La chispa de una parrillada inició un voraz incendio Unos excursionistas son acusados de haber ocasionado la tragedia en una provincia de España. No escucharon la advertencia de un guardia.
HIERROS RETORCIDOS • Uno de los vehículos dañados por las llamas en la región afectada por el incendio en España.
Con temperaturas de casi 40 grados centígrados y la gran sequía que azota al centro de España, una pequeña chispa bastó para desatar un devastador incendio que ya devoró unas 12.000 hectáreas de pino desde el sábado y se cobró la vida de 11 bomberos.
Un grupo de excursionistas es el blanco de los dedos acusadores. La causa del incendio fue el descuido de esos jóvenes que, a pesar de todas las prohibiciones, hicieron el fin de semana una barbacoa al aire libre, explicó la ministra española de Medio Ambiente, Cristina Narbona.
El guardabosques del lugar (el paraje de la Cueva de los Casares), en la provincia Guadalajara, les había advertido a los excursionistas que no hicieran fuego porque había mucho viento y era peligroso, según el diario ABC.
El rotativo —que cita algunos testimonios— agrega que los jóvenes decidieron darse un baño en un arroyo cercano, sin haberse asegurado de que todas las brasas estaban apagadas. Eran entre 13.00 y 14.00 del sábado.
Emergencias recibió el aviso del incendio cerca de las 14.45,
Las fuertes ráfagas de viento hicieron el resto. El fuego se propagó con gran rapidez y el lunes por la tarde ya había arrasado con unas 12.000 hectáreas de pinar en las proximidades del parque natural de Alto Tajo.
La resina de los árboles multiplicó la rapidez con la que se propagaron las llamas.
Los más de 500 vecinos de los pueblos evacuados de la zona sienten tristeza pero también mucha rabia. Las autoridades reaccionaron demasiado tarde y con falta de personal y medios.
Un grupo de bomberos voluntarios fue el primero en llegar al lugar de la tragedia. Los habitantes del pueblo de Santa María del Espino les habían pedido que tuvieran cuidado. La respuesta fue afirmativa, pero pocos minutos después, los 11 empleados forestales estaban muertos.
El viento había cambiado de rumbo , por lo que el fuego se dirigió directamente hacia ellos. Se vieron rodeados por las llamas, no había posibilidad de escapar. "Aún oímos tres explosiones. Eran los tanques de gasolina de sus vehículos todo terreno", explicaba un habitante de la zona.
Los 11 hombres murieron luchando contra un incendio forestal evitable. El siniestro, el más mortífero registrado en España desde 1992, sigue activo en uno de los tres frentes iniciales, según el presidente de la autonomía Castilla La Mancha, José María Barreda.
El paisaje en el lugar de la tragedia era desolador. En medio de un camino, un todo terreno de los servicios antiincendios, que había chocado contra un muro, estaba totalmente calcinado. Al lado, yacían dos cuerpos también abrasados, en medio de colinas humeantes. Un camión de los bomberos y otros dos todoterrenos, también calcinados, estaban 200 metros más allá. Guadalajara (España), DPA-AFP-El País de Madrid