“Las mafias que trafican gente funcionan así: la persona no tiene dinero y le ofrecen un trabajo en el exterior con todo pagado. Luego de firmar un contrato la víctima viaja. Allí le obligan a pagar la deuda con trabajos como la prostitución o la explotación laboral”, contó Dolores Cortés, miembro de la Organización Internacional para las Migraciones en Perú, en el seminario sobre trata y tráfico de niños y mujeres que se realiza en el hotel Plaza.
A raíz del incremento de los flujos migratorios de países pobres a países ricos, el 2000 se firmó un convenio internacional para establecer un marco jurídico contra la delincuencia organizada transnacional, las mafias.
Pese a haber firmado esos acuerdos —el país no tiene leyes específicas—, el Gobierno no actuó en contra de esas mafias ni asumió medidas al respecto.
René Blattmann, juez de la Corte Penal Internacional, dijo que el tráfico de niños es delincuencia internacional y que a través de esos mecanismos se lo está combatiendo.