La Policía busca a los autores intelectuales y materiales del asesinato de Jorge Luis Guzmán, de 34 años de edad, y de Luis Alberto Saavedra, de 20 años, colgados y quemados el martes en Arbieto, a 28 kilómetros de Cochabamba.
Según el comandante de la Policía, coronel José Arias, la población prefiere callar sobre quiénes cometieron el hecho. Una clara muestra del silencio y el encubrimiento de los pobladores es que cuando los medios de comunicación y la Policía llegaron hasta la plaza de Arbieto, las calles estaban desiertas. Lo único que pudo hacer el Grupo Especial de Seguridad (GES), que fueron los primeros en llegar hasta el lugar, fue rescatar los cadáveres de los sujetos que fueron colgados de un árbol, rociados con gasolina y posteriormente quemados.
Según Arias, incluso las autoridades guardan silencio en este tipo de hechos. Y es que el Alcalde del lugar, según comentó, no dio ninguna colaboración para esclarecer los hechos.
La Policía Técnica Judicial (PTJ) realizó el levantamiento legal de los cuerpos en cenizas, para trasladarlos hasta la morgue municipal, donde aproximadamente a las 15.00 de ayer se realizó la autopsia de ley.
Los familiares de Guzmán, sorprendidos y perplejos por la forma en que murió, dijeron que salió de su domicilio con cuatro amistades, para festejar su cumpleaños, que era el día de los hechos.
Un segundo caso que investiga la Policía es el intento de linchamiento de tres hombres, por los pobladores de la zona de Pucara, en el barrio Cobol en la zona Sur.
Las víctimas de la furia de los pobladores son William Villca de 31 años, Juan Fernández de 33 años y Guido Villegas de 22 años.
Según las investigaciones, estas tres personas llegaron a Cochabamba para vender trajes de morenada para la entrada folklórica de la fiesta de Urkupiña.
El más afectado en este caso es William Villca, que sufre de quemaduras de segundo y tercer grado en la espalda y el pecho, debido a las quemaduras ocasionadas luego de que los lugareños le prendieran fuego.
La ola de linchamientos preocupa al nuevo prefecto, Ramón Daza, quien instruyó a la institución del orden utilizar todos los recursos humanos y materiales para brindar seguridad y paz.
Daza afirmó que la Policía debe funcionar en total respeto a los derechos humanos y a las garantías constitucionales.
En este departamento se conoce de siete personas fallecidas producto de linchamientos en los últimos siete meses. Por otra parte, la Policía informó que en los últimos seis meses atendió 21 casos de intentos de linchamiento. Redacción Cochabamba
Otros casos
23 de julio 2004 • Dionisio Choque, Luis Nina, Wilson Fernández y Vicente Alvarado fueron capturados por vecinos de la zona de Alto Buena Vista, cuando intentaban robar una vivienda. Una turba enardecida los golpeó con palos.
12 de diciembre 2004 • En la terminal de buses de Quillacollo, Marcelo Sánchez y Angi Lima se salvaron de ser linchados, luego de ser sorprendidos cuando robaban garrafas.