La Paz celebra con fe, civismo y distinciones La ciudad conmemoró los 196 años de la gesta libertaria con una serie de actos protocolares.
TEA • El presidente de la República, Eduardo Rodríguez, enciende el emblema paceño junto al alcalde Juan del Granado en el monumento a Pedro Domingo Murillo.
La música de bandas y el constante vuelo asustado de las palomas marcaron el ritmo de los actos cívicos para recordar el 196 aniversario de la efeméride departamental de La Paz. La devoción por la Virgen del Carmen se unió al civismo de quienes asistieron al desfile del Alto Mando en la plaza Murillo y a la sesión de honor del Concejo Municipal.
A las 8.30 llegaron las primeras bandas al cielo azul. La plaza de armas de la capital paceña se llenaba de gente mientras la iglesia del Carmen preparaba la rubia imagen de la Patrona de Bolivia. Vestida con encaje blanco sobre la capa verde y sobre un altar adornado con rosas, la Virgen partió en hombros en una procesión que llegó hasta la Catedral Metropolitana. Allí, los devotos rezaban el rosario mientras afuera se acomodaban las primeras ofrendas florales.
Con un redoble de tambores, diversas instituciones presentaron sus respetos frente al monumento a Pedro Domingo Murillo.
Luego de una corta espera, a las 10.30 se izó la bandera. La enseña patria estuvo en manos del presidente Eduardo Rodríguez, mientras que otras 15 banderas paceñas se elevaron simultáneamente con las notas del Himno Nacional y el Himno a La Paz.
Acto seguido, el Mandatario, acompañado por el alcalde paceño, Juan del Granado, y el prefecto del departamento, Nicolás Quenta, encendió la antorcha libertaria en conmemoración a los héroes de la Junta Tuitiva.
Terminado el protocolo, se celebró el tedéum en la Catedral, al que asistieron los altos mandos de las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional, así como miembros del cuerpo diplomático.
En su homilía, el arzobispo de La Paz, monseñor Edmundo Abastoflor, dio énfasis a la necesidad de justicia para vivir en paz. "Una auténtica paz sólo puede existir apoyada y fundamentada en la justicia (...) La justicia se mide por la dignidad, comparando lo que uno es con lo que debería. Debemos ver cuánto nos falta en Bolivia para vivir con la dignidad que corresponde".
Precedida por el aroma a incienso, la comitiva oficial salió detrás de la imagen de la Virgen del Carmen y la siguió en una procesión que rodeó la plaza Murillo, dobló la calle Yanacocha —donde la escasa altura de los cables eléctricos obligó a agacharse a los militares que cargaban la imagen— y regresó a la Catedral, donde continuó el desfile militar y policial, espectado por un público entusiasta que aplaudía y sacaba fotos.
En la tarde, a las 17.00, se celebró una sesión de honor del Concejo Municipal en el Teatro Alberto Saavedra Pérez, donde se reconoció a destacadas instituciones y personalidades por su aporte al desarrollo de la ciudad.
La fuerza ante los conflictos
Un mensaje que destacó tanto en la intervención del presidente Eduardo Rodríguez como en la de Juan del Granado y monseñor Edmundo Abastoflor, fue el reconocimiento de la firmeza con que la ciudad de La Paz resistió y superó los conflictos.
Saliendo del mensaje que había preparado para la ocasión, Eduardo Rodríguez comenzó felicitando a la Alcaldía por su rol en la transición. "Si hubo un municipio que estuvo a la altura de dar muestras de solidaridad, de respeto y de preservar el orden democrático, fue el municipio de La Paz. Estuvieron junto a nosotros cuando llegamos en horas difíciles y nos ayudaron a restablecer el orden, la limpieza y sobre todo la fe en que podíamos salir adelante".
Juan del Granado aprovechó además para repasar los primeros seis meses de su actual gestión. "Nuestra comunidad está dispuesta a resolver los problemas con trabajo y dedicación, más allá de las dificultades y los conflictos". Anunció también próximas obras estrella como los puentes trillizos y la pasarela en la plaza Pérez Velasco.