"Somos las divas que te vamos a hacer subir al cielo", decía la tarjeta de presentación que entregaban en una casa de masajes ubicada en la zona de la avenida Paraguá y segundo anillo, hasta donde llegaron agentes de la Policía y la Defensoría del Menor la noche del viernes, cuando los clientes y las damas de compañía apenas empezaban a alborotarse y hacer su trabajo.
Eran alrededor de las 23.00 horas cuando la directora de la Defensoría de la Niñez, Rossy Valencia, encabezó el operativo con un solo propósito: descubrir la existencia de menores de edad trabajando en estos lugares.
Las luces intermitentes, la música caliente y sensual se detuvo por un momento cuando llegaron los agentes policiales.
La fiscal Rossmery Barrientos explicó que la prostitución no es un delito, pero que menores de edad trabajen sí es una contravención. Así fue como en ese local encontraron una menor que no pudo demostrar su mayoría de edad. Posteriormente se dirigieron a otra casa de masajes situada en la avenida Mutualista, donde hallaron a otra menor. Ambas fueron llevadas a hogares y los locales clausurados.
Estos operativos forman parte del trabajo que la Defensoría, la Fiscalía y la Policía vienen realizando en la ciudad de Santa Cruz velando por la seguridad de la ciudadanía. El Nuevo Día