Hace un mes, los vecinos de los distritos 9 y 7 de El Alto están enfrentados. Los primeros rechazan la construcción de dos plantas de tratamiento de aguas, y los segundos demandan el inicio inmediato de estas obras.
Los comunarios del Distrito 9 (área rural del municipio) se reúnen cada fin de semana para mantenerse alertas y evitar que la Alcaldía inicie la construcción de las dos plantas de tratamiento de aguas, mientras que los vecinos del Distrito 7, a quienes beneficiará la obra, anunciaron que bloquearán las carreteras si no se inician los trabajos a la brevedad.
El ejecutivo de la Federación Sindical de Comunidades Agrarias del Radio Urbano y Suburbano del Distrito 9, Zacarías Maquera, explicó que los comunarios rechazan las obras porque se pretende expropiar sus terrenos en Pomamaya (cinco hectáreas) y en Chusamarka (tres) y porque “la planta contaminará el agua y la tierra que usa el ganado para beber y alimentarse”.
La organización Swiss Contact, del Gobierno de Suiza, financiará la construcción de dos plantas de tratamiento en terrenos que ya fueron expropiados.
El alcalde de la ciudad, José Luis Paredes, dijo que los técnicos de la comuna seguirán explicando los alcances del proyecto y el beneficio para los dos distritos. “Se dispuso hacer una nueva rueda de explicaciones, porque es necesario que los comunarios se den cuenta que el progreso para esa zona llegará con las infraestructuras, además de potenciar el ganado vacuno se tendrá grandes plantaciones de quinua”.