Asumen 9 prefectos para la elección, la seguridad y la ley Ocho de nueve prefectos fueron cambiados. El objetivo de su trabajo es garantizar elecciones limpias, seguridad ciudadana y preservar el estado de derecho. Son los últimos designados exclusivamente por el Primer Mandatario.
NUEVOS PREFECTOS • Una escena tomada ayer en el Palacio de Gobierno, en la que aparecen los nueve prefectos en el momento en que eran presentados por el presidente Rodríguez.
Garantizar la transparencia de las próximas elecciones nacionales, velar por la seguridad ciudadana y preservar el principio de legalidad, son las tres tareas encargadas por el gobierno del presidente Eduardo Rodríguez Veltzé a los prefectos departamentales, ocho de los cuales fueron cambiados ayer.
La decisión fue expresada por el Jefe de Estado durante el acto de presentación de las nuevas autoridades, que se realizó anoche a las 19.00 horas en el Palacio de Gobierno. La única autoridad ratificada es Nicolás Quenta en la Prefectura de La Paz.
Durante el día, se mencionaba que ocuparía este cargo el ingeniero Guido Arcani, acerca de quien comenzaron a circular denuncias sobre procesos que estarían en curso en contra suya, como consecuencia de su paso por el gobierno departamental ocupando cargos administrativos.
A la hora de la presentación, un grupo de representantes de las provincias paceñas se presentó en inmediaciones del Palacio para evitar la designación de Arcani, quien finalmente no apareció en el Palacio Quemado.
Quenta fue presentado en el cargo, junto a ocho nuevos colegas: Carlos Navía de Beni, Pastor Sáinz de Chuquisaca, Adel Cortez de Tarija, Pedro Bigabriel de Pando, Rubén Darío Cuéllar de Santa Cruz, Ramón Daza de Cochabamba, Óscar Caviedes de Potosí y Juan Collareta de Oruro.
Para estas autoridades, el Jefe de Estado definió tres tareas centrales que deberán cumplir hasta enero del próximo año, cuando sean reemplazados por autoridades elegidas por voto directo.
La primera —dijo Rodríguez— será la de garantizar la transparencia de las próximas elecciones generales y prefecturales, tanto en el control mismo del proceso como en el del trabajo de los funcionarios de esa dependencia departamental.
La labor de esta gestión, insistió, “debe expresarse sobre todo en el buen desempeño, en el uso adecuado de los recursos públicos y en la garantía permanente de que las prefecturas honrarán a la administración en un proceso limpio y transparente de elecciones”.
La segunda tarea presidencial encomendada a los prefectos es la preservación de la seguridad ciudadana, trabajo que les pidió realizar en permanente coordinación con la Policía Nacional.
Finalmente, les pidió preservar el principio de legalidad, “cimiento del estado de derecho por el que apostamos los bolivianos”. Dijo que deben trabajar para que “el Estado garantice una supervivencia solidaria y justa”.
Al presentarlos, Rodríguez destacó la importancia de esta designación, ya que será la última realizada con carácter exclusivo por el Presidente; los próximos prefectos serán elegidos por el voto directo de la población y luego recién designados por el Primer Mandatario.
“Creo que el próximo Presidente tendrá una tarea mucho más fácil, al saber que el que debe designar viene surgido de las urnas y, además, podrá tener la legitimidad en el ejercicio de su desempeño”, insistió.
De acuerdo a recientes modificaciones incluidas en la Constitución Política del Estado, los nuevos prefectos departamentales serán elegidos por el voto directo de una mayoría simple y el Presidente deberá designarlos en el cargo por cinco años, que coincidirá con la gestión de los alcaldes municipales.
ALGUNOS PREFECTOS
Santa Cruz • Rubén Darío Cuéllar es uno de los principales impulsores del proceso autonomista. Formó parte del Comité Pro Autonómico.
Cochabamba • Ramón Daza es un conocido docente en la capital cochabambina y se le desconoce militancia política
La Paz • El paceño Nicolás Quenta es el único prefecto que concluirá su mandato en enero del próximo año.