sólo exigimos que respeten las normas. Está claro que los ligueros rehúsan debatir los problemas e iniciar los cambios.
¿Qué debe cambiarse? Las normas obsoletas que nos complican. Las impugnaciones nos dejan mal, el código de penas está desactualizado, la administración de justicia y los plazos son inadecuados a nuestra realidad, por eso está el problema del Tigre.
¿Cada quién desea ser cabeza total del fútbol? Nosotros sugerimos que la federación asuma el rol ¿la Liga?, si no pueden ni administrar su entidad, menos lo hará con el resto.
¿Y la ANF cumple su rol? El rol de las asociaciones es fomentar las divisiones menores, eso es verdad. Lo hacemos en la medida de nuestros recursos.
¿Cumplen a medias? No podemos cumplir de manera adecuada porque no tenemos los recursos necesarios, pues todos los ingresos de la federación son acaparados por los ligueros.
Bolivia es el furgón de cola en Sudamérica
La Selección es última de Sudamérica en el ranking FIFA. Los clubes nacionales no pasan la primera fase de la Libertadores hace 5 años. Bolivia ocupa el puesto 94 en el ranking FIFA y es última entre las selecciones sudamericanas. Actualmente está en el último lugar en la tabla de posiciones con 13 unidades en 15 partidos.
El panorama no cambió en la Copa América, la Selección quedó fuera en primera ronda. Ni qué decir de las campañas con las selecciones menores, cuyos resultados son adversos.
Los equipos nacionales que actúan en la Copa Libertadores de América no superan la primera fase hace cinco años. El último equipo nacional que se clasificó a la siguiente ronda fue Bolívar, en el torneo del 2001.
En la Copa Sudamericana los resultados fueron relativamente positivos, más aún con el subcampeonato de la Academia.
Las pocas figuras que se destacaron en el plano internacional fueron el zaguero Juan Manuel Peña con su plantel Villarreal, en el exigente fútbol español. Lorgio álvarez también brilló en el Cerro Porteño, logrando el título paraguayo y Ronald Raldes, que con Rosario Central mostró su clase para que aumente los clubes que pretenden tenerlo.
Situación contraria sucedió con jugadores como Joaquín Botero y José Alfredo Castillo, quienes tuvieron poca fortuna y algunas actitudes extradeportivas los deslució.
A todo ese panorama se suman los problemas internos a nivel competitivo, con dificultades en la preparación y la disciplina de los jugadores, más los excesivos casos de dopaje.
Esa situación comprometió la perspectiva de los jugadores nacionales para ser transferidos al exterior. Excepto la mediación de intermediarios, las posibilidades son prácticamente nulas. Los problemas internos en el fútbol se incrementaron y le quitaron seriedad y atractivo.
En Argentina dirigen los equipos de la Primera A
E l Comité Ejecutivo de la Asociación del Fútbol Argentino está integrado por un presidente y 28 miembros titulares representando a los clubes afiliados.
Las atribuciones principales de dicho comité son: interpretar y hacer cumplir los Reglamentos y el Estatuto; administrar las afiliaciones de los clubes, administrar la AFA y representarla en asuntos administrativos o judiciales, nombrar árbitros; mantener relaciones internacionales del fútbol argentino; autorizar o no las transferencias de jugadores.
En tanto, el Consejo Federal tiene a su cargo la conducción del fútbol del interior del país, que cuenta con más de 200 ligas, en la que participan unos 400 mil jugadores de 3.000 clubes. Organiza el Torneo Argentino, vía de acceso a los torneos profesionales de la AFA.
En Ecuador dirigen los clubes profesionales
L a estructura directiva del fútbol ecuatoriano tiene una sola cabeza, la federación, que manda en todos los estamentos en el país.
La parte directiva del fútbol ecuatoriano está liderada por un Comité Ejecutivo, integrado por un presidente (Luis Chiriboga), un vicepresidente, un tesorero y también por los titulares de las comisiones como la Disciplinaria, Arbitraje y Económica.
El organigrama del fútbol ecuatoriano cuenta con dos ramas: el fútbol profesional y el amateur, éste último tiene dos delegados en el Comité Ejecutivo, quienes no accederían a la presidencia.
Sin embargo, la tendencia actual es que la comisión amateur actúe con mayor fuerza, para que no sea dependiente del profesionalismo. Una de las opciones es que actúe de manera separada.
La entrevista a: [Carlos Chávez, dirigente Oriente] “Debemos acordar para cambiar”
El presidente de Oriente, Carlos Chávez, sugiere un consenso previo para que en la reunión de Consejo Superior se efectúen los cambios.
¿Es cierto que la Liga no quiere cambiar? Es falso. No podíamos reunirnos sin tener las cosas claras, porque si cada quien va con lo suyo, será difícil que lleguemos a un acuerdo. Entonces no hay capricho, sino la mejor predisposición de hacer bien las cosas.
¿Qué cambios urgentes? Primero que los cambios a darse deben ser los necesarios y los correctos. Una transformación en la administración de justicia, el dopaje, los reglamentos, las malas interpretaciones y hacerlo todo de la manera puntual.
¿Por qué se demoran en las variantes a efectuar? Los ligueros somos los que más arriesgamos y hacemos un esfuerzo por tener fútbol todo el año, entonces los cambios deseamos hacerlo de la mejor manera, con beneficios para todos.
¿Qué rol cumplió el dirigente Wálter Castedo? Trató de facilitar la tarea de todos. Quiso satisfacer a las diferentes partes y eso no motivó ni cooperó en los avances.
¿Quién problematiza? Cada quien llevó las sugerencias de los clubes ligueros, pero se encontró con una contraparte que tampoco dejó avanzar.
¿Es posible el consenso? Eso es vital, debemos acordar para cambiar, sino será complicado, si antes no acordamos.