Un ejemplo desde Rurre Una centena de personas participarán hasta mañana de un taller organizado por la Organización Mundial de Turismo. La actividad turística en la amazonia boliviana es analizada. Los resultados serán usados en otros destinos del continente.
El municipio aplicará un plan piloto de turismo que irradiará a los países andinos. En la foto, un albergue.
¿Cuántos turistas son demasiados? ¿Cómo hacer del turismo un negocio sostenible? Esas son parte de las preguntas que cerca de un centenar de personas —entre especialistas de la Organización Mundial de Turismo (OMT), Conservación Internacional, operadores de turismo y representantes indígenas y gubernamentales del país— intentan responder en Rurrenabaque, donde se desarrolla, desde el domingo pasado, el Taller Regional para Países Andinos Sobre Indicadores de Sostenibilidad.
La importancia para Bolivia del evento que se realiza por primera vez en Latinoamérica y que concluirá mañana, radica en que Rurrenabaque —como eje articulador de la zona— servirá como sitio de estudio y destino piloto para desarrollar indicadores de sostenibilidad turística para otros lugares, tanto locales como internacionales, en especial para los países andinos, que según datos de la OMT se han convertido en el destino preferido por el turismo mundial.
Los indicadores de sostenibilidad son un termómetro para evaluar la actividad turística de un lugar y su impacto sociocultural, económico y ambiental.
En los talleres, los participantes realizan diagnósticos minuciosos sobre las fortalezas, debilidades, amenazas y oportunidades turísticas de la zona —provincias Ballivián (Beni) e Iturralde (La Paz)—. Al final, los resultados de los análisis servirán para elaborar estrategias que permitirán a los atractivos del área amazónica superar sus deficiencias y explotar sus potencialidades turísticas de una forma sostenible.
Dichos indicadores deberán ser implementados luego por los actores turísticos del país y las instancias gubernamentales, tarea que será evaluada dentro de seis meses por los especialistas de la OMT. Los resultados finales serán publicados por esa organización a nivel mundial —luego de la segunda evaluación el 2006— y serán utilizados como referentes en diferentes destinos turísticos de América Latina.
Una de las primeras conclusiones del evento internacional es que Bolivia, a diferencia de otros destinos, debe buscar atraer un turismo de calidad y no de cantidad, con el objetivo de proteger sus recursos naturales y culturales, elementos que significan una ventaja comparativa con otros destinos mundiales.
Bolivia "no debe competir a base de precios sino con la calidad de la experiencia", señala Gabor Vereczi, representante de la OMT, quien considera que para lograr ese objetivo, el país debe mejorar su oferta de servicios al visitante como el acceso al agua, mejoramiento de los caminos, infraestructura hotelera y recursos humanos, entre otros.
En el caso de Rurrenabaque (Beni) y San Buenaventura (La Paz) el desafío es mayúsculo, tomará varios años y requerirá del trabajo mancomunado de todos los actores envueltos en la actividad turística y las distintas entidades gubernamentales.
Entre las falencias identificadas por los expertos internacionales, quienes visitaron algunos de los atractivos más importantes de la región, se hallan la irregularidad del transporte aéreo en Rurrenabaque —la pista de aterrizaje no cuenta con pavimento rígido y usualmente deja de funcionar durante la época de lluvias—, la falta de servicios sanitarios y la variabilidad en la calidad de los servicios de las agencias y guías de turismo.
A la hora de evaluar el impacto del turismo en el medio ambiente de la zona, los talleres desvelaron la preocupación de autoridades y comunarios del área.
En Las Pampas, ubicado en la provincia Ballivián, donde se ofrece al visitante viajes en botes de tres días por el río Yacuma, se genera un derrame de combustible, por la calidad precaria de los motores de las embarcaciones. En el Parque Madidi (provincia Iturralde) no existe un tratamiento adecuado de la basura.
Los diferentes indicadores de sostenibilidad que se desarrollen durante los talleres en Rurrenabaque serán implementados en otros destinos turísticos del país, según manifestó Ximena Álvarez, viceministra de Turismo.
Las obras del aeropuerto se iniciarán el 2006
Son muchas las tareas que deberán asumir las autoridades municipales de Rurrenabaque para consolidarse como el eje articulador del turismo de la región. Así lo confirmó el Alcalde de esa ciudad Yerco Núñez, quien ve como una prioridad la construcción del aeropuerto.
$us 2.300.000 será el costo de dicha instalación aeroportuaria que contará con la canalización del financiamiento de la Dirección Única de Fondos (DUF) y cuyo préstamo a 20 años será asumido por la Prefectura del Beni ($us 2.000.000) y como contraparte la Alcaldía de Rurrenabaque ($us 300.000).
"El proyecto lleva más de cuatro años en papeles, pero con el convenio firmado con la Prefectura ahora las obras se harán realidad el 2006 ", señaló Núñez.
Anualmente, 38.000 turistas llegan a Rurrenabaque para conocer las áreas protegidas de las provincias Ballivián (Beni) e Iturralde (La Paz), debido a que cuenta con una amplia oferta hotelera (22 hoteles), lo que no pasa en la vecina San Buenaventura.
Según datos del municipio de Rurrenabaque, el movimiento turístico aporta a la economía local cerca de $us 5.000.000. Además, la madera y la ganadería son los recursos económicos de esa ciudad.
Núñez anunció que se vienen proyectando estrategias para mejorar los servicios básicos y el tratamiento de la basura.
Atractivos de la zona
Rurrenabaque • Ubicado en la provincia Ballivián (Beni) es uno de los destinos más visitados del país (30.000 personas). Los turistas llegan a esa localidad para visitar los atractivos de la región amazónica boliviana.
San Buenaventura • Es la ciudad hermana de Rurrenabaque, ya que se sitúa en la otra orilla del río Beni, en la provincia Iturralde (La Paz). Cobija al Parque Nacional Madidi.
Pampas • Los operadores de turismo de la zona ofrecen un tour de tres días viajando a través del río Yacuma, que posee gran variedad de vida silvestre.
Selva • En la Reserva de Biosfera Pilón Lajas se puede apreciar una densa selva, donde el cielo se pierde en el manto de una gran variedad de árboles.
Albergues • Están administrados por comunidades originarias, quienes ofrecen a los turistas cabañas, comida típica y recorridos por la selva.