El Colegio Médico de Bolivia anunció otro paro nacional, esta vez de 48 horas, entre el martes 26 y miércoles 27 de julio, para exigir que el Gobierno cumpla con el acuerdo firmado en mayo, en el que se contempla el incremento salarial del 3,5 por ciento, el pago de bonos y otros beneficios relacionados con el ejercicio profesional en el sector público.
Ante la demanda de los médicos, el Ejecutivo difundió un detalle del cumplimiento de esos acuerdos, incluyendo el pago retroactivo a enero desde julio.
Pese a los esfuerzos de las autoridades, el presidente del Colegio Médico de Bolivia, Fernando Arandia, aseguró que la huelga efectuada ayer fue acatada con disciplina en todos los centros de salud pública y que sólo funcionaron los servicios de emergencia. Algo similar espera que ocurra el martes y miércoles de la próxima semana.
Arandia explicó que no recibió una comunicación oficial ni intención de diálogo por parte de las autoridades del Ministerio de Salud, razón por la cual, las medidas de presión se radicalizarán en los servicios médicos.
"Estamos a la espera de una convocatoria de las autoridades para que nos podamos reunir o, lamentablemente nos veremos forzados a seguir ejerciendo medidas de presión", señaló.
Los médicos del país esperan que el Gobierno cumpla con un acuerdo firmado en mayo. Aceptaron un incremento del 3,5 por ciento a sus salarios este año y el aumento de 30 bolivianos a un bono extraordinario.
Además del aspecto económico, los médicos exigen medidas complementarias que atañen al ejercicio profesional. Estas demandas tienen relación con la derogación de algunos artículos del decreto 25698, la convocatoria al escalafón y categoría médica, la institucionalización de los ítems de nueva creación.
"No pedimos nada más, todo es cuestión de voluntad política", advirtió Fernando Arandia.
Las autoridades del Ministerio de Salud evitaron realizar ayer una evaluación de la jornada de protesta médica.