El dispositivo de seguridad estaba inutilizado desde hace un año. Por gestiones de la Fundación Jéssica Borda y Entel, a partir de ayer volvió a funcionar el paraguas magnético o blindaje que restringe las llamadas de teléfonos celulares salientes y entrantes en el penal de Palmasola.
El director de Régimen Penitenciario cruceño, Juan Paniagua, explicó que este sistema funcionará a mil metros a la redonda.
“Queremos evitar que nuevamente desde la cárcel se digiten los atracos. Personal de Entel, desde el martes, viene realizando pruebas con el fin darle los últimos ajustes”, dijo. Agregó que varios propietarios de puntos de llamadas situados en los alrededores del penal han hecho conocer su malestar porque la sombra magnética perjudica sus negocios, pero Paniagua les pidió comprensión. El Nuevo Día