Los atacantes de Londres eran miembros de familias pacíficas SEMBLANZA • Amigos y conocidos de los terroristas —nacidos en Gran Bretaña, pero de raíces paquistaníes— no sospechaban de nexos extremistas. “Suicidas del barrio”, tituló el Daily Mail.
ROSTRO DE TERROR • El diario The Sun mostraba ayer en su portada la foto de Shehzad Tanwer, un miembro del cuarteto.
"Terroristas suicidas". Hasta ahora, ni responsables del Gobierno ni de Scotland Yard pronuncian estas palabras en Londres.
El hecho de que por primera vez jóvenes musulmanes que nacieron y crecieron en un país de la Unión Europea metiesen bombas en sus mochilas para hacerlas explotar matando en su propio país a todos los inocentes que pudiesen y a sí mismos, es algo que muchos no consideraban posible. La perplejidad se abrió paso.
"Eran jóvenes británicos normales de familias británicas normales. Uno jugaba al cricket. Los padres tienen un quiosco de 'Fish and Chips' (pescado frito y patatas). ¿Qué los llevó a convertirse en terroristas suicidas?", se preguntó el diario sensacionalista británico Daily Mirror.
El Daily Mail tituló: "Suicidas del barrio", y se preguntó cómo estos "retorcidos jóvenes pueden odiar tanto este país".
Para las fuerzas de seguridad británicas, una pesadilla que temían desde hace tiempo se convirtió en realidad con los atentados de los jóvenes de los distritos de Leeds y Luton.
Hombres jóvenes, desconocidos completamente para las fuerzas de seguridad, no fueron adoctrinados por clérigos radicales en países musulmanes, sino directamente en casa.
Los presuntos cuatro kamikazes que mataron a 52 personas el jueves pasado, en Londres, eran jóvenes aparentemente tranquilos, desconocidos para la Policía, que no los tenía en sus registros.
Los cuatro jóvenes —de entre 19 y 30 años de edad— eran amigos y procedían de la ciudad de Leeds o sus afueras.
Según Scotland Yard, los jóvenes se encontraron el jueves por la mañana a las 8.30 (7.30 GMT) en la estación de King's Cross, en el centro de Londres, cada uno con un bolso con una bomba en su interior. De allí, habrían partido en direcciones diferentes para cometer los atentados en tres ramales de metro y un bus.
Las últimas imágenes que se vio de ellos fueron captadas por las cámaras de seguridad de la estación de Kings Cross. Reían antes de perpetrar los atentados.
El Consejo de los Musulmanes en Gran Bretaña condenó los atentados y a los musulmanes que los perpetraron y subrayó que "nada en el islam puede justificar los actos terroristas". Los musulmanes británicos tienen sus razones para temer ser responsabilizados por las acciones de los cuatro terroristas británicos, originarios de familias paquistaníes. Y en juego está la unidad de la sociedad británica con su crisol de culturas.
La prensa conservadora no se contuvo mucho. "No puede pasar más tiempo sin que se diga. Las comunidades musulmanas albergan individuos asesinos que han decidido destruir la forma de vida occidental", comentó el Daily Telegraph.
Y el "Times" se preguntó: "¿Es realmente posible que nadie de su círculo tuviese idea de sus intenciones? ¿Desconocían realmente su círculo de amigos y sus camaradas musulmanes sus intenciones y planes extremistas?". Las comunidades musulmanas tienen una "enorme responsabilidad", indicó el rotativo.
Anila Baig, londinense musulmana, intentó en The Sun encontrar posibles causas para lo sucedido. "Sé por propia experiencia que los jóvenes musulmanes se sienten alienados, rotos en dos por su obligación con Dios y el conflicto de haber nacido y crecido en Gran Bretaña".
Para la mayoría no es un gran problema, indicó, ven como una ventaja sus raíces a la vez musulmanas y occidentales. "Pero algunos no lo consiguen. No se sienten parte, ni siquiera cuando sean miembros con éxito de la sociedad", escribió.
El primer ministro británico, Tony Blair, ha sido avisado por sus servicios de seguridad de que hay 200 terroristas potenciales más dispuestos a saltar por los aires como los autores de los atentados del pasado jueves.
Así lo aseguró ayer el tabloide The Sun, según el cual los servicios de seguridad han dicho a Blair que sólo una cincuentena de esos fanáticos están preparados para "actuar de inmediato".
Muchos de ellos han recibido entrenamiento en los campos terroristas de Al Qaeda en Afganistán y Paquistán, y lo que más preocupa es que es muy difícil identificarlos, dijo el diario.
Ayer se supo que Paquistán suministró información que permitió impedir atentados en Gran Bretaña antes de las elecciones de mayo pasado. Londres, DPA-AFP-EFE-El Mundo-El País de Madrid
Shehzad tanweer, 22 años
Uno • Nacido en Bradford. Vivió en los suburbios de Leeds, donde su padre tiene un negocio de "fish and chips" (pescado y papas fritas). Sus vecinos lo describen como un "buen musulmán" que vivía con sus padres y sus tres hermanos. Se graduó en Ciencias del Deporte, era aficionado del cricket y de las artes marciales. "Es el tipo de persona que se lleva bien con todos", dijo de él un amigo, Azi Mohammed, de 21 años. Habría viajado recién a Paquistán. Detonó la bomba en el tren que circulaba entre Liverpool Street y Aldgate.
Hasib mir Hussain, 19 años
Dos • Sus padres preocupados señalaron su desaparición la noche de los atentados, una ayuda inesperada para la Policía así dio con la pista de Leeds. Hasib había dicho a sus padres que iba a Londres con amigos. Aparentemente vivió toda su vida en la misma casa en Holbeck, en los suburbios de Leeds. "Eran gente muy amable", comentó un vecino, al referirse a la familia. El joven se habría vuelto muy religioso hace dos años. Su cuerpo destrozado apareció junto a sus tarjetas y carnet de conducir en el bus atacado en Tavistock Square.
Mohammed sadique kahn
Tres • Con 30 años, uno de los adultos del grupo, padre de una niña de ocho meses, había llegado hacía cinco meses de Dewsbury, ciudad a 14 km de Leeds. Habría conocido a su mujer cuando terminaba sus estudios en la Universidad de Leeds. Según sus vecinos, trabajaba con niños minusválidos. La casa de su suegra también fue allanada el martes por la Policía, que incautó un vehículo estacionado frente a su domicilio. Según sus vecinos, iba en forma regular a un gimnasio. Habría muerto en la estación de Edgware Road.
Elías Fiaz, 30 años
Cuatro • Éste sería el cuarto sospechoso de la autoría material de los atentados. Se cree que era amigo de los otros tres, y como ellos, llevaba una vida en apariencia normal en la zona de Leeds. Hasta el momento, pocos detalles han trascendido sobre su persona. Fiaz se habría unido al resto de grupo en Luton, en el norte de Londres. Habría fallecido en la estación de Kin’gs Cross. La Policía está buscando a un quinto terrorista relacionado con los ataques y trata de localizar al "cerebro" de la matanza, informo la cadena BBC.