La IV Fiesta del Ají en Padilla, Chuquisaca, fue el evento propicio para una rueda de negocios que mejoró las ventas y logró enlaces comerciales para miles de productores que ofertaron ají picante, semipicante, dulce, maní, orégano y otros productos derivados, como la mantequilla de maní, maní con ají, maní para sopa, granolas de amaranto, locoto en polvo y semillas de locoto, provenientes de Cochabamba.
Diez asociaciones participantes ofertaron 37.395 arrobas de diversas especies de ají a 16 empresas vinculadas a este rubro.
El valor aproximado de la rueda de negocios 2005 llegó a los Bs 2.773.100. En el 2003 participaron nueve organizaciones de productores y ocho comercializadoras y/o transformadoras llegando a mover Bs 719.000.
El 2004, la demanda de ají superó en cinco veces a la oferta. Los campesinos acudieron a la cita con 200 toneladas (fue un mal año) y los empresarios (incluidos importadores de Brasil, Uruguay, Argentina y exportadores a Corea, Japón, España y EEUU) pedían mil toneladas.
El valor del negocio en esta rueda alcanzó a Bs 1.600.000. Con estos antecedentes, la experiencia de este año se convirtió, según varios lugareños, en el acontecimiento principal del año, pues además se contó con la presencia del embajador de EEUU en Bolivia, David Greenlee, su esposa, sus hijos y nietos. Greenlee, en sus distintas alocuciones, reiteró su complacencia por el avance de los proyectos impulsados por USAID Bolivia.
Pero la fiesta no concluyó allí, a media hora de camino en bus, en Tomina, capital de la provincia del mismo nombre, el embajador inauguró una moderna planta extractora de aceites, cuyo fin es ofertar para la exportación el aceite de orégano, conocido por su uso medicinal y cosmético, y también el aceite de tomillo. Redacción Sucre
Otros productos
Ganancias • En Tomina y las comunidades aledañas, los campesinos se dedican al cultivo de tomillo, orégano y albahaca. Los productores obtienen cinco bolivianos por cada kilo de orégano, precio que les incentiva a continuar en el rubro.
Sobrevivencia • En la misma zona se produce también lisa, oca, papa y trigo para el autoabastecimiento en el hogar. El problema es, sin embargo, la falta de sistemas de riego.