Sigrid Möller y reinhard von brunn, representantes de la GTZ, una para los países andinos y el otro en Bolivia, hablan de 30 años de trabajo y de un país en transición.
Sigrid Möller es la representante de la Agencia Alemana para la Cooperación Técnica (GTZ). Llegó al país para celebrar los 30 años de trabajo. Reinhard von Brunn es la máxima autoridad de la GTZ en Bolivia, cumple su función de seis años y deja un país en el que intentó enseñar a pescar, antes que dar los peces.
¿Cuál es el lugar de Bolivia entre los países andinos?
Sigrid Möller (SM). De parte de Alemania y de la GTZ creemos que todos los países andinos están en una situación de democracia frágil. Hace dos meses hubo un cambio en Ecuador, luego fue Bolivia. En Venezuela la situación política oficialmente es muy tranquila, pero... Lo mismo que Perú, donde la popularidad del Gobierno es muy baja. Eso se puede juzgar de diferentes maneras, como una democracia a punto de quebrarse, pero también se puede decir que están en construcción. Yo creo que son democracias en proceso.
Entre los proyectos que apoyan en Bolivia está la profundización de la democracia y sus instituciones. ¿Cómo se reflejaron éstos en la resolución?
SM. Pensamos que en estas situaciones es muy importante reforzar las instituciones para dar más importancia y respeto. Además apoyamos a que la sociedad pueda tomar en serio al Gobierno. Son los dos pilares.
Reinhard von Brunn (RvB). Diría que estamos viviendo un parto doloroso de una democracia participativa e inclusiva. En ninguna parte del mundo estos procesos se llevan a cabo sin problemas. En los últimos seis años hubo cambios. Lo bueno de Bolivia es que al final de tantas crisis siempre prevalece el cauce democrático.
Hay un aporte de la cooperación no sólo en el aspecto financiero sino técnico. ¿Cómo reaccionan ante estos procesos de fragilidad?
RvB. Una de las lecciones que aprendimos es que hay que tener paciencia y modestia. Como cooperación alemana somos persistentes, no nos dejamos asustar por alguna coyuntura temporal. Estamos festejando 30 años en Bolivia. Lo esencial es no repetir errores porque eso significaría invertir mal los impuestos de nuestros contribuyentes alemanes. En 30 años hemos visto ir y venir a gobiernos, ministros y autoridades, lo que tuvo continuidad son los programas.
¿La GTZ se hace gestión?
RvB. Ese es un campo minado. La GTZ no asumirá una gestión ni reemplazará a un Gobierno.
¿Cómo afecta la situación boliviana al resto de la región?
SM. Al menos es un peligro. Si cambia la situación política en Bolivia no sé si habrá un efecto dominó, pero a la comunidad europea le da miedo porque el esfuerzo se quebraría. Por eso Bolivia es un país importante.
RvB. Pero también no se puede sobreestimar a Bolivia. No creo que influya a nivel de sus vecinos y menos en Ecuador o Colombia, el país que podría ser más afectado es Perú porque comparten el altiplano. Donde sí temo el efecto dominó es en la cooperación. Si Bolivia cambia bruscamente tendría consecuencias respecto a la disposición de países amigos.
¿En 30 años de trabajo hubo éxitos? ¿En qué áreas?
SM. Sería mejor que lo diga la gente. Tenemos la impresión de que somos bien recibidos. Tratamos de hacer un trabajo exitoso.
RvB. Tomamos en cuenta a las personas, juntos sufrimos y juntos nos alegramos de los logros. No es una simple ayuda financiera, sino que es más interactiva. Es fácil venir con un montón de plata a arreglar, pero esto no puede ser para siempre.
En términos bíblicos, les enseñan a pescar...
RvB. Eso, no les damos el pescado. Es mejor enseñar a pescar.
¿Qué opinan de la administración de la pobreza?
RvB. Conocemos este tema, hablamos de los famosos pauperólogos. En eso somos cuidadosos, por eso no hablamos de pobreza, más aún en Bolivia. Es un país rico con potencialidades, tiene de todo y debe haber países que envidian a Bolivia. El hecho de la pobreza debe ser porque la riqueza no se distribuye en forma igualitaria. Le falta mejor distribución de la riqueza.