Un decreto sin reglamentos afecta al sector automotor Los importadores de vehículos a diesel sufren perjuicios y enviaron al Viceministerio de Política Tributaria una carta pidiendo una solución.
CONSUMO DEL DIESEL • El sector agroindustrial, ubicado en el oriente del país, es el mayor consumidor de este carburante.
La falta de reglamentos para el Decreto Supremo 28141, firmado por el ex presidente Carlos Mesa, está ocasionando perjuicios al sector automotor del país.
En una carta dirigida al actual viceministro de Política Tributaria, Jorge Dorado, la Cámara del sector hace notar estos perjuicios pero también las incoherencias de esta medida, que hace 60 días no tiene reglamentos.
“Expresamos nuestra preocupación pues hasta la fecha, a pesar de estar ceca a los 60 días de su promulgación, no tenemos reglamentado el mencionado decreto y nuestro sector tiene unidades que pueden o no ser alcanzados por sus restricciones en forma genérica”, dice la carta, firmada por el presidente de la entidad, Marcos Córdova, y Carlos Chamón, como director.
El decreto en general habla de prohibir la importación de vehículos que utilicen diesel menores a los 4.000 cc. El propósito es reducir el uso de este combustible subvencionado por el Estado.
La Cámara importa este tipo de motorizados que son utilizados por sectores productivos, como el agropecuario, minero y petrolero, porque su matriz energética actual no les permite utilizar otro combustible que no sea el diesel. “Entendemos que el objetivo del decreto es reducir el consumo de diesel en el país, sin embargo no debería ser mediante una medida restrictiva a las importaciones de vehículos livianos que utilizan diesel como combustible y que son importados por un sector formal, ya que el consumo de unidades livianas (diesel) con cilindrada menor a 4.000 cc no representa ni el dos por ciento del consumo nacional”, señala la carta.
Ahora, explican los empresarios, si el objetivo es reducir la contaminación, para eso está y se debería aplicar de mejor manera el decreto 28139, que restringe las emisiones y que, en el caso de las unidades nuevas, no deben ser nocivas al medio ambiente. La Cámara asegura que cumple con estas normas.
Entre los perjuicios que, en casi dos meses, sufrió este sector está el uso de las zonas francas, que según la Ley de Aduanas es por tiempo indefinido, pero este decreto habla sólo de 60 días, sobreponiendo el valor de un decreto al de una ley del país.
El decreto en cuestión también habla de no afectar a las importaciones que ya estén en embarque, pero la Cámara recuerda que una importación no comienza con el embarque, sino con el trato, generalmente 120 días antes de su producción o fabricación. “Por tanto resulta imposible detener este proceso en la misma promulgación de este decreto”, asegura la carta.
Finalmente, la Cámara hace un par de sugerencias para la elaboración de los reglamentos, tanto en el alcance del decreto como en las unidades exentas de esta medida.