La ruta La Paz-Oruro tiene nueva señalización y sitios de parqueo Toda la vía fue rehabilitada en un trabajo emprendido desde fines del 2003. Aún quedan 20 días para completar los trabajos en el camino. En la noche es más fácil distinguir los límites de carriles.
DE NOCHE Y DE DÍA • Los límites de carriles se pueden observar a cualquier hora del día. Evitarán accidentes.
230 km de camino recto deben recorrerse, desde La Paz, para llegar hasta Oruro. Desde el 2003, el Servicio Nacional de Caminos (SNC) comenzó a rehabilitar la vía que tenía baches y poca señalización. Ayer fue inaugurada.
La nueva vía carece de baches, está recién pintada y tiene mayor espacio para que en caso de urgencia se pueda detener el carro a un costado del camino.
Ayer, después de las 15.00, autoridades del SNC, la Prefectura y representantes del Banco Mundial se hicieron presentes en la comunidad de Calamarca, que está a media hora de El Alto, para inaugurar la carretera rehabilitada.
Esta ruta tiene ahora 100.000 ojos de gato —sin contar los 400 robados en los bloqueos—. Son objetos colocados junto con la señalización horizontal que funcionan como reflectores cuando la luz de un vehículo los alumbra.
Esos objetos son ideales para la señalización nocturna, pues cuando el sol cae y los carros alumbran el camino, éste parece que tuviera focos en el piso.
También se instalaron letreros de señalización vertical a los costados de la calzada. Son 200, informó el gerente de Conservación Vial del SNC, Carlos Ferreira.
La pintura, blanca y amarilla, recorre unos 500 kilómetros del camino dando límites a los carriles y alertas de precaución.
En cada población se aumentó el ancho del espacio que sirve para estacionar vehículos y para que la gente los aborde o descienda de ellos. Hay unos 60 ensanches, tomando en cuenta que seis no están cerca a poblaciones, pero fueron colocados en caso de cualquier emergencia que surja en medio del camino.
Buses, camionetas, camiones, vagonetas y todo tipo de carros pasan por el lugar. Desde La Paz hasta Patacamaya circulan diariamente alrededor de 1.800 vehículos, de los cuales 1.400 siguen su rumbo hasta Oruro y unos 350 van hacia Tambo Quemado.
Esta carretera es una de las principales del país. Su renovación se emprendió desde mayo del 2003. Ya casi todo está listo, pero las empresas a las que se les encargó el trabajo aún tienen 20 días para terminar de pintar y colocar los ojos de gato en algunos tramos que lo requieran.
El costo de la renovación de la vía fue de 20,5 millones de dólares, provenientes del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y del Banco Mundial (BM).
En medio de un viento invernal y un ambiente festivo, por ser ayer Día de La Paz, el SNC inauguró el camino rehabilitado de La Paz a Oruro. En el acto, el director para los países andinos del BM, Marcelo Giugale, aseguró que hay un compromiso de seguir trabajando con el SNC. “Será responsabilidad del Gobierno decidir cuál es su prioridad. Nosotros, felices de apoyarlos”. También resaltó tres aspectos de la entrega: la forma participativa en la que se realizó el proyecto, la transparencia y la rendición de cuentas.
José María Bakovic, presidente del SNC, explicó que el camino tiene los estándares internacionales de 7,30 metros y un metro de berma a cada lado. “La vía es más ancha y evitará accidentes”. Dijo que en los cuatro años de institucionalización se entregarán 1.500 km de rutas nuevas.
En cuanto a la ampliación del camino en un carril, Ferreira comentó que el proyecto tiene que salir de las prefecturas de Oruro y La Paz. La construcción costaría unos 150 millones de dólares.
Encargados de la mantención
20 microempresas que forman parte del Programa Pro Vial trabajan en el mantenimiento de la carretera La Paz-Oruro.
Cada grupo consta de seis personas y se encarga del cuidado y mantenimiento de 30 kilómetros de camino.
David Mamani, vecino de Vilaque, es uno de los trabajadores beneficiados con el programa. Su labor comienza a las 7.00 y termina a las 17.00 de lunes a viernes. Pero ayer fue un día de inauguración del cual formaron parte, contó.
Mañana, este socio de la microempresa Caminante retornará a su trabajo y se irá hasta el Tholar para limpiar el alcantarillado, pues tiene escombros.
La pintura con la que se señalizó la vía, según Carlos Ferreira, gerente de Conservación Vial del Servicio Nacional de Caminos, está garantizada para que dure como mínimo dos años y el asfalta- do al menos unos cinco años.