Al papa Benedicto XVI no le gusta Harry Potter, saga literaria creada por la escritora británica Joanne K. Rowling y que este sábado continuará con el esperado lanzamiento en Inglaterra del sexto tomo titulado Harry Potter y el príncipe mestizo.
Según se supo, Joseph Ratzinger ya dejó en claro cuando era cardenal lo mucho que le molesta el astuto aprendiz de mago y su sobrenatural entorno.
"Es bueno que informe a las personas en este tema de Harry Potter, porque se trata de sutiles seducciones, que de manera imperceptible, y justo por eso, tienen un efecto profundo y distorsionan al cristianismo en su espíritu, antes de que pueda crecer", señaló en un escrito dirigido el 2003 a la crítica alemana de los libros de Potter, Gabriele Kuby.
La Santa Sede no se inquieta tanto por la magia descripta en los libros sino más bien por la "visión en la que se mezclan lo real y lo sobrenatural y que no se atañe a las reglas y prescripciones precisas de la jerarquía de la Iglesia", comentó ayer el diario italiano La Repubblica.
No hay duda de que Ratzinger no modificó su opinión desde que es Papa, añade el periódico.
Existen propuestas para contrarrestar el boom de Potter con una mayor distribución de la nueva versión abreviada del catecismo. "El pequeño catecismo contra el pequeño mago Harry. La carrera ya comenzó", añade la publicación. Londres, DPA