Ayllus enfrentados hace más de 70 años podrán planificar su desarrollo Entrega • El Gobierno dispuso 44 millones de dólares para beneficiar a 38 mil familias del sur de Oruro y del norte de Potosí. Las autoridades originarias aseguran que tienen 400 planes.
La ley en la mano • El viceministro Alejandro Choque da la resolución a una autoridad originaria. Fue ayer en Challapata.
Challapata, a 120 kilómetros de Oruro, en la frontera con Potosí, fue ayer el escenario de un hito en la historia de los pueblos indígenas. Las autoridades originarias de ocho ayllus enfrentados hace más de 70 años, en los que hubo muertes, saqueos, abigeato e incendios, se sentaron en torno a una mesa para iniciar la planificación de su desarrollo social en los próximos cinco años con una inversión pública de 44 millones de dólares.
El viceministro de Derechos y Políticas de Pueblos Indígenas, Alejandro Choque, entregó a la Unión de Consejos para el Desarrollo de Ayllus en Paz (UCDAP) la resolución que encamina proyectos que beneficiarán a más de 38.000 familias asentadas en una de las regiones más conflictivas y deprimidas del país.
La resolución del Ministerio de Asuntos Indígenas (Maipo) complementa la Ley 2904, que declara de prioridad el desarrollo de los ayllus pacificados y faculta la ejecución del Plan Estratégico Integral de Desarrollo.
Congregadas en Challapata, autoridades de los ayllus Qaqachacas, Laymes, Jucumanis, Pocoatas, Puracata, Challapata, Purka, del norte de Potosí y sur de Oruro, aseguraron que ya cuentan con más de 400 proyectos de lucha contra la pobreza.
El coordinador de la Ucdap, Heriberto Lázaro, sostuvo que los ayllus otrora belicosos incluso “llegaron a comerse” por un conflicto de tierra y territorio.
Los Qaqachacas, Laymes y Jucumanis pertenecían a la nacionalidad de Charcas Kara Karas y tenían su propia nacionalidad. Asimismo, Condos, Kutas y Challapatas pertenecían a la nación Jatun Quillacas. Con la división política administrativa del país se crean departamentos, provincias y cantones, y ambas nacionalidades quedan afectadas.
Al principio, según relató Lázaro, las diferencias se conciliaban con tinkus (encuentros), pero décadas más tarde los ayllus subieron el tono de las disputas hasta tomar en sus manos armas blancas y de fuego, y desarrollar tácticas de guerra.
A partir de 1998 el Gobierno intervino en la zona. De acuerdo a evaluaciones preliminares, desde 1970 se han producido más de un centenar de muertes.